Ameba cerebrófaga
Ameba según el diccionario de la R.A.E.L:
Del lat. cient. amoeba, y este del gr. ἀμοιβή amoibḗ 'cambio'.
f. Zool. Protozoo rizópodo cuyo cuerpo carece de cutícula y emite seudópodos incapaces de anastomosarse entre sí. Se conocen numerosas especies, de las que unas son parásitas de animales, otras viven en las aguas dulces o marinas y algunas en la tierra húmeda. U. t. en pl. como taxón.
Sin.:
amiba, amibo, protozoo
Sí, a veces, comprender el significado de una palabra requerirá que sepas el de otras…. ¿seis?.
Si a las unas evitas, no comprenderás a la otra, (lo que te sucede, ¿qué te pasa?).
. Ameba cerebrófaga.
Un ser inmenso y oscuro une ambos brazos a la altura de sus muñecas y sobre mi.
Sólo eso veo de él:
En cada mano seis dedos, (pulgar ninguno), sujetan mi única oportunidad de salir a la luz, a la esperanza, (al claro). Lo hace como quien sujeta un bocadillo, sin necesidad de decidir si lo devorará, (o qué le hará), sabiéndolo, (¿por qué otro motivo, sino, lo continuaría reteniendo?)
Veo, a través de los vacíos que sus dedos, (llenos de oscuridad), dejan, la oportunidad ajena, la vida mía que no lo será.
Y me alejo. Me acerco a lo que la ameba me hará.
Sí, quizás, trepando de nuevo sería ésta la vez en que no me escurriese, ni resbalase y fuese capaz de asomarme por algún hueco y … ¿contemplar lo que pudiera, no siéndolo, ser? La dejo, consiento que devore un aliento que no es suyo, (ni mío ya).
Déjame.
Sí: sé que hay, por ahí afuera, (arriba), luz.
Promesa perpetua de lo inalcanzable.
Déjale a él que triture con esos dientes, (en cada maxilar tantos como dedos en cada una de sus manos sin pulgares) ese…
Déjanos.
Sí, (no) podríamos haber sido diferentes, (ni lo seremos).
Ya no le verá él, con esos ojos asediados por sus seis pestañas en cada uno de sus párpados (invadiendo, sin pulgares, sus ojos, como si los agarrase para tragárselos).
Déjame.
No quedo sola: estamos dolor, enfermedad, cansancio, abandono, yo, y el monstruo.
Somos seis.
Bajo el mar, bajo el cielo, o bajo tierra. Sin uñas, para qué arañar, (ese sinónimo de suplicar), lo que te consentiste, (no hay diferencia en que fuese porque evitarlo no pudieras), arrebatar.
Y al séptimo día, de la noche séptima, (¿cuánto duró cada una?),
¿descansarás?