Favoritos, 2d, 3d Sinequi (Seq) Favoritos, 2d, 3d Sinequi (Seq)

Favoritos

Dicen aquello de que las madres no podrían confesar nunca, por muy cierto que fuera, (especialmente si mentira no es) que tiene hijos favoritos. Afortunadamente para mí, mis entradas de blog, (por muy mías que sean), hijos no me son. Y aún así, es como si tuviera que mencionar que no es que, a las otras no reconozcas, ni quieras; es que las que hay que, (sea por significado, por tu gusto, por su aspecto …), gozan más de tu…. favor, (ese que hicieron, por tí, en su momento, ellas).

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Partidos, 2d Sinequi (Seq) Partidos, 2d Sinequi (Seq)

Hierba

Sin partes leñosas permanentes.

Color renovación, crecimiento, armonía, y esperanza.

Talle estrecho, talla larga, tallo hoja.

Muerte al final de la estación de su vida.

Es hierba,

vive,

(con la soledad, la compañía que le…),

mientras,

(en donde), habita.

.Hierba.

La hierba tiene, al menos, una cara.

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De parejas, Retratos, 2d Sinequi (Seq) De parejas, Retratos, 2d Sinequi (Seq)

Tus labios y el duende

.Tus labios.

Dibujaría tu boca.

Labios de color ajado por el tiempo carnosos todavía.

Comisuras oscuras, casi negras, al igual que cuando en contacto con el otro, (la otra), el uno.

En tu cabeza un pañuelo enredaría al viento, (que tu rostro y tu cuello serían),

cubriría la mitad de tu cara por él, (tiempo), por ello, no manoseada.

Dibujaría tu ojo inmenso, (de tamaño que abarca un mundo, una época, un sueño), cerrado;

ocupando casi todo tu rostro cuando tú así, plácidamente, en reposo.

Dibujaría, tu ojo, que sería boca, cuando tú, ahí, casi escondida tras, (…tu rostro),

a punto de venir a mi encuentro.

Pintaría en hojas de fibra de morera, y sedas y de papel maché y te preguntaría si te reconocías en algunas, (todas), de ellas.

Te dibujaría.

Si existieras, si existiéramos, (si supiera).

¡Cómo no te besaría entonces!

Qué, de no haber dejado de hacerlo, con tus labios, no haría.

.El duende.

El duende, de un solo e inmenso ojo, quiere acercar sus labios, a tu boca.

Y tú sonríes, dejándola, (traviesa, juguetona y diminuta),

ir, mientras una mano,

(pie de dragón como de oriente y que más que volar es, cual pañuelo, por el viento llevado),

del, a tu espalda y duende, te aleja.

Te crio, con toda ternura, (cuidado), de que fue capaz, una bestia;

te cortejó un deseo fantástico, (imaginario)

y fuiste (escurridizos) labios.

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Blanco y negro Sinequi (Seq) Blanco y negro Sinequi (Seq)

Arlequín de dos caras

El arlequín, de dos caras, tiene un único rostro.

.Arlequín de dos caras.

El arlequín de dos caras tiene una derecha (observante, vigilante).

Supervisa a qué máscara, (qué gorro, qué vestimenta, qué personaje, que…), consiente, atravesar la puerta hacia el escenario.

 Ha de discurrir, cualquier elemento, (situación), en espacio nítido y amplio.

Su pierna es barrera previniendo la entrada de cualquier intruso, (de conocidos varios).

 

El arlequín de dos caras tiene una, izquierda, ensimismada, (atenta, relajada), que ve en el desorden, (en el barullo, en el caos), lo que une a presencias, (tantas), tan diferentes.

Su pierna, es reposo, (bienvenida), para tantas visitas como recibe.

PS: Dos firmas, de haberlas, significan particular interés en mirar la imagen en ambas posiciones.

No siempre, que ese interés hay, ellas están.

