Res despiezada

¿También lo que consientes te define, lo que permites eres, lo que no puedes impedir que te inflijan te cometes?

¿Eres, acaso, bestia tú?

Esta es una de las piezas de las que, en más de un año, sabré que, girándola, más personajes, (mensajes) esconde.

En los otros tres giros las bestias caminan, se mueven así les falte pedazo, o use, como apoyo el hachazo.

Sólo en la primera, de aquí debajo, la tortura inmoviliza.

Saben, tus garabatos, de asuntos que ignoras tú.

Como en su momento la vi la mantengo.

Lo sentí,

(en la piel, en los músculos, en los huesos…)

el dolor del que nace tu crueldad despiadada, insaciable.

Con precisión quirúrgica, (invisible a ojos que no vean o que, lo que vean, no puedan creer), del bisturí ,(para sanar no, para herir).

El efecto de tus palabras de hacha.

Lo siento.

Ha de ser devastador, (imposible), vivir constantemente necesitando la mejor manera de destruir, sin conseguir, (por mayor que el logro sea), ver, (esa necesidad), nunca satisfecha.

Que no broten, (que, en mí, los conserve), los gritos, las lágrimas, la sangre que, de tus hachazos, la saña necesitaría conseguir.

Lo sentiré.

Pero hasta aquí llegué. De despiezarme, (y habré de hacerlo), seré yo quien el hacha use.

Para herir no, para sanar sí.

Habrías sido una asesina brillante, una carnicera espectacular, un… y, sin embargo, fuiste mi…

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Playa