La pared rota

. Pared rota la rubia.

 

La pared rota fue de muro grueso y esqueleto de acero pintado de colores oscuros y mate.

Resistió, hasta que dejó de hacerlo.

A través de su hueco se ve un horizonte a láminas integradas en una de puesta de azul y sol.

 

El suelo no estaba roto.

Soportaba todo el peso que le llegaba.

Hasta que dejó de hacerlo.

A través de su hueco se ve un océano como de cueva en la que las estalactitas se adentran en al agua.

 

El techo está sin quebrarse todavía.

Resiste, las tensiones, los golpes, las.. los… con claraboya forzada a soportarlo.

Hasta que deje de hacerlo.

A su través, se ve un cielo atravesado por láminas, seguramente, de acero.

 

El hueco de la pared rota no es ventana,

no decides tú, del aire, (la lluvia, el paisaje…),

el cuándo, (cuánto), sale, (entra).

No hace, (ace), ro, su marco redondeado.

De la pared, el hueco, recibe cuidados:

·      Una criatura rubia de cuello muy alargado y ojos diminutos intenta, a través de cables, recargarlo.

 

·      Otra, con puño de acero, incrusta pieza amarilla y metálica en la pared para reforzarla.

 

·      La más coqueta, con los piececitos muy juntos, con falda de tubo apretadísima caminando, inclina hacia atrás su espalda para verter, en hilillos, cemento que pueda cimentarlo.

·      La más esforzada, sosteniéndolo sobre su espalda, con una pierna encogida y otra estirada, utiliza un mecanismo, con tubos finísimos, para regenerarlo.

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