P.P.S: aparto una cara

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Retratos, 2d, Otros Sinequi (Seq) Retratos, 2d, Otros Sinequi (Seq)

Payaso triste

El payaso triste es hombre.

El hombre triste eligió profesión con la que poder ganarse la vida usando su condición y, de paso, haciendo pasar, quizás, a alguien, un buen (ello, en vez de un mal, escogió) rato.

Aparece tras cortina gruesa y pesada y roja y calza más que bota, playera alta.

Viste del color de su mirada, (de su palabra), y, por oposición a la tristeza que conoce, sabe de cómo alegrar el espectáculo.

El hombre triste no es payaso.

. Payaso triste.

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Bestiario, 2d Sinequi (Seq) Bestiario, 2d Sinequi (Seq)

El escarabajo de la (no) patata.

El escarabajo de la (no) patata aborrece los tubérculos.

Camina a dos patas con la gracia del vaquero de piernas arqueadas para compensar, quizás, haber nacido sin espuela tarsal.

Así, caminando con su estilo de oeste y americano, tan tranquilo, (tan despreocupado), se le cruza una mosquita de cuerpo rosita más que rosáceo y un sombrero de copa de prisma cuadrangular (con bordes suaves y ala como con figuras cónicas alargadas).

Distraído, el escarabajo, ni nota mosco alguno en su vereda, y así (sin darle tiempo ni a preguntarse siquiera qué ha sucedido), le pica, la mosquita no muerta, en su parte más superior y derecha.

(Pero un pedazo de picotazo, ¡oiga!, no cualquier cosita sin importancia).

A tal velocidad todo sucede, que, sin el rostro haber reaccionado todavía al dolor, la toxina del… ¿piquito? había llegado ya a su interior.

Sin remedio, ahora, ha encontrado un camino nuevo entre las piernas arqueadas, que le llevará al …¿amor?

La no muerta mosquita, con su sombrero y sus pestañas alargadas, le inoculó, sin consentimiento, el veneno al escarabajo de la (no) patata.

Ahora, (en todas las posturas, todo el tiempo), uno son.

(Giren por favor la imagen, una vez y otra, y dígame si están o no de acuerdo).

A dónde llegarán por ese camino envenenado, ni pista tengo.

.El escarabajo de la (no) patata.

El escarabajo de la patata es rojo con puntos negros…….

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Criaturas, 3d Sinequi (Seq) Criaturas, 3d Sinequi (Seq)

El dragón Dragtus

Siempre, durante todos estos años te importó.

Habrás sabido cuándo aquí, (o ahí), estás y, sin embargo hoy, hiciste un dragón, (para allí), que, (sin darte cuenta), de aquí era y no de ahí.

Pondrás, (es para ti importante), atención en adelante.

El dragón verde de un solo trazo está en su caja expositora y Seq es su cola.

Si lo suficiente te acercas, y la mirada le mantienes, verás la intensidad, (la profundidad de una historia que en ningún otro lugar), que sus ojos diminutos albergan.

Le pusieron Dragtus porque es hijo de dragón y cáctus y, de cada uno, heredó algo que no (sí) fue ganancias (ni pérdidas) sino apariencia.

Pero él, sólo responde, de nombre, al de Dragón.

De otra forma le miran con sorna juzgando, sin preguntar siquiera, (continuando ignorando), qué es esa historia de que sus padres…

Lo que él llama la entrada de su cueva, es para ti, dos serpientes erguidas y completamente negras, como columnas, (con ojos de color idéntico al de Dragtus), custodiándola.

La gruta espacio de fuego que arde y no quema.

 Te previene, (el aspecto), a ti, de acercarte a él (a ella, a ellas), aunque, en realidad, todo el daño que inflija sea luz cuando afuera oscuridad, calor, cuando frío y alguna espina que solamente a él hiera.

Quién sabe lo que verías si al dragón vieras.

Pero no te le acercarás.

Habrá de ser él quien a ti venga.

. El único trazo del dragón Dragtus.

