Letos
Los Letos son una especie que iba a reinar sobre los esqueletos.
No se quedaron, nunca, del todo, en los huesos.
Algo,
(de fluidos, de savia, de…),
conservaron,
(los unos del reino animal, del vegetal los otros, del…).
Fueron lo que fueron,
caminando,
avanzando.
Si, a posteriori, tienes que revisitarles,
no interfieras en su camino,
podrás decir, sin mentir,
que del mismo único trazo primigenio proceden,
o que sus dominios se extendieron al fúngico, al protoctista o al monera,
o que…
pero (¿no?) serán lo que son: lo que eran.
Letos Queletos
Los Letos Queletos son más bien un conjunto de piezas, con resistencia independiente de su dureza , que si unidas, darán consistencia a los cuerpos de los que son esqueletos.
Estos ejemplos de aquí, de izquierda a derecha:
Quizás avestruz, a lo mejor patinadora, pero, seguro, con alma de bailarina capaz, en todo momento, de dejar en el suelo su bota y, (para empezar !ay lo que seguirá!), alzar su pierna con gracia, (y paralela al suelo), hacia atrás.
Su cráneo está decidiendo si será animal o humano,
lo que sea, será danzando.
Desechó, (los ha directamente tirado), proteger con huesos sus sesos que, dice, al aire llevará, (y en el suelo), pues, después de todo, (desde el comienzo), pensar no es más que andarte pisando una y otra vez, (con qué cuidado, y tacto es otro tema), el cerebro.
Aunque, por la pinta, parecería que fuera a ser bicho, ha decidido ser humano.
Está muy cerca de colocarse el cráneo correspondiente y de dejar el otro en el suelo tirado.
Una de sus piernas trepa como queriendo acercarse a lametazo al punto medio del cuerpo. Está a nada de conseguirlo, cuando así sea, quedará definitivamente, el ser, formado.
Los Letos Queletos pueden elegir ser ambos. La dualidad en distinto lugar estará albergada:
si humano bestia en el alma, si animal, con la mejor alma de humano.
Letos Veletos
Los Letos Veletos, dan consistencia a la vida, siendo, (cambiando un poco como la veleta por el viento movida y, sin embargo, en su puesto), su soplo.
Uno es la avanzadilla que, en nave improvisada, (de su propia estructura parte), explora en qué lugares se dan las condiciones para que su tipo de vida medre. Tiene un compañero caracol volador por no andar solo y porque esos moluscos no siempre fueron lo que son hoy.
Otro ha visto por ahí volando, (así le guían), lo que considera que es un par de labios marrones tan apetecibles que va y los sigue desesperándose, ‘des esporándose‘, (dejando esporas por todas partes).
Algunos son más de trabajo de campo y en equipo.
Ahora mismo intentan ensamblar un cangrejo verde pistacho supervisados, por insecto que porta la última pieza que encaje el trabajo. Juntos consiguen una inmensidad de cosas, no pocas veces, por casualidades escapadas de sus tallos.
.Letos Greso.
El Letos Greso, de si hay regresos, (no regreses, a no ser que sea estrictamente inevitable), camina sobre sus propios pies.
Cara de amigos no querer hacer muestra, (no sé si es cansancio, enfermedad, experiencia, que la rabia se casca o … bueno, ¡no sé!).
Es, a su vez, el otro pie, (bota), de otro Letos con cuerpo larva, en vías de conformarse (terminar de darse la forma, con ella darse por satisfecho, ya se verá si sucede).
No ha de ser peso fácil de llevar para el primero, para el segundo, todavía no sé.
No sé qué irán camino de ser, sí que no será lo que fueron.
.El único trazo de los Letos.
El único trazo de los Letos se inclina a mirar, con curiosidad, a Seq, (como hacia él adelantándose no estando seguro de haberle o no reconocido), que le devuelve una sonrisa algo forzada explicando como su trazo, sin él desearlo, es más grueso de lo que fue.
P.S: duplicar el mismo trazo sobre sí sucedió, aparte de hoy, solamente en “El rosal y Lasor” (que no es serie sino criatura).