El elegido y el gato
Dibujarás un día, que será madrugada, (nunca a hora exacta, en punto), y jueves, algo que, por el innecesario desagrado, (lo enigmático), que te produce, rechazarás, y por estar intentando conciliar cabeza con inconsciencia, permitirás. Solamente será táctica terapéutica, sin mensaje y, sin embargo, meses después, (no tantos, no exactos, con días añadidos), ¿qué están, de tu riñón, escudriñando?
Sabemos lo que ignoramos y nos sirve, (respira hondo), para nada.
El elegido
Qué sonido emite la cuchilla de su patinete, (de madera y hierba que a nada podría herir), surcando la huida, el intento permanente de parar los pies, (saltarines, juguetones, espeluznantes), de que ese par de pies fatales no le alcance.
Huelen a amenaza, saben a fortaleza y recuerdo, (¿querrías de su tacto conocer?), oyes su voz penetrante, susurrante, y les miras, (aunque a tu espalda esté, de nuevo, de viejo), de frente.
Mirando atrás con mano en alto que dé el alto, abrigo que con un par de botones y su trabilla al susto ahuyente, y continuando hacia adelante, (intentando no perder, de su cuerpo, otra parte).
Así vive.
¿Era que eliges vida tú o que ella te elige?.
El gato
Tiene, el gato, tantas vidas que ya el rabo, (junto con ese par de manchas a la espalda), parece ser lengua en cara, (encara) haciendo, de lejos, burla a cualquiera que cerca se le venga (por mucha pinta que , a lo lejos, tenga de inofensiva o de…).
Con ayuda de algún mecanismo visible y aparatoso y la única compañía de un riñón, (y fuera de su cuerpo y a él, por el cuello, por la voz, unido, ¿vas decirle tú, al gato, qué es un acompañante?), continúa, ignorando, (para qué querría saberlo si tendría que rememorar cuántas vidas ha vivido, y contarlas, contarlo…), cuánto le queda.
¿Cuántas vidas era que tenía el gato?
Los tres trazos del “El elegido y el gato”
Esperando, (esperar, de nuevo, de viejo), resultados, harás muebles que no existen: conjurarán angustia anticipatoria innecesaria para ti, y, serán amuletos protectores para que en tu entorno, (y a tus obligaciones), no la esparzas.
Funcionará.
No los desperdiciarás. Serán muebles de una casa de cartón y brujas que sólo muestras una vez al año, (preciso en su retirada, de su llegada, pon y quita días o alguna semana, no exacto).
Los guardarás en una caja, del cartón que será su casa, honrando que una vez, (la única en que pueden cumplir ese primer propósito), fueron magia.
Harás muebles que no existen como tanto de lo que, (en lo que crees), creas y … los guardarás en una caja.