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Escenarios, 2d Sinequi (Seq) Escenarios, 2d Sinequi (Seq)

Jarrón roto

Del jarrón roto salen rostros que me invitan a apartarles como si entidades independientes debieran considerarse. Me sucedió con el “León” y sólo con ello jugué sin hacerle más caso.

Al mirar todos los garabatos 2d desde el principio, me doy cuenta de que, sin saberlo, es algo que ya había sucedido antes.

Permites que algo surja y luego, ya, lo que surge…

Aún no sé si les corresponden entradas individuales o añadirlas en donde aparecieron.

Su etiqueta, de momento, “caras”, algunas pondré con carácter retroactivo, y tantas surgen que qué, con ellas, (de ellas) hacer…

.Jarrón roto.

El jarrón oval tenía base un poco más ancha para asegurar su estabilidad.

Que no viniera, cualquier imprevisto, (habitual), a derrumbarle…

A perturbar el lugar ese, ajeno, (designado), en el que hubo de quedarse.

No fueron el viento, ni una carrera infantil, ni un resbalón desafortunado de…

ni un evento puntual y desproporcionado,

(ni los golpes usuales de quien su lugar designó),

lo que vino a…

Fueron motas diminutas, del tamaño de un pixel, (incluso menos), de un dibujo digital, las que comenzaron a, (desde dentro), atacarle, a corromper su estructura inexorablemente.

Un día, y otro, vez otra, (y una),

hasta que pequeños trozos de su cuerpo metálico y algo cobrizo oscuro,

se oxidaron

empezaron a fracturarse.

Casi nadie lo notó, la suficiente atención le dedicó, nadie.

La única que lo vio, en realidad, se alegró, pues verle inmóvil, sometido y acorralado, y expuesto, dejó de resultarle suficiente para empezar a molestarle y ya querer quitarle de en medio de todos los lugares.

Y una noche, solo en la esquina, (sin serlo), suya,

asegurándose de que a nadie pudiera perturbar siquiera su onda expansiva,

explotó.

El jarrón, en pedazos, es oval, y tiene una base sólida y ancha.

.Los que señalan.

Los que señalan, lo hacen siempre.

Así intentan arrebatar la luz, la posibilidad de ser , a sus rivales, (que son todos),

Dependiendo de la cantidad de oscuridad que alberguen arrancarán directamente cualquier brote de oportunidad de vida en formación e independiente.

Estirarán tanto sus brazos que sus zarpas llegarán a donde no les corresponde

No siempre conseguirán eliminar pero al menos perjudicar, dañar, eso sí que siempre.

. Hombre de las dos narices.

El hombre de mirada dulce y un par de narices, (dos tiene), protege bajo su cuello,

(con su mismo cuerpo poniendo delante)

vida limpia aunque ni él, ni suya,

(contribuyendo a que de todos pueda llegar a ser)

es.

. Fauces abiertas a la derecha.

Cuando abre las fauces por su boca sale todo ,

Le llaman monstruo.

Es un aguardador

(todo guardando mientras tanto),

de que los señaladores se marchen.

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Niños, 2d Sinequi (Seq) Niños, 2d Sinequi (Seq)

Punto blanco, punto negro

Tienen, los puntos blancos y negros, una cualidad independiente de lo que les circunde, de lo que tú, a sus alrededores, les reconozcas: indican, en el espacio, (de tu mente), la posición exacta.

El punto negro es muy cuco.

Tiró un manchón de tinta de un golpe sobre una hoja de otoño que, involuntariamente se movió de forma que tal parecía tener un pico del que gota negra brotó.

Atrajo la atención de casi todo el que cosa semejante presenció:

unos preguntándose desde cuando las hojas tienen pico,

otros que qué era eso de ese color,

una boca abierta dispuesta a probar su sabor…

(Casi todo el mundo porque siempre, afortunadamente, hay quien estará mirando para otro sitio).

Esa fue su oportunidad para escondido en vuelo de cuervo negro, darse un gran paseo, (sin esfuerzo, a costa ajena siempre, como buen cuco), por el cielo mismo.

