Sulejman
Los nombres podrán ser, regalos, encargos, entretenimientos, pruebas, homenajes… resultar de varios intentos, distintas figuras, (o una).
Y deudas.
Favor que se te hizo sin nada pedir a cambio nunca.
Sulejman es bastón en el que apoyarse, con causa, (con motivos, de bajezas, por encima), cuando ¿en dónde la ayuda?. Sin dobleces, ni trucos, ni deudas contraídas.
Y es vara que sacudirá cualquier árbol en donde vea fruta madura que, a su creer, aún así, no cae a donde le corresponde.
Es de un lugar que ya no existe, ¿dejas, acaso, en ese caso incluso, de proceder de donde viniste?.
De un color, en un lugar, al que hay quienes le presuponen religión sin acertar.
De un origen con destino discutido.
De un alfabeto que…. ¿es, el de tus predecesores, el tuyo?
Sulejman es báculo: no símbolo de pastor privativo de pueblo específico de una creencia ; prueba viva de que hay gente con ciertos principios, ciertos porque los practica.
Y luego sigue, hasta la causa siguiente, (igual de modesta, de grandiosa, siempre la misma).
Ahora ve tú, (con tus maldad, suspicacia, recelo y malicia), y, si es que llega el día, (que tanto ansías), en que abandone… olvida su vida entera y hazle un reproche, (confirma , que porque murió, no vivió nunca; que lo que tu jamás hiciste cuando él lo hacía, en realidad, cualquiera lo hace).
Hay nombres que serán varias figuras, otros, son una, aparezca lo que surja cuando la giras.