No
“No”, es práctica de distintos pinceles de 2 y 3 d mezclados con colores que te desagradan, como si tuvieras que castigar esta ocurrencia, a estas alturas (¿bajezas?) de tu vida, tener.
Consentir no sólo aparecer, (que ya será).
No eliminar de inmediato para dejar hueco a… ¿qué?.
Dejar espacio: dejar ser, abrir la puerta así a nada sea,
(el vértigo, esa bajeza practica, no sólo en alturas padece),
a lo que por venir esté.
.No.
“No” dio permiso , a Sinequi, con el que nada era escuchando, para eso ser y no ser.
Agotamiento
Cuando, muy a posteriori, te pones a organizar, ya sabes que debes, para comprender, girar, (mover,de sitio, la mirada), y haces lo que, no hiciste, cuando hiciste.
El agotamiento tiene contorno de verde no sé si esperanza o espera
(¿no podría, acaso, el deseo, adquirir ese color, esa forma, esa manera?).
Enfermedad que, alimentada por sucesión interminable de agotamientos, enferma.
La extenuación tiene contorno verde esperanza de que llegará, de una u otra manera, a término.
Deseo de que, en algún momento, un descanso reparador aparezca.
Verde, más que de lápiz, o de óleo, de cordón que retiene,
que contiene, (que encarcela),
a la fatiga, sujeta por cuello demasiado fino para sostenerla.
El agotamiento espera…
La esperanza es una alimaña de la que te puedes fiar, de la que siempre esperar,
(por muchas veces que aparezca),
ningún cambio:
a la ilusión traición, contra la expectativa saña .
Tiene, cuanto menos, un par de caras:
más humana , la una, (casi embrionaria),
la otra empicada, (dispuesta a acceder al mínimo resquicio de vigor hasta extenuarlo).
Tiene más cabeza que cuerpo la esperanza y carece de pies que la anclen a tierra firme (que con ella la comprometan).
Qué más espera agotar, (que no acaba de irse), la esperanza…
Cucaracha
Sea que la enfrentes; que la mates; que vivas solamente a la luz, (a oscuras), para rehuirla; que la recojas y la coloques con cuidado afuera dándole la posibilidad de que, en otro lugar, viva (muera); que la ignores; que te la quedes como animal de compañía y como tal la cuides; que no hagas más que chillar, (quedarte inmóvil, correr…), al verla; que…
¿Me dejarás, (sin juicios, ni ironías, ni gestos, ni…), que yo, lo que en ella veo, vea?
. Cucaracha.
Qué racha lleva, la muy cuca, que en vez de ella volar, alguien (sobre sí), volando la lleva.
Y en el principio
Y en el principio serás niño que así sea, y así será.
Pero…
¿hasta cuándo, hasta cuánto?
. Y en el principio.
No la mires a los ojos,
(no de frente)
los tiene a ambos lados de la cabeza.
No podrías encontrar, junta, a esa pareja.
No mires a la frente solamente.
No podrás, entonces,
hacer lo que debes, (lo que tienes).
Mírala, a su alrededor caminando, al completo.
No te pares,
no te detengas en sus carencias,
verás solamente,
ningún pie con ninguna cabeza.
No mires más,
ya has intentado ver suficientemente,
deja que te muestre, (sea lo que sea), lo que ve, ella.