Frank en Stein

Frank otra cara tiene, que aquí está.

.Frank en Stein.

Está, Frank, en Stein ¡ y cómo lo goza!

Tantos tumbos había dado, (de tumbado, de boca arriba, de abajo, de lado…), que no esperaba ya sitio alguno en el que, en presencia de alguien, sin tensión alguna, estar.

Pero se topó, con él, (dando un paso le pilló, uno).

El lugar ese en donde no importa qué forma, ni qué apariencia tienes ni, si de ella careces siquiera (siempre que el corazón, en lugar debido, guardes).

Disfruta de la vista poniéndose los dedos en los labios como si estuviese quitando, de las pipas del girasol la cáscara con los dientes, y sabiendo que, (lo que nunca tuvo), una mano, en cuya lengua, (mirada, sentimiento), se entiende, reposa sobre la parte superior de su frente.

Todas sus posesiones, (pensamientos), las guarda, hasta nueva orden, en la caverna que habitó junto con esa cara enorme de la que solamente ahora, viene a entender el mensaje.

Anterior
Anterior

Cara de Frank en Stein

Siguiente
Siguiente

Los drenantes de caballos