Caras
Entrada explicación etiqueta “Caras”
Más de un año tras el comienzo, surgen caras que son partes de los esbozos…. habrá rostros, que llamarán mi atención. Ignoro qué son pero empiezo, a parte, a considerarlos.
No se incluyen en la categoría de “retratos” ,(aunque, quizás, lo sean), por surgir como pedazos de otras escenas no siendo, desde inicio, ellos mismos.
Por añadidura, estaba convencida de que era un fenómeno exclusivamente de los 2d, hasta que me puse a revisar cosas anteriores y descubrí que, (lo hubiese olvidado o no), no era cierto y acabo por ponerlo bajo “etiquetas” para no repetir subcategorías.
De Tizul la esposa
Tiene, Tizul, a su mujer ideal, en su cabeza.
Y la busca, (tras en el cielo no haberla encontrado), en la tierra.
Ella, (la mujer), quiere decirle que no existe:
que la imaginó su viento, y que su cuerpo de aire, (¡que se fije!), bien podría ser, (de la nada aparte), cualquier otra criatura, (¡que la agite, que la gire!), que más se asemeja a cría de algún animal con mirada mansa y triste, o a… que a…
Alza, de perfil, su rostro con su nariz cortada y su cabello azul mostrando al hacerlo, y eso, (en la cabeza de él), piensa.
(Que mujer, de en la vida y real busque, le desea).
Él, a su realidad, (del deseo de ella a pesar), se esposa.
.De Tizul la esposa.
Mujer con kimono blanco
Si hacia el este, ser algo triste, con rostro de la carta que, a su vida, le ha tocado jugar.
Si hacia el oeste, mujer con Kimono blanco, moño en vertical y alargado, portando con dignidad, (resignación, y decoro), el peso desproporcionado que le ha tocado, a su cabeza, llevar.
Hay, en Elzorro, entre otras, una cara, y ésta de aquí arriba es.
Enelcancara
Mínimo, cuatro es, (y al ojo de Elcán habla).
Bosteza, alzando, con ojo cerrado, su cabeza, (o bajándola), pues le aburre la pregunta esa de si de un color sólo somos, (del que mayormente nos componga), o si de varios, o si…
Se mueve, independientemente de en qué sentido, como si mantarraya, (nadadora, voladora), fuera y no necesita de agua ni de aire para, (sea lo que en realidad sea), lo que le apetezca, hacer.
Se angustia, (y hasta el aliento le quita y le provoca abrir la boca para de bocanada de aire fresco respiro darse), con lo que ve, escucha, a izquierda y a derecha, (dos únicos lados a los que acceso tiene) y la discusión esa que si blanco o que si negro.
Tanto que sólo porque al suelo está enganchada, no se escapa.
Reposa tumbada (con boca apretada de conteniendo el pensamiento) y mira con ojos abiertos, (a él apuntando con nariz afilada), al cielo, si cerrados, a sus adentros.
Preguntas de esta manera lanza, a veces, (así), respuestas encuentra.
Mujer sin rostro
Carece de rostro,
(y aun así se sabe que lo es),
la mujer.
Es solamente contorno,
sin grosor ni tamaño remarcables,
claramente reconocible por contraste con el fondo solamente.
Sin dimensiones.
De profundidad inexplorada.
Vacía,
no como en donde nada hay,
(en donde de todo se carece),
como en donde, de camino haber, todo por llegar viene.
A un lugar nítido, límpido por haber sido limpiado,
que conoció, ahíto, la cochambre, y, por completo,
(hasta el mínimo resquicio),
dejó, su voluntad, impoluto.
No sé si de tiempo, (oportunidad, deseo incluso),
para volver a guardar, dispondrá.
Del espacio, (al que todo llevar),
no es que disponga,
su forma, (sin relacionarse con lo que ella se conforma o no), da.
Tiene, la mujer, forma de rostro vacío (puerta entre su origen y su destino).
.Mujer sin rostro.
Aquí nació la mujer sin rostro.
Cara del electrocardiograma del plano
De no ser quien es, en alguna ocasión, se elevaría su voz, sobre el horizonte plano,
Muerde, empero, las palabras que del corazón le salen y, más que masticarlas,
(sin necesidad por tanto de a posteriori digerirlas, sentirlas a priori),
las elimina.
Clava, así, sin ni siquiera tocarse, una y otra vez, los dientes, en sí misma.
Ha de devorar a quien, (de no ser quien es, es), para quien ha de ser, ser.
Su pelo, con de pálpitos caídas, es gráfico de los latidos que no se puede impedirse.
.Cara delelectrocardiograma del plano.
Su origen (de esta cara).
Cara de Chimeneo
Necesitó, Chimeneo, de otra cara:
de, en su rostro, otra parte, (que todo su humo sin rechistar tragase),
de, en su estómago (que todo resto de llama que, para expulsar no fuese, digiriese).
. Una cara de Chimeneo.
De aquí viene esta cara.
