En Amorado y Odaroma
En Amorado
Amorado es un lugar (en donde puedes vivir o desvivirte), y nombre..
Amor vive un amor.
Lo alimenta desde una distancia prudencial, (regándolo con la esperanza de que florezca), a la espalda del maniquí objeto de su deseo.
Siempre con una flor en el pecho, que ofrecer, aunque no sepa, la figura (que atrás jamás mira, y con su apariencia sobria, rigurosa, implacable, estricta), ni tan siquiera de su existencia (del amor ni de él).
Ado vive en un amor que le alimenta, le asienta, le sustenta.
Lo mira de frente con pasión y observa su cara huesuda bajo la cofia militar que lleva.
Él, (¡que sale casi como despedido de su asiento taburete cuando la ve!), que nada tendría, (¿tendrá?), que, con ella, (que, ni cuando de frente le tiene, le ve) ver.
Amorado es un lugar. Puedes desvivirte, o vivir en él.
Odaroma es un lugar y nombre.
Oda huye, (su sentimiento ya no resiste), tan rápido como puede, dejando a su suerte, (a su insistencia), su cabeza, extasiada todavía, ante lo que cree es el torso, (sin nada más perturbador o inusual en él ser capaz de reconocer), de su amada (que le podrá corresponder, nunca).
El pensamiento de Roma, (en otros tiempos amor), alcanza al vuelo el último brote que, sabe, le servirá, (en el viaje), de alimento, (del olvido, un recuerdo).
Al hacerlo, su pico choca con el extremo del resto de quien un día imaginó, y, le llama despedida, (y beso).
Odaroma es un lugar del que, cuanto antes, escapar.
Los cuatro trazos de En Amorado y Odaroma