Rinoceronte verde de dos cabezas
El rinoceronte llegó cruzándose con este tipo de cabecita pequeña y blanca. No han vuelto a encontrarse, a olvidarse, (el que vive todavía), de esos encontronazos, desde entonces.
El rinoceronte verde tiene su cuerno único algo debajo, (y más adelante), de en donde a otros rinocerontes no verdes corresponde. Cada una de sus dos cabezas, (tanto la que tiene el cuerno como la que no), dispone de un ojo ,(único), en su mismo y respectivo centro con su niña, (pupila), negra.
Camina con gracia y salero con su cabeza superior erguida sobre una nuez tan enorme que es más bien cuello entero, (y roja), mientras la inferior ,(cabeza), olfatea, todo el camino el suelo , (como perro que un rastro estuviese siguiendo). Pese a su aspecto pesado y voluminoso, anda con pata cuya pezuña termina finita y puntiaguda de forma que su paso, en vez de plúmbeo, se escucha como picoteo.
Si con él te cruzas, su cuerpo, (al embestir al tuyo cual elefante en cacharrería entrando), le llamará encuentro y, como mucho, si algo te hubiera dicho al dejarte despatarrado por los suelos, habría sido, un apresurado… “!ahí te quedas!”.
Nada, nunca, te dijo.
(Cuídate de con quién te cruzas, estate atento).
Mirándole bien en derredor y en detalle,, se convierte en una serie que no sé si debiera dejar aquí, o poner a parte pues llega a ser: pendientes, colgantes, máscara, amuleto, pájaro intentando liberarse de sus plumas apelmazadas, tipo flotando con traje antiexplosivos, hombre meditando en invierno muy bien abrigado, peso muerto por el aire atado por el cuello, uno de dos colmillos blancos…..
Tú, con ese cuerpo desgarbado de partes todavía decidiendo qué lugar les corresponde sin saberlo, (sin consultar a tu cabeza todavía tan pequeña) , sin comprender, todavía, que, de ellos, tienes, tú, que estar a cargo.
Tú, cuando aún ni diferenciabas si habías comido ya o desayunado, ni qué habías tomado.
Caminaste complacido al lado de un rinoceronte ( te caminó él).
PS: ¿Quién es?, ¿cuántos?, ¿qué arma (de filos cuáles) empuña (oculta)?.. ¿Qué fuerza le atraviesa que entra asomándose sin dejar tiempo para anticipar el cuerpo, (el tamaño, animal), que le seguirá?.¿En dónde te engañó, (te mentiste), cuándo, cuánto?.
¿Cuántos restos , de qué, conserva su asta?, ¿no debiera, a caso, de limpiarlos, (esos residuos que, en ella, de su vida conserva)?.
¿Cómo se te ocurrió, (¿no advertiste?), que su único ojo, ocupando tanta parte de su cara sin nariz, (sin boca, pues sólo era pintada), con esas pestañas largas, (largas,largas, haciendo a otras referencia, y a otras), y apenas un único cabello en su cabeza, debieran de mirar en ti?, en ti derramar lágrimas nunca lloradas, (sin sentimiento acompañadas).
¿Hacía dónde se dirigían tus pasos tan firmes y desenfadados antes de que te atravesase?, ¿qué calzado era aquel que , en cada pie, distinto?. ¿Cuándo se te ocurrió, (te creiste, por cuánto), que ibais, a algún lugar, y juntos?. ¿No reconociste la bestia , ni sus dos colmillos asomando por muy ocultos que estuviesen?, ¿ni los remanente en su asta que es su cuerpo?. Supiste…. ¿nada?, ¿de nada?.
Sí, es cierto, todo dio comienzo con un niño de cabeza diminuta, (no desarrollada aún), tirándose por un tobogán sacando la lengua para saborear, convenientemente, el aire. Alguien le vió y pensó que sacar la lengua sólo puede ser burla o insinuación y, de castigo, acompañarse.
O…. tras la comprensión, (la reflexión pausada), cualquier reacción explosiva contenida, las alas abotargadas, ¿acabaste siendo un peso muerto arrastrado, por el cuello, por el aire?
A un muchacho inocente, lo embistió una bestia ‘ inofensiva‘, culpable.