El punto blanco ilumina la noche de un cetáceo que surca el océano con cara de hoja, y cuerpo de mango firme, (de puñal).

¡Cómo no iba a querer de él escapar el rostro ese de gafas de sol enormes y un par de bocas en el cuerpo!

La niña, con su vestidito amarillito, juega a dar una patada al aire con fuerza a ver si el zapatito chiquitito sale del pie disparadito.

Y todo junto, varios rostros.

¿Te entretendrás en mirar qué sucede si los puntos a izquierda y derecha y viceversa?

¿Ves el niño, de flequillo rubio, y feliz?,

¿o la cordillera de deshielo rojo?,

¿o…?

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Escenas, 3d Sinequi (Seq) Escenas, 3d Sinequi (Seq)

En Amorado y Odaroma

‍ ‍ En Amorado

Amorado es un lugar (en donde puedes vivir o desvivirte), y nombre..

Amor vive un amor.

Lo alimenta desde una distancia prudencial, (regándolo con la esperanza de que florezca), a la espalda del maniquí objeto de su deseo.

Siempre con una flor en el pecho, que ofrecer, aunque no sepa, la figura (que atrás jamás mira, y con su apariencia sobria, rigurosa, implacable, estricta), ni tan siquiera de su existencia (del amor ni de él).

Ado  vive en un amor que le alimenta, le asienta, le sustenta.

Lo mira de frente con pasión y observa su cara huesuda bajo la cofia militar que lleva.

Él, (¡que sale casi como despedido de su asiento taburete cuando la ve!), que nada tendría, (¿tendrá?), que, con ella, (que, ni cuando de frente le tiene, le ve) ver.

Amorado es un lugar. Puedes desvivirte, o vivir en él.

Odaroma es un lugar y nombre.

Oda huye, (su sentimiento ya no resiste), tan rápido como puede, dejando a su suerte, (a su insistencia), su cabeza, extasiada todavía, ante lo que cree es el torso, (sin nada más perturbador o inusual en él ser capaz de reconocer), de su amada (que le podrá corresponder, nunca).

El pensamiento de Roma, (en otros tiempos amor), alcanza al vuelo el último brote que, sabe, le servirá, (en el viaje), de alimento, (del olvido, un recuerdo).

Al hacerlo, su pico choca con el extremo del resto de quien un día imaginó, y, le llama despedida, (y beso).

Odaroma es un lugar del que, cuanto antes, escapar.

‍ ‍ Los cuatro trazos de En Amorado y Odaroma

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2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

Ranca

Ranca, que algo busca en su cabeza,

con trozo, (prolongación), de lo que ve, mira.

La sostiene, si sentada, una espina dorsal esquelética, si en pie, un brazo alargado que usa también como pierna.

Si la giras 90 grados, (y sólo con el miembro te quedas), es ser, más pensante que pensativo, de cuerpo alargado y pies tan en el suelo, que empezando a echar, raíces en él;

si otros grados, (misma cantidad y sentido), frente de niña llegando a los ojos, asomándose parece haber, a ver a ver…;

si ya el último dos veces 45, viste un frac con dos lengüetas de acero negro directamente sujetas a camisa de su piel (manteniéndole, en su lugar, bien quieto), y rostro…bueno, a estas alturas, lo que vean…

Ranca vive en un lugar, (no ha lugar a, sin lugar, vida), y lo observa (y le mira).

‍ ‍ Ranca

Arráncate ese dolor, esa pertenencia perniciosa, lesiva.

¿Has visto la sombra que, en el rostro, deja el apego enfermizo cuando despega?

¿Probado el pesar, la penumbra que de tus recuerdos, tus experiencias, invertirá permitirte descansar?

Extirpa ese dolor con sabor a colada sucia colgada al aire como si él, (por limpio, fresco), pudiera la mancha de aquella eliminar.

