Farolero y Oreloraf

Seq vuela: ignoro si es cigueña rosa portando dos nacimientos, o flamenco de ‘pata negra‘ con luces, (dos), para faroles.

Como fuere sea, si volando, alumbramiento, si en pie, luz.

Seq gestándose.

Camino llevaba de ser vano y ostentoso, de logros, (capacidades, posibilidades…) imaginadas, pero no.

A pecho descubierto camina, independientemente de que por ello tenga algo que mostrar, (ocultar), solamente porque aprendió que sólo así podrá, lo que hace, hacer.

Quizás por ello sepa crear, (forzada y medidamente), pueda mostrar y, (con inmensa dificultad, deseando pudiera delegar esa tarea), vender lo que crea.

Creer, crear.

Podría haber sido, (de no ser él), cualquier cosa lo que su figura atlética portase, (que incluso su propio cuerpo exhibiese). Fueron luces con sus formas, tamaños, pesos, (pesares), … y sombras.

Camina, (cuando se expone), con negro y apretado pantalón, su torso desnudo y fibroso, y ese ombligo puntiagudo en su punta negruzco y peligroso, (tanto le costó cercenar el cordón umbilical que así le quedó, castigando, a su pesar, a quien se le acerque demasiado, con un corte).

Cabeza y mano cubiertos, reforzados, para soportar el peso que han de acarrear a diario y porque, ¿para qué necesitaría mostrar un rostro quien a pecho descubierto va?

EL farolero, de cualquier material, (metal, piedra, su propia pierna, planta…), crea, (eso cree al menos, y yo le creo), faroles. Después, en su cuerpo, los acarrea. Nada dice, sólo muestra lo que para ofrecer tiene.

Oreloraf  despierta gran interés.

Es por el misterio: no se sabe qué pinta tiene, (ni qué carácter, ni qué tipo, ni si es tipa, ni…). Si sale, es todo cubierto, para no mostrar, (para esconder).

Diseña, (con faroles), robots, que solos se mueven, de ser necesario se despiezan, y así mismos se venden.

Ellos, unoS a otros acompañándose, por ahí andan sin esfuerzo, voceando eslóganes que van cambiando para que ningún oído se acostumbre a escucharles y, con ello, dejen de atenderles.

Solamente de latón creen que se pueden hacer, (se crean).

La música que tararean, hoy, los vende faroles.

El robot así la ve (luz, resplandor, en un espacio vacío, oscuro y metálico).

No la oye, ni nada le conmueve su sonido pero sí las saben traducir en sonido. En las barras y los puntos ve otros mensajes, (¿ estará relacionados estos mensajes aparecidos con “apariciones” ?) que sí son son suyos y tú, no puedes leer.

Anterior
Anterior

La bestia y tú

Siguiente
Siguiente

Tela a cuadros