Caminante de cabeza grande

A medida que avanzo, cada figura de las series se me va mostrado más como entidad independiente. Si bien en este blog ahora, (que estoy haciendo una primera criba), las recojo, cada vez, juntas, empiezo a pensar que son láminas individuales.

Caminante de cabeza grande. Hecho a dos trazos, (cada un de un color)

Camina con su cabeza enorme conformando figura casi rectangular junto con sus mandíbulas.

Cráneo color madera, (más amasada que pulida), y barnizada en mate.

De su torso, salvo el cuerpo vertebral, no queda nada.

 Sus miembros inferiores a fuego implacable sobrevivieron carbonizándose.  

Esas cenizas compactadas se mueven que más pareciera que, arrastrándose, esquían

 y es su cuerpo quien va saltando de la una a la otra, (más bajita), en equilibrio perfecto; de la otra a la una, (más alta, con mayor esfuerzo).

A su paso definiendo una línea recta y, a ella paralela, otra.

El caminante no tiene enorme la cabeza, es que, prácticamente, es casi lo último que le queda.

Hecho con dos trazos, (cada uno de un color). Serie “caminante de cabeza grande”

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