Metot
No preguntarás.
No están aquí para responderte sino para, (cuando quieren, cuando puedes), lo que muestren, mostrar.
Aunque ‘de sobra’ lo sabes, ‘de falta’, a veces, preguntarás.
.Metot.
Dime, Metot,
¿a qué objeto, animal o planta representas?
¿estás tallado en qué?,
¿eres, con ese aspecto, madera, o tela, o materia viva, (porque piedra dura no, ni…)?
¿a qué clan he de encontrar en tu camino para que sola yo, (ni eso a veces), vengas a protegerme, a revelar mi linaje, a mi identidad garantizar?
Dime, Metot:
¿cómo es que estás suspendido y no en tierra firme?
¿aguardas, acaso, mi llegada para ir a buscarme y ahí anclarte, (anclarme)?
¿qué ven tus ojos, a los pies del equilibrio inestable en reposo balanceándose, conectados?
¿qué lleva el hatillo de tela sucia colgado del pico de tu pata?
¿vas hacia dónde, vienes de qué?
Dime Metot, ¿podrás?:
Así, mirándome de frente como lo haces,
sin que ninguno de los chillidos de tus colores me despiste,
¿qué he de hacer para que cuando en, (sin), vela, me veles?
¿qué consonante pronunciar en, del paladar, el velo?
¿qué luz apagar para que la película ésta no se vele?