Retrato de una familia (ala) luna
Hay un relato en Japón sobre el hilo rojo invisible que une a quienes están destinados a encontrarse.
. Retrato de familia (ala) luna.
De ese tronco procedieron.
A un extremo de una rama la unión, a través de un hilo rojo, (y por leyenda). Hebra conformada, sin embargo, como atril robusto que mantenga, en su postura, a quienes les esperan. Aves más de día la una, de noche, (la otra), juntas solamente si sol y luna a un tiempo apareciesen, si una, (otra), al día, (a la noche), renuncia. Contemplando, supervisando, observando al sol y a la luna unidas por hilo rojo de fábula.
De esa rama proceden.
Caminando, cada uno el suyo, un camino juntos a espaldas de la basura, la oscuridad, el peligro y la amenaza que reptando silenciosas y venenosas intentarán, persistentemente, destruir el árbol. Existencia que devora, de un solo bocado, todo ese montón de obstáculos, retos, lecciones e imposibles previniendo que existieran.
De ese árbol procederán.
Uno el sol, a quien todo el que el camine a la luz del día, ve. La luna la otra, a quien habrá que estar despierto, cuando la mayoría dormiría, para presenciar cómo ilumina. Sol con ojo de luna, luna con cabeza de sol.
Que de visita venga o que albergue, hoy, la esquina de ese cuerpo de madera, esa ave solamente, con sólo un ala, un pico o una pata muy sola, es asunto de otro nido, el tallo suyo, (de ellos), no cambió.