Arranca la sombra y (no requieres basura, a cualquier pared, en suelo cualquiera), a plena luz del día, (de la noche a oscuridad plena), tírala.

¿Observaste a la bestia alimentando plácidamente las aves del peor de los augurios en su caída?

No, no hay nada que caminar en ese camino imperturbablemente perturbado, en esa colina de la que siempre te podrás fiar (siempre, ¡la pobre!, la rica, perjuicio causará).

Tanto peso soportado por tan poca espina… Tanta fortaleza dorsal (de qué materia estará compuesta esa cordillera, de qué altura).

Arráncalo, como te extraes una pieza dental sana, (enferma), para salvar el resto de la boca, (del poso que a su través, a tu alma, entrará), de tu vida (de la de los demás).

En un arranque de cordura, (de locura), arráncatela.

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Series (3d), 3d Sinequi (Seq) Series (3d), 3d Sinequi (Seq)

Margarita

Margarita es tres en una y, de ellas, cada una, un mínimo de dos,

(según mires a la derecha o a la izquierda),

y otras dos si abajo pico, (boca).

Ya con eso queda este cometido,

(nunca hay manera de dar ninguno por terminado),

comenzado.

Mar se fuma, (así directamente sin cigarro ni pipa ni nada), un sorbo de mar.

No cualquiera, el más transparente, el más nítido en el que pueda leer cualquier palabra que sobre sus aguas se haya, llevándola el aire, dicho.

Confunde la luz, (y en donde se coloca), al color, mas, igualito es al de línea en la malla de su pierna, (¿pata?).

Inhala así, con su boca de piquito prácticamente cerrada,

de la misma forma exhala.

Si la boca abre es por el aire,

para que entre, y salga,

y… ¡y cómo!

¡canta!.

Ga tiene un pelo muy cortito, uniformemente denso y tan suave que en él quieren quedarse tu rostro, tus manos, (tu confianza).  

Tiene una visión amplia, de conjunto, y que, además, siempre contrasta con sus lentes especiales antes de confirmarla.

Salta, vuela, (sin alas porque de ella careciendo, ¡algo tuvo que hacer!),

y no nada, bucea.

Si su mitad, e izquierda,

es sosiego, paz, y

alimento de lo que le alimenta.

¡Ay Rita la malditaaaaa!,

con su lengua tan larga siempre bien recogidita, escondidita.

No sé ni cómo la guarda, (esa pericia le admiro), y no se asfixia:

Algo por seguro puedes dar:

si con la boca abierta será para profazar, (según sopese la fortaleza del rival), a veces también de frente, a la espalda siempre.

De su derecha no tengo mayor dato.

Es hermética y parece una pieza

(sin huella de soldadura visible) y ¿metálica?

Mira muy fijamente, (desde su cabeza, y sus entrañas),

a su ¿hacedor?

P.S: etiqueto al completo como favorito aunque me refiera a Ga. No me veo con capacidad de poner, en toda la bitácora, una entrada independiente por imagen e ir vinculando por unidad.

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Animales, 3d Sinequi (Seq) Animales, 3d Sinequi (Seq)

Ele Fanta y Atnafele

Ele Fanta es algo coqueta y alguna cosa más.

Hace, con una liana, de su pie acolchado, una alpargata, (no cualquiera, ¡de tacón!), con su cinta de atar trepándole la pierna y todo.

Se la come, también es verdad, pero es que, con lo suyo, (y con lo de los demás siempre que puede), hace lo que en gana le viene.

Se alimenta, (ella, ¡cosas de esas como zampar, o engullir!, no practicará): en dos fases que mirándote directamente a los ojos discurrirán:

primero como que la comisura de la boca aprieta, (al tiempo que los labios abre de manera insinuante), para atrapar alimento; (segundo) mastica de lado poniendo su cabeza,pues fingir modestia, (lo justo), es coqueteo también.

Esa torsión, hace que parezca como que un colmillo hacia abajo tuviera y otro hacia arriba pero también ese golpe de efecto, (aunque no fuese buscado), le compensa.

