Arpa de seis cuerdas
Hoy quiso.
Cuídate de no discriminar la apetencia; de no discernir si es el lugar, la manera, la tarea; si dispones del instrumento, (del tamaño que fuera), de descanso, de reposo; de que no vendrá, tu deseo a perturbar, a sembrar, (en vez de armonía), discordia.
Hoy quiso música.
Figuras vinieron a invadir el pentagrama en donde debiera de haber notas, letras…Las cinco líneas negras nacieron en cuerdas y, en un horizontal perfecto, fueron conducidas, al vuelo, por figura que no se sabe si a su destino las lleva, o las roba. Los renglones, al vibrar en el proceso, conservando las formas, se deshacen de las notas.
Notas, (letras), que, más que caer con la violencia de su peso, yacen suspendidas con paciencia. Sabiendo cuál es, (sin dudarlo), su lugar, en, (con), esa fortaleza, aguardan su momento.
No, no desaparecen las palabras nunca dichas, (nunca compuestas): aguardan, suspendidas, al momento correcto, a la persona adecuada, que las encuentra, y las coloca en su lugar.
Las dirán allí, ¿quién las escuchará?
Del arpa de seis cuerdas sólo una se tocará libre de renglones que van, todos, al mismo lugar.
Hoy quiso y cometió todo error de principiante y mezcló, a pesar de bien advertido estar en contra, ingredientes incompatibles. ¿O solamente lo consintió?
Pero ya no.
No hay recomenzares ni reinicios. Hay lo que fue y lo que será. Sin comienzos distintos. !Admite ese sentimiento de frustración innecesaria que tanto precisas!.
Quieres, de alguna manera, querer, (creer en), lo que creas, y que no te disguste, te confunda, te decepcione o, (esa forma de dolor), te repugne.
Es, a veces, crecer, solamente dejar suceder.
No sabes, (no todavía, no es, obligatoriamente, nunca), escribir música:
El arpa de seis cuerdas se envía notas, que tú forzarías en renglones rectos, (tensos y no distendidos), así misma.