.Colmillos negros.

Me interesan, de esta imagen, los horizontales, (horizontes no alcanzados, no terminados, todavía), pero me conducen a observarlos y a no describirlos.

Hay cosas, (eso sucede en ocasiones, sin que secretos sean), que solamente el silencio, (y sólo a ti), te cuenta.

 

.Colmillos negros.

Camina, con sus medianamente rectas par de piernas, con estilo más de felino que de ave.

Sale, de su cadera derecha, su cabeza.

Abre sus mandíbulas de las que emergen sus dos colmillos, (no sólo de huesos blancos están hechos, depende de para qué se vayan a usar, las piezas dentales), negros: 

uno que laminará a sus presas, otro que las lonchas pinchará y arrastrará a sus adentros, en donde ya no se sabe qué sucede con ellas, (aunque nunca desaparece del todo lo que los corazones albergan, incluso aunque los digieran, o en lascas de músculo endurecido como piedra se conviertan).

 

 

Comen, esas fauces, corazones, (solamente de ellos se alimentan, destrozándolos se engrandecen), incluso uno solamente, si lo suficientemente grande es, puede durarles casi indefinidamente dándoles un tiempo, (entre las rebanadas de tortura), para regenerarse. 

Los resecan antes, la respiración impidiéndoles, hasta convertirles en hojas secas de otoño de la vida cayéndose (con ella, todavía, atrapándoles).

O, de eso no poder hacer, les ponen una pátina previa de mancha pues la limpieza, de su alimento, les indigesta.

Matan así, a los sentimientos, mínimamente dos veces:

 cuando lo hacen, y cuando les hacen aparecer con una suciedad, (sin opción a limpiarse), que les caracterizó nunca. 

 

En la pieza laminadora, (hay tareas, que acaban, independientemente de tu grado de dureza, de resistencia, por devorarte), grieta incipiente, (imperceptible casi), crece.

 

Camina, el colmillos negros, recto y como apretando, a cada paso, las nalgas.

Es porque para algo tiene que hacer espacio entre las piernas, (en donde sus afectos residen).

 Si la boca abre, por mucho que diga, nunca será para hablarte.

Será entonces, (cada vez), cuando sepas quién, (qué), en realidad es, pero será, (todas las veces), tarde.

.Negros colmillos.

Parecen iguales, (de forma, de color, de tamaño, de…) y, como si por ello uno fuesen, (para ello ser),  sus labios , (enrojecidos por el pudor primero, por la fricción después), unen.

Consiguen dos, muy parecidos, ser, (sus bocas rozando).

Cree uno que así el mismo amor único se tienen,

no nota que va del otro el corazón solo, por ahí, a un lado, caminando apoyándose en las gotas de sangre negra que va derramando.

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.Cara del electrocardiograma del plano.

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.Cara de Chimeneo.