Caras
Entrada explicación etiqueta “Caras”
Más de un año tras el comienzo, surgen caras que son partes de los esbozos…. habrá rostros, que llamarán mi atención. Ignoro qué son pero empiezo, a parte, a considerarlos.
No se incluyen en la categoría de “retratos” ,(aunque, quizás, lo sean), por surgir como pedazos de otras escenas no siendo, desde inicio, ellos mismos.
Por añadidura, estaba convencida de que era un fenómeno exclusivamente de los 2d, hasta que me puse a revisar cosas anteriores y descubrí que, (lo hubiese olvidado o no), no era cierto y acabo por ponerlo bajo “etiquetas” para no repetir subcategorías.
Favoritos
Dicen aquello de que las madres no podrían confesar nunca, por muy cierto que fuera, (especialmente si mentira no es) que tiene hijos favoritos. Afortunadamente para mí, mis entradas de blog, (por muy mías que sean), hijos no me son. Y aún así, es como si tuviera que mencionar que no es que, a las otras no reconozcas, ni quieras; es que las que hay que, (sea por significado, por tu gusto, por su aspecto …), gozan más de tu…. favor, (ese que hicieron, por tí, en su momento, ellas).
3d
3 d es el trabajo hecho con los pinceles que la aplicación llama 3d (de tres dimensiones). Hasta octubre del 2025 he usado, mayoritariamente, los de nombre “garabato en 3D de contorno redondo”, muy a distancia del “pincel tubular” para terminar, más bien anecdóticamente, con el de contorno afilado o con forma 3D.
.Familias.
Unidades encargadas de brindar estabilidad, crecimiento y bienestar emocional a sus miembros.
De un trazo
Se entenderá que la figura protagonista, (la del titular), está hecha de un trazo solamente, (no se ha levantado el cursor del razón en la pantalla para completar la pieza). Se cuenta por separado la firma de autor (generalmente “Seq” en 3 dimensiones).
Rostro de cejas dispares
No tiene orejas el rostro de las cejas desiguales, con en ellas los ojos, escucha.
.Rostro de cejas dispares.
El rostro de cejas dispares está como partido en dos mitades que, sin embargo, continúan siendo, (juntas), uno.
La izquierda, con pies como de plomo, (de forja de hierro fina), camina hacia la derecha mientras, ésta, tal parece hacer amago de salir, en sentido contrario, (dirección idéntica), volando.
Pero se miran:
el aplomo de la una, y, de la otra, el ímpetu;
una cabeza en el mismo lugar, (a parte del cuerpo, del corazón, del sentimiento), siempre,
y la otra con cuerpo y cabeza distinguibles por tamaño, (posición), solamente;
con pies en tierra siempre una, la otra, que hubo de renunciar a los pies para poder conservar brazos abiertos;
y…
se miran
y permanecen separadas, (juntas).
.El único trazo del rostro de cejas dispares.
Era, su camino, ir llevada por el viento.
Hasta que se le ocurrió observar, en él, su propio reflejo, (en él descubrir, su aliento).
Series (3d)
Conjunto de figuras, (en 3d), interconectadas sea por un giro espacial, por pintar en diferentes maneras la forma original, porque,, siendo distintas, las une un acontecimiento, (concepto), o por combinación de lo anterior.
Introducción
Si, (como yo), piensan en papel y quieren leer, (ver), lo que se ha ido sucediendo desde el comienzo, han de irse aquí y luego, en la parte inferior izquierda de la entrada, ir haciendo un click página a página.
De otra forma, por favor consideren, tanto que esta bitácora está hecha con conocimiento previo nulo y contratando el plan más elemental de la plataforma, como que no puede ser lo que fue, (un diario digital terapia de acceso a de ti partes), pues el portal almacena, (por defecto), las entradas en orden cronológico inverso.
Descargo en el 26 material desde el 23 que no se creó para ser, siquiera en lugar alguno, (fuera de la aplicación usada para crearlo), guardado y, ya, de estructurarlo y explicarlo, !ni les cuento el lío!.
Esto les puedo, por el momento, (en etapa de descargar y organizar información todavía), ofrecer (difícil está evitar duplicidades, …):
una primera división genérica, quizás innecesaria en adelante, (redundante incluso), pero, por el momento, según las dimensiones del trabajo sean en dos “2d”, o en tres “3d”;
subdivisiones, (categorías dentro de esas dos principales), de acuerdo a contenidos o a conceptos, (retrato, escena, serie…);
etiquetas fieles a impresiones de importancia subjetiva o consejos: “favoritos,” !sólo de un trazo está hecho!”, “caras”, etc.
Salvo las etiquetas, (que aparecen juntas en bloque en la parte inferior de la página y, por favor, téngalas también en cuenta), el resto se muestra, (cada una de las palabras que ven y en las que pulsar se puede), como, en papel, podría escribirse un esquema rudimentario.