Tiene nombre y apellido, porque decidió que solamente un apelativo era, para ella, demasiado vulgar.

Atnafele  hubiera querido llamarse algo más sencillo, (menos enigmático), pero no fue él quien eligió su nombre y, por más señas, uno, su destino acepta.

Vive entre rocas pulidas y grandes en las que perfectamente, encaja, para esconderse, para no ser diferenciado del paisaje salvo que sea estrictamente necesario, (que casi casi sería en caso como de vida o muerte).

Si necesidad de alimentarse tiene, (será cuando llega al límite de la supervivencia), se estira, sobre sus tres patas triangulares, tanto como puede para atrapar cualquier alimento que a boca tenga. Con su cola de marfil, (y triangular, y puntiaguda), de un tajo la corta.

Luego se retira y, en silencio de roca pulida, la ingiere.

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Criaturas, 3d Sinequi (Seq) Criaturas, 3d Sinequi (Seq)

Magua

Hay maguas que son, de la lengua, brazo.

Podridas, (abyectas), vendrán a retorcer cualquier cuello, (atisbo), de diferencia, verdad y alma.

Atacarán constriñendo, primero, a la presa, que serás tú, (cualquiera que no sea ella), y, luego, tras replegarse, (cuando creas que ya estás a salvo de ataque), a velocidad casi inmediata de tan grande, inyectando su veneno.

No conseguirán, en venenosa convertirte, (no eres ellas), envenenarte, (enfermarte), sí.

No son esas, (de las que debes mantenerte lo más lejos posible, no dan tregua), de las que vengo a hablar aquí.

Alza la diestra con inclinación siniestra,

(hacia atrás, boca entre caída y abierta sería),

de la cabeza.

Suplica.

(Con sus uñas rotas, con la única afilada de su mano deformada).

Y se le dará.

O no.

O no lo que impetró.

Implora.

Alguien, (algo), en algún, (ningún), lugar, escuchará su voz,

(la tuya).

Pide.

Alza su brazo,

(la voz que, hasta el último momento, conserva).

Con de su mano empezando ya a aflorar su hueso igual que el cuerpo,

( entero),

el alma.

Ya en los huesos,

y ruega.

Los dos trazos de la Magua

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Gacela con corbatín verde serpiente

¿Sigues estando, de un solo trazo compuesta, si lo único añadido a parte, es el rabo y las astas?

La gacela con corbatín verde serpiente, (hierba, tela…), salta.

Sin motivo, sin razón.

Porque quiere, porque puede, (porque, de ninguna otra manera, podría hacerlo).

A pesar de su pezuña desfigurada, de la cicatriz y hueco dejados en su pata, de su cuello largo, (troceado casi, por tantos ataques de tantas zarpas, tantos encontronazos).

Su corbata, más que colgada, (lazada a), de su cuello, ... (lazos: los que te cuelgan, los que te cuelgas, los que te ahorcarán, los que…), la acompaña.

La gacela con corbatín verde, (hierba, tela…) pincha, con sus cascos, la sabana y, ésta, la arroja, a su salto siguiente, con, a su vera, su serpiente.

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Mago

Ser imaginable cuyas acciones muestran resultados contrarios a las leyes naturales.

Mago

El hombre de los botines de caña ancha es mago (todos hemos de ser, somos, algo, incluso quienes no son esto, ni aquello).

No extrae, de su chistera, aves, ni conejos, ni… .

Es él el pájaro, la rama, el lagarto, el fruto, el gusano.

El mago es hombre entero y alborotado, desbaratado, descompuesto:

Se torna en aves, reptiles, larvas… y sombrero de copa alta aplastado.

Teme entretener pues sabe lo que sucede después, (antes de ser..)

pero lo hace pues no encuentra,

(por mucho que haya rebuscado en toda prenda que la cabeza cubre, y en sus copas, y en sus alas), otro remedio.

