Rosiña

Hay personas a las que dejan de llamar por su nombre. No , no por un apodo, o una adaptación cariñosa, (o no eso sólo). Le cambian, los demás, (hay vidas con muchos nombres), el nombre. Como si empezar, (tan joven que siendo niña todavía), una nueva vida, no pudiera hacerse sin cambiar de nombre.

Hubo un tiempo, en un lugar, (que los nacidos en los años 60 del siglo XX habrán podido presenciar), en que niños se ofrecían, (solicitaban), para trabajar de criados a cambio de techo y comida.

Circunstancias, tiempos, (otros), y responsabilidades asumidas.

Así se hablase de 20 kilómetros de distancia, (solamente), era decir regresar a visitar de donde venías, (en donde te encontraría un recelo cauteloso como mínimo), una vez al año , (!y con fortuna!).

Niños criando a niños, trabajando como adultos, y creciendo llamados por nombres que no eran los suyos, (por mucho que se le pareciesen).

Niños que, con ese comienzo, se labraron porvenires que no se forjaron niños a quienes criaron y a ningún lado tuvieron que irse a cambio de…

Niños que, ¿cómo eran vistos?, llamados…

Niños que, nunca dejaron de tratar como familia, (en el más idílico sentido del término), incluso a la parte de la misma que siempre les consideró más abierta, (o cerradamente), criados.

Niños ,(niña), capaces de ver cómo su corazón, (el tuyo), es,

y así tratarte.

Siempre.

Incluso cuando los kilómetros no eran 20 sino cientos y miles y las circunstancias, tiempos, (otros), y las responsabilidades asumidas, llevaban a una parte a un lugar cuando la otra se quedaba …a parte.

Y una día, que aquí era ya noche, levantas el teléfono y haces una llamada preventivamente, como consecuencia de un diagnóstico. No para compartirlo, o pedir… , para que,si mal salía, aquella mujer, que fue niña, supiese, (sin necesidad de mayores explicaciones), que la quería, y la tenía presente muy a pesar de …. circunstancia, tiempos (otros), y obligaciones asumidas.

Miren que podría haber dicho, (callado), cosas; una voz de sorpresa y grata, con tan sólo escuchar, de mí, su nombre, dijo: “!te quiero como si fueras mía!”.

Y “suya” sigo siendo.

Y eso, sin todo lo demás añadir, ¿qué nombre tiene?.

Hay, en muchos lugares, un tiempo.

Anterior
Anterior

Rinoceronte verde de dos cabezas

Siguiente
Siguiente

Retrato de una boca