Que no les despisten las entradas con sólo texto en idéntico color a ésta: cada una describe, (requerimiento de sistema, plan contratado y carencia de conocimiento), a una categoría, (botón),por lo que, cuantas más subcategorías contenga en donde hagan click, más entradas de texto verán, (y viceversa), antes de que, (o con él entremezcladas), el material gráfico se muestre.
!Qué sensación ésta, (tan familiar e incómoda), de ignorar, (fin siendo), si presencio un principio o un final…!
!Gracias!
P.S. más información en el “acerca de” en la parte superior derecha de esta página.
Dos trazos
Cada figura se compone de dos trazos, (partes independientes). La firma, que a veces se incluirá en la figura en sí y otras a parte, cuenta por separado.
Aguja que no pincha
La aguja que no pincha eyecta.
A tinta, de colores diferentes según le plazca, (no ordenes, no pretendas que obedezca).
La aguja que no pincha administra, cual suero, palabras, (de advertencia, de contexto, de descripción, de…), de consuelo.
Como deshechos, hechos echa.
La aguja que no pincha, pincha en el hueso ese de quien también eres sin serlo.
Liebre no corre ya, (es más que no quiere que, que no pueda).
Mira, con sus lentes colocados como sea, (de las que una patilla siempre anda a su aire), al suelo.
Camina, en pie, sobre sus patas traseras.
Más larga la una, alargando, (como con aguja extensible de cuerpo de liebre), la más pequeña cuando cojea.
A pasitos cortos, de otra manera.
Rebile pesca, de poder, patillas rebeldes de gafas de liebres, de así no ser, nombres, direcciones, datos, detalles que localicen…
Con pico, como de aguja, los pincha y, más que tragarlos, los enhebra en, de aguja cuello, convirtiéndoles.
Su apetito voraz, insaciable, hace que se le abran sus carnes blancas y muestren así, sus entrañas de tinta, (los usos de esta substancia ya lo saben), negra.
Briele tiene, de las anteriores, ser, de sus colores, combinación.
Su cuerpo diminuto acude a donde la llamen, (de nada oír quieta se queda), caminando, de los dedos de sus pies alzados, sobre las yemas.
Cae, a su encanto rendida, un cuerpo entero de agujas:
la que el punto exacto busque para oírla, la que para sanarla, huya, la que cual Buffon bufa…
. El único trazo de aguja que no pincha.
Trazas, hoy, línea sin del papel levantar la mano y, de sus recovecos y giros al final, te espera, (que no pincha), aguja.
Metot
No preguntarás.
No están aquí para responderte sino para, (cuando quieren, cuando puedes), lo que muestren, mostrar.
Aunque ‘de sobra’ lo sabes, ‘de falta’, a veces, preguntarás.
.Metot.
Dime, Metot,
¿a qué objeto, animal o planta representas?
¿estás tallado en qué?,
¿eres, con ese aspecto, madera, o tela, o materia viva, (porque piedra dura no, ni…)?
¿a qué clan he de encontrar en tu camino para que sola yo, (ni eso a veces), vengas a protegerme, a revelar mi linaje, a mi identidad garantizar?
Dime, Metot:
¿cómo es que estás suspendido y no en tierra firme?
¿aguardas, acaso, mi llegada para ir a buscarme y ahí anclarte, (anclarme)?
¿qué ven tus ojos, a los pies del equilibrio inestable en reposo balanceándose, conectados?
¿qué lleva el hatillo de tela sucia colgado del pico de tu pata?
¿vas hacia dónde, vienes de qué?
Dime Metot, ¿podrás?:
Así, mirándome de frente como lo haces,
sin que ninguno de los chillidos de tus colores me despiste,
¿qué he de hacer para que cuando en, (sin), vela, me veles?
¿qué consonante pronunciar en, del paladar, el velo?
¿qué luz apagar para que la película ésta no se vele?
Becerro de no oro
Nadie fundió sus joyas para crearlo, ni le idolatró, (ni a posteriori, como castigo a sus hacedores, le destruyó).
Sólo, el lugar en que surgió, le fulminó, y a su regreso, (porque reapareció), ya era uno, y no dos. Ya compacto, (fundido), con otra textura y matiz en el color distintos, no iba a poder contar lo que el rostro, del cuerpo separado, (aparte de lo que de parte es), iba a contar.
Este riesgo se corre cuando aplazas conversación para cuando más tiempo puedas dedicarle dependiendo, además, de que, lugar, (de tu pensamiento aparte) haya, en donde lo inmutable guardar hasta a él regresar.
.Becerro de no oro.
Los perdidos no es tanto que lo estén ellos, (que quizás algunos lo están aunque, seguramente, en otro lugar se encuentran), es que, para ti, así aparecen: extraviados, inaccesibles.
