Pugante

2d

Hubo, es cierto, por allí colgando, un puente, que dos acantilados unió.

Por aquel lugar surgió su cuerpo reduciéndose desde grande arriba hasta pequeño, (de la amplitud de sus miras, a los pasos de su insignificante pie).

Colgaron sus partes uniéndolas por cicatrices de glicina que su caída suspendiese.

Se separó de su oído, que en su sitio quedó, la oreja de agua que en la parte posterior de la cabeza desembocó.

Y esa boca en bocina terminada con pitido de habla.

Conectando pensamiento y escucha, ve.

De su silueta de cúspide lampiña fue a caer en la frente, (bello no es), el vello.

Sobre el valle de su cuello cuelga el peso de una garganta de piedra sujeta, en su extremo, por bejuco solamente.

Y su nariz de embudo olfatea, con curiosidad y desconfianza, un futurible ignoto.

Sí, hubo, una vez, allí una pasarela; si el hombre tumbado, aún hoy conecta de la espalda su parte más baja, con un muro, y su, de cueva, entrada.

Hay ahora, alguien, (elevando al tiempo su pierna flexionada), sentado sobre una pieza de piedra en equilibrio inestable y firme, sujeta, al del suelo un agujero, por, de lianas, pendiente.

.Pujante.

Vive Pugante, en donde, de manera alguna, todavía cuelga un puente.

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