Sol pastel
Y un día, que hoy es, te visitará más que la quietud, la parálisis, (y la confusión, y el desconcierto, y…), dejándote, (ese, a la suerte, abandono), sin herramientas con que comprender qué está sucediendo.
Porque estará aconteciendo nada, o, de los habituales acaecimientos, (los cimientos esos), ninguno.
Esta vez, no es que no sabes, todavía, (que tiempo has de concederle), qué quiere decirte él.
Es que quiere, que no le escuches.
Es que algo tiene que pedirte:
que le mires solamente, a él, desde su ángulos todos, y a de sus caras, (que más habrá de las que conserves), así, sin más, (te inspire, (expire), lo que te inspire).
Y eso haces.
Como, de los niños, el que cree que su madre, de ese desconocido asunto, mucho más sabe que él, y, pese a toda duda, la obedece.
Aunque ignores cómo se puede solamente contemplar sin añadir al pensamiento, (a las emociones, a las reacciones), palabras que le, (las), acompañe, (acompañen), que no le, (las), deje, (dejen), abandonado, (abandonadas), tan a su suerte, tan, a solas solo completamente.
.Sol pastel.