Un buen, (mal), día, abrirás esa ventana desde a donde a todos ellos accedías, y, con incredulidad que de tu memoria, (de la realidad esa parte), te hará dudar, presenciarás un espacio solo y vacío.
Encontrarás remedio puntual, parcial, pero las desapariciones no cesarán.
Aprenderás a, en adelante, conservar copia distinta, de lo que a través de la ventana esa veas, de otra manera, y en otro lugar.
No será todo, ni siempre, ni podrás, a lo que quedó, acceder para continuar como el original habría sido.
Pero un día, (ni malo, ni bueno), querrás honrar a lo que estuvo y ya no está, a lo que pudo haber sido y no será y hasta a lo que en el futuro sucederá de nuevo, y algo, (un resto), en otro lugar, almacenarás.
Será lo que queda del, (no de oro y perdido), becerro.
.Los dos trazos del becerro de no oro.
P.S: también es perder trabajos, (hechos, y por hacer), Sinequi.
Leonas
¿Temerás a las leonas?
Leonas
LE es… ¡tan feliz!
Con su rostro de tan serio que casi amenazante,
su boca enorme con más una línea recta que labios,
y rostro de proporciones que la envejecen,
(que la hacen aparentar mucha más edad de la que tiene).
Pero, a ella, le resulta indiferente:
camina que más parece gacela que leona,
dice tener cuerpo de ave que en cualquier momento volando la puede llevar a cualquier lugar y,
si te mira, y, con las pezuñas, se limpia los dientes, es que le gustas.
Ya a eso, (no necesita que tú la correspondas), le llama felicidad.
LEO es león que perdió su melena.
Imposta la voz, (en las cuerdas vocales la fija para emitirla en plenitud que no vacile ni tiemble), y pone cara como de fiera para que nadie vaya a equivocarse y pensar que es hembra.
ONA viene de otra zona,
no se sabe si es animal o persona,
si está llegando o yéndose
si…o…
Pero, es que, a su parecer, son (ambas), una misma cosa:
uno ha de, de algún lugar irse, para a otro llegar, y, ¿no son, acaso, animales las personas?
No es nipona, ni llorona, ni anfitriona, ni cuarentona, sólo viene de otro lugar, (de otra zona).
Caballero como del siglo XVI
Hay veces que, por mucho que procedan de los mismos trazos, (o te empeñes tú), las formas no acaban de cuadrarte en la escena, (ni en el relato).
En tal caso, las elimino, conservo una solamente (aquí sería “el caballero“).
Dejo esta entrada así como recordatorio de esa parte del proceso.
.Caballero como del siglo XVI.
El caballero es como del siglo XVI.
Tiene mirada de poeta romántico que ¡tanto!, (de lo malo), ha visto,
(de lo bueno quiere ver).
De niño inocente que apenas nada, (ni malo, ni bueno), ha notado.
Así gira, su mente, en torno a ella misma una y otra vez para siempre regresar, (partir del), al mismo punto:
lo que ha experimentado, lo que le experimenta a él.
Su cara, a trozos, carece de cicatrices.
Sí, le han arrancado pedazos los duelos, (con floretes y sin ellos) pero, de alguna manera, se mantiene, se sostiene (con cicatrices de espacio vacío)
en su puesto.
Girado es perfil de …
con acolchado en la nuca, y boca cortada,
sobre cabeza de…
Lleva al pecho una medalla nunca ganada que es broche de no corbata, (no existen, todavía, en el XVI).
Su cuerpo fibroso,
(atlético, tonificado y vestido con malla ajustada),
que mantiene un equilibrio perfecto entre la masa muscular y el bajo porcentaje de grasa,
atravesó proceso, al de su rostro, igual.
De piernas carece.
Su nombre,
(entre metálico y látex que girado es gafa y florete y pluma, y pata y…),
le sostiene.
Hay quienes, por ello, creen que no es más que un maniquí, y a su antojo le visten, (le desnudan), o solamente le hace dar vueltas, (como si juguete fuera), que todo le desbarata, que lanza, despedidas, a sus partes.
Se convierten en muñeco muy corto de vista, dando la espalda a lo que no le apetece ver.
Con su nombre por gafas, que así usa, porque el niño, (y lo que no ha notado todavía), necesita juguete que vea por él.
O broche, cabeza y cuerpo en florete, boceto y peana, (tintero), se convierten.
O en, de barro, figura su camino con desenfado buscando
y escribiente con pincel metálico en pizarrón en posición de zarei escribiendo pues,
el escritor atormentado,
habrá de saludar con el merecido respeto antes de atacar
(a él enfrentarse)
al vocablo.
Están equivocados,
es caballero,
(como del siglo XVI).
. Los dos trazos del “caballero como del siglo XVI”