Mónica

Mónica escribe su destino con pluma blanca,

(limpia porque lo está y porque, de emborronarse, (de emborronar), reconociéndolo, la limpia),

vigorosa, delicada, vulnerable y firme.

Posee el continente adecuado, (la protección),

para el germen del embrión que a su lado camina, (que tras de sí dejará):

su comportamiento redondeado, blanco, (nítido).

Mónica teje un tipo de paño de pluma, particular,

(con la que se nace, de la que se decide cuidar), de nombre Rina:

el de la inclinación esa de, sin pedir, (sin ser pedida),

dar sin por ello dejar de, al mismo tiempo, tejer para sí la pluma que la conducirá.

.Mónica.

 

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