Cara de Samu y Rai en el cañaveral
. Cara fuera de Samu y Rai en el cañaveral.
Se camufla en un zapato de tacón y punta y así camina: golpeando el suelo cual pico, (sin pala que nada recoja después), a saltos.
Convencido estando de que, así, ya que vive en donde los cuerpos son calzado, (de una pieza sola, siempre la misma), podrá, en el mundo que le rodea vivir.
Pero se verá su rostro asomando y, con ello, no habrá paso dado, (sin dar), que no le ponga en… ¿su lugar?
Cara de lluvia de tinta
.Cara escondida en la lluvia de tinta.
La mujer de senos caídos y generosos, (y boina irlandesa), tiene un problema de piel.
En forma de península le baja por la frente, sobre los labios le sube, y en la nuca, y en los codos, (y en partes que solamente el espejo, cuando se hace las curas, ve).
A la mujer da forma, a su piel tersura, la tinta de lluvia.
De manecilla negra de reloj, cara
Llaman los maullidos al tiempo, siendo, sus labios, manecillas, de la boca sobresaliendo, al hacerlo.
Se ofrecen, (ellas), a sostener, del paso, su peso, siendo patas con que, (¿de desearlo él?), continúen en movimiento.
Creen, en su cima clavadas, conquistado haberlo por aparecer hincadas como una bandera señala un dominio.
Y terminan por ser, de gato, bigotes, a su cuello, caídos.
Son, las manecillas, negras, de un reloj y señalan, (con cada movimiento), un tiempo hallado, (perdido).
Caras de la caverna
Es el muchacho, de pelo color del limón la cáscara, feliz.
A su manera, (que abriendo por completo la boca es), ríe, aunque poco se le note con la tela que, en desorden, su rostro venda.
Un tipo con turbante cubriendo su cabeza, chilla del dolor que le produce el enorme colmillo que le está saliendo.
Tanto abre la boca para que el quejido salga, que está casi, en dos partiéndose, su cara.
Sólo ella, (ese es su secreto, su tesoro), la reconoce.
Como pudo, (cuando cabeza, y su otra mano, tenía), la pintó, pues no quería olvidar a la rubia de rostro celeste que un día conoció en el agua.
Viven, ni se sabe cuántas formas las acompañan, en la caverna.
Cara de Frank en Stein
.Cara de Frank en Stein.
Esta cara la cueva de Frank custodiaba.
Solamente, al regresar él cada día, de buscar lo que no encontraba, le miraba.
Nada nunca le contaba salvo, a diario, una sola vez y la misma siempre, una cifra:
“uno… uno… uno… uno…”
Y Frank, así, a otro día más, (uno), paso daba.
Hasta que a Stein encontró.
¿Qué diría, ahora, la cara, si te le acercaras?
Musita
Musita tiene esposo y está aquí.
.Musita, de Samurái la mujer.
La mujer de Samurái cubre su cabeza con pañuelo de color rostro del hombre.
La piel aceitunada de su cara es tan fina que cualquier brisa la mueve y la saca de sus bordes.
Sus ojos negros más que cuencas parecen ser lentes (todo lo que ve filtran liberándola de lo que ya pasó que ver no quiere).
Sujeta, su cabeza, (como si pincho de pelo hubiese sido siempre), la catana que a Samurai le une.
Su boca siempre entreabierta, antes que hablar, (como el viento que partes de su cara estira), musita.
De ahí procede su nombre, y de ser musa, (esa que la catana en pincho convierte), de la única persona, (hombre), que lo pronuncia.
Cara de hierba
Nació, de la hierba, el hombre
y en la nariz la conservó
y en la nuca
y en la mirada
y, en el pensamiento, con un par de hojas afiladas.
¿Qué piensa una cabeza de hombre de tierra y de hierba?
Qué piensas.
.Cara de “hierba”.
Una cara del arlequín de dos caras
De entre todas las de la escena, que varias son, esta (ignorando el porqué una sola he de elegir), esta cara del arlequín
.Una de las caras que apartar de la imagen de “el arlequín tiene dos caras”
.Caras del Jarrón roto.
Piensas que sucesos como la “posesión”, o los “arrebatamientos” atacaban en exclusiva a los 3d y resulta que no.
Hoy aprendes que, quizás, ahí estén en todo momento, que solamente cambia si son ellos, (o tú), quien controla el proceso.
Salen, del Jarrón roto, más caras.
Me (¿porqué, para qué?), detengo (paso a una pieza nueva)
Cara del cisne enamorado
Caras han venido siendo una, aquí, en el “cisne enamorado de un naranjo”, son dos, (perfiles), besándose.
Violón y Chelo: dos a punto de convertirse en amantes. !Qué música no compondrán si consiguen encajar, (emparejarse)!.
Cara de dos dinosaurios charlando
La cara que sale en “dos dinosaurios charlando” . La firma Sinequi, (trazo demasiado grueso), también se convirtió en cara en 2d como le pasó en 3d en “cerámica 5”.