Mar Blanco
De no ser blanco, su color marearía.
.Mar blanco de noche.
El mar blanco de noche es sereno y con igual color que de día.
Su profundidad, entonces, clara, limpia, nítida.
Verás, en su superficie rayada, lo negro, pero serán las olas (mostrando qué sucede cuando en él rompen y no quién es).
El gigante que lo habita mira a un mecanismo en el cielo oscuro sujetando toda una vida pendiente de un solo hilo.
Y eso contempla al tiempo que su lacrimal produce forma salada de mar… ¿es llorar que mane, de los ojos, gota de líquido mudo?
Hay un rostro de mar bajo el mar que está completo, (vacío).
Miran, todos, (el mar encima cayéndoles), al mismo lugar: el blanco, (con ojo de lágrima derramándose, con baba de su boca brotando), y el animal de melena larga y canosa y patas seis, y el rostro, y…
como cuando algo, sin nada buscar, pende en el horizonte
.
Es, el mar, siempre blanco, aunque, de día, bajo él la oscuridad de la noche aguarde al atardecer del que emerger. Hay en él un guarda que, con tan solo de frente mirarle, le guarda porque eso ha de suceder: mantenerse, a flote, así sea de hilo pendiente, bajo superficie.
Camina, (intentado el mar partir en vertical), el día, sobre la noche a pasos.
Más que besarla la ingiere.
Noche de donde procede, en donde los dedos de su mano están enraizados, (enmarañados), unidos por línea recta, firme y fina a la estancia en que reside.
De donde procede, (a donde se dirige).