Serie de Mago

Sigue acaparando mi atención el número de trazos de la pieza principal, (especialmente si es 1 o 2). Hoy comencé a guardarlo como imagen a parte aunque aún no comprendo a dónde conduce.

Los dos trazos de el Mago

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3d, Escenas Sinequi (Seq) 3d, Escenas Sinequi (Seq)

La bestia y tú

La bestia se alimenta devorándose así misma, (sin ensañamiento, sin encono). A hebras como las que quedan de un metal que hubiese sido trefilado. Avanza erguida, decidida, dispuesta… dejando a su espalda, como huellas, los restos de lo que sus ojos, (en donde los ollares alberga) , resoplan y que al suelo caen. 

La bestia arremete dominante, vestida a tiras que más que cubrir el cuerpo, lo sujeta a partes. Lleva, a su espalda, cicatrices sólo cuando incandescentes visibles, en cuyo caso, en hierro de marcar se convierten.  Serás, a su vera, res. Será látigo en su brazo terminado de esquirlas de metal despuntadas. Tras ella los restos de los bufidos de sus ojos que ennegrecen a medida que caen.

La bestia y, sólo tú, (un duelo entre bestias presenciando).

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Retrato de una boca

Hay bocas de unas proporciones que, si almas tuviesen, además de besar, serían brazos, (que abrazarían, ¡y cómo!), manos, (que acariciasen, y.. ¡cuánto!). Eligen abofetear, golpear, devorar lo que, en el camino que, (sea o no suyo), se encuentren.

No pueden evitarlo, ( no lo evitarían aunque pudiesen).

Con cabeza, con cuerpo, con labios,

bésame.

Acepto tus insistencia, obstinación, y empecinamiento.

Tu juego.

Cumple con lo prometido, así, (como tú sabes), haciendo lo contrario de lo que predicas, (de lo que , tú, !que te mereces lo que nadie!, exiges).

Con tu sigilo felino e intrigante,

con la desenfadada naturalidad de tus manos en los bolsillos,

con la cordura del sentimiento en caída libre,

te lo digo.

Y luego vete, por donde, has, (nunca), venido.

Besón es cándido, zalamero y retozón. Parece que camine muy despacio, sosegado, como si fuese un barco fondeado en aguas apacibles que poco más que, de lado a lado, (sólo si la marea lo desease), se movería. Y así es, !a no ser que te eche un ojo!, (ese con el que todo lo mira expectante, ve ilusionante), acompañado por su cuerpo entero, y se lance a besuquearte. Será rápido, apresurado, y tierno.

Ebnos tiene caderas anchas, y piernas delgadas, (más la derecha que la izquierda). De pechos abundantes y flácidos, camina, (sin pausa, sin prisa), con las manos metidas en un manguito indistinguible de su jersey. Ya perdió, su rostro, todo lo que no le hace falta: nada más,(considera) que decir tiene, ni que escuchar, ni andarse pensando a qué le huele… se quedó con lo que ve (su ojo ocupa por completo su cabeza).

Sonbé lleva, absolutamente todo lo que ve, a cuestas. ¿Qué será lo que esa carga le cuenta?. Va, literalmente, a “velocidad límite”, esa alcanzada cuando la fuerza de la gravedad y la resistencia del aire se equilibran. Ahí, en ese lugar exacto, se mantiene.

P.S:

si bien el “Retrato de una boca” es de un solo trazo, (recuerden considerar a parte la firma, en este caso, el rabo), por primera vez, (quizás la única), corté el cuerpo negro de Besón en tres trozos para hacer las piernas de Ebnos.

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2d, Retratos, Otros Sinequi (Seq) 2d, Retratos, Otros Sinequi (Seq)

Retrato de un ojo verde

El hombre, (en barba y cabeza pelirrojo), pesca.

Con su nariz, en dos partida, literalmente, (como libro que no hubiese caído boca arriba) y, en pie, (abierto como en dos mitades que, hacia abajo, miran).

