Arrebatamiento
Habrá veces, (hasta la fecha solamente sucediendo en 3 dimensiones), en que te invadirá un arrebato: del que enajenamiento por impulso, ímpetu, furor… y despojo, (apropiación de la capacidad de decidir sobre tus actos).
Aprenderás a permitir, (tras un camino plagado de negaciones y de desechados), que eso suceda llevándote de la mano aunque no hayas acabado, todavía, de comprender, quién, (y hasta dónde, y hasta cuándo), lleva a quién.
Esto haces, siempre a ciegas, (simbólica y literalmente, con los ojos cerrados): trazas.
Luego miras, cierras línea y sabes, si has de dar una oportunidad al garabato (uno solamente esta vez, firmas a posterior y aparte) y si eso harás ahora o más adelante.
No ves, (no eres quien ve la realidad y la refleja), sabes que hay algo ahí que no has visto todavía pero facilitarás que aparezca.
Entonces, (en 3 dimensiones hablo, en dos funciona distinto el giro y no hay este arrebato), giras la forma desde el comienzo, antes de pintarla.
Ahí, alguna cosa, ya ves.
Más aparecerá pintando (y rotando).
Una, (sin dar por hecho que la encontrarás), buscas, y luego, llega acompañada de muchas más con sus historias que contar, y sus particularidades, cada cual.
De una forma que te resulta incomprensible te desbordan.
Como si ilícito fuese consentir que surjan cuantas fueren, las detienes, (te censuras).
Hay veces que, contra ti, (¿a tu favor?), un arrebatamiento arremete, y tú, antes de aprender a dejarle suceder, le enfrentarás (una y otra vez te resistirás como a cada bofetada de desprecio a lo que eras, dejando de serlo, resististe).
El arrebatamiento es un momento de lucidez en el que ves con precisión cómo te funciona la cabeza ,de otra manera, inhibida. Sí, sentirás el dolor de no haberla cuidado y el del recuerdo de porqué lo hiciste, (y no querrás sentirlo, ni soportarlo), pero, quédate a su lado.
A quienes la combaten y en ella buscan la basura que no alberga, no les da para más el corazón (la cabeza). No están, sean quienes sean, a,(de), tu lado.
Quédate con la compañía de,
(por muy modesto, irrelevante, nimio que sea, ¡ya veremos si algo con él hacemos o deshacemos!),
tu trazo.
Del mismo y un solo trazo:
1. Tipo llevado por el aire por dos aves con pico como de avión hipersónico. Sentado y con piernas en horizontal, salen a tal velocidad, que sus brazos van en arco hacia atrás por el impulso.
2. el hombre azul de nariz larga y puntiaguda, porta a una mujer que viste kimono color cara del hombre y agarrada, (casi atada de pies y manos), a su peinado de Samurai.
3. cámara con foco incluido y trípode que, además de sujetar, camina.
4. pterodáctilo abriendo membranas que le eviten ser devorado por una serpiente de lunares amarillos.
5. tórtola transportando, en su píleo y en botella, leche de buche.
6. gallo con situación, (quizás haya sido de pelea), que le arrebató el pico y le tiene con gran inflamación entre las patas.
7. muela sana con las raíces a su aire y con encía inflamada que no veas cuántas, (así, sin ser ella la enferma), enfermedades podrá ocasionar,
8. embrión de medusa mitológica sacando la lengua
9. elefante caminando sobre dos trozos de tierra acabada en punta.
10. barco de saurio con velas, (de tronco y piel de dino).
11. calavera que se niega a serlo y se conduce acompañada de máscara negra para irse tras ella ocultando cuando considera.
12. osito de peluche sin pelo, con prisa y atuendo, (botas altas incluidas), de pirata.
13. el pícaro, (un pájaro en toda regla), que se presenta como “Piñón”, jugando a algo que te distancie de su aspecto de champiñón y de… y encubra con gracia su…
14. … y paras… hoy no será cuando cuentas cada historia que, estos garabatos, te han contado.
P.S: otro arrebato conservado es la “posesión cerámica”