Losa
Aunque tuvo nombre de mariposa, se reveló como bestia pues también eso puede ser una losa.
Podrás ir,
volver
y a su, (tu), pesar, lo harás.
No regresar tras haber tantas veces vuelto.
Sin buscar,
regreso a tu encuentro siempre.
Serán las mismas,
la misma.
¿Notas, su peso, todavía?
¿Su tacto?
¿su suavidad, capciosa, alevosa, nociva?
Tu espalda,
y su peso.
Tus piernas,
y su peso.
Tu vida,
y su pesar (a su pesar).
Tu sofoco,
su respiración.
Acompañada siempre,
siempre, a su lado, sola.
Sin lanzarla, (mostrarla, prestarla…).
La que te aplasta,
la losa.
Siempre, vayas a donde vayas, (por muy lejos que fuera, a tu vera).
La que te arrastra al fondo del océano del pensamiento,
la que te corta el vuelo,
la que te machaca.
La losa.
Y el amor,
o no lanzar a nadie, nunca, lo que a ti te lastra.