Bajo ella, la que podría haber sido como aleta, (o branquia), más fue libro.

Atravesando su cara plana, (en plano), dos anzuelos, (uno a cada lado), del verde de su ojo ese que tiene su lacrimal cerrado (abierto), a consecuencia del golpe que partió su nariz como lo hizo.

Ojo que, más que llorar, una lágrima sola, supura reguero nítido y fino, (que más bien hilo pareciera), hasta alcanzar la bombilla redonda, de lágrima de agua salada y fresca, pendiendo del lóbulo de su oreja ¿que… qué ilumina, (a qué da sombra)?

El hombre imaginó fumar en pipa de boquilla verde como el anzuelo, y cazoleta marrón como, de su cara, el contorno y cuerpo… pero no lo hizo. La pipa que no fumó es, en su rostro silueta, como si mostrar quisiera, de alguna manera. lo que algún día…fue, (sin haberlo sido), por decirlo.

Parece llevar un pañuelo a la cabeza más es gorro raído por la falta, (exceso),  de uso y de lustros y lustros almacenado en un desván sin ventilación ni cuidado, (en su cabeza). Por el uso sin reposo ni sosiego.

El uso, (el desuso), en exceso, es pañuelo atando a la cabeza..

El pescador comenzó con un paso atrás y otro… y tras que su mirada de verde anzuelo se cruzase con la mía, (me pescase), me dije, (le dije), que tenía la razón del motivo mayor, (de la menor excusa vacía), que me iba, pero que volvería.

No mentía.

Pero no harás lo que no hiciste.

Tengo, en el rostro del alma, la silueta de un pescador de un ojo verde, (y una lágrima).

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3d, Utensilios Sinequi (Seq) 3d, Utensilios Sinequi (Seq)

Puzle

¿Recuerdas aquellos buriles para abombar el estaño en láminas y formarlos deformándolos?, ¿no tenías, acaso, que derretir cera para rellenarlos?.

Hoy lo he visto de nuevo, no en láminas de metal blando y dúctil, y fresco al tacto, sino en piel blanda y moldeable y suave y cálida.

Encajaban, (desencajaban), como piezas de un puzle, (sin acoplar todavía), las siluetas, intentándolo con dedicación y ahínco y delicadeza las unas con, (por, y, con), las otras. Recostando partes propias en ajenas por ser así como hay rompecabezas que se com (des) ponen.

Colores cobrizo y piel curtida, (madera viva), de bosque tupido, que recuerdan a láminas de estaño plateadas. El lugar que evoca recuerdos es una caverna en donde todo está relacionado, puede ser evidenciado.

Irás a buscar el principio habiéndolo deducido del resultado, a través de él retrocedido, apartando añadidos, retirando colores que lo que son, son,  y no lo que fueron. Y será válido y fiel y adecuado a un principio, el único al que ya sin testigos, (ni fidedignos, ni perversos, sin testimonios que encontrar en recoveco alguno), podrás remitirte.

Ya era, (lo general, el boceto, el inicio), lo mismo y lo que, de allí vino a desprenderse. Como un puzle, del que sabes que las piezas cortadas linealmente por un lado, son el marco que integrará al conjunto.

Y siempre, cuando a punto de desaparecer en la bruma del horizonte, de desvanecerme en el polvo, de disolverme sumergiéndome en el aire…

vienen. 

Deformes, irreconocibles, raudos, pacientes…

A pedazos construidos, a trozos, vienen.

Con tantas veces como llegaron demasiado pronto, ¿aparecerán, (alguna única vez), demasiado tarde?. 

Vienen, con cada revés, cada reverso, cada dorso, cada torso… con cada…

Vienen y me contemplan.

Hacen acto de presencia silente dejándome saber que nunca , (acompañada), sola.

Vienen.

¿Se van alguna vez?.

No escuchar, ni ver, ni tocar, ni poder… y, sin embargo, saber.

Vienen.

¿Quién vendría a verme si fuese yo otra?.

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