Raíz de jengibre
¿Tiene, acaso, (del jengibre la raíz), nombre?, ¿se la conoce de otra manera que no sea parte, (la soterrada, el sustento), de lo que sí, de alguna forma, se llama?
Preguntas te harás cuyas respuestas no te responderán, (irán a su aire).
Consigo se llevará, lo que preguntaste, lo que viste.
.Raíz, de ya no, jengibre.
El reno se alimenta, única y exclusivamente, de Sinequio, ese árbol que enraíza en la niebla y sostiene ramas horizontales, verdes y circulares, solamente dos, de cada una de las cuales surge un fruto que mira inquisitivamente. Así discierne a quien devorará, y a quien consentirá que le devore.
Sigue, (el animal), en vez de arrastrarlo, (sin látigo, con mirada solamente le arrea), a un trineo verde y rojo Navidad, que de él escapa.
Bajo ellos, de igual época, el duende y Edneud (quien a todos los duendes de Pascua enseña).
¿Y en medio?:
el pájaro hormiguero, (en su rama muy solo y quieto), y el reptil que, pese a serlo, en dos patas camina, (dejando forma de corazón entre sus miembros al hacerlo), con compañía.
¿Y en su medio?:
mariposa de invierno con alas de las que sólo el contorno conserva, dejándose, a veces, llevar por el viento que la atraviesa, en ocasiones en su contra yendo. Ala, (nombre), que con cada golpe, (de viento), muta.
.De la raíz de jengibre, serie.
Habrás visto, de frente mirando a un bulto, de jengibre una raíz recién arrancada del suelo, y ya escuchando, nítidamente, (sin el mínimo resto de tierra cubriéndola), su historia en tu cabeza, decidirá ella, (la raíz, el origen), qué te cuenta.
A su aire, en su medio, y con su nombre.