Retrato de mujer
Me dicen que no la ven.
Den un segundo vistazo que obvie, un óvulo fertilizándose, o una escafandra con su tubo al exterior, o …
y vayan a la nariz respingona más abajo
(aparte de, lo que vean, véanla).
.Retrato de mujer.
Ojos cerrados, (o abiertos).
Mirando directamente al pensamiento.
Para no ver.
Ojos cerrados, (o abiertos).
Mujer.
Escafandra con la que adentrarte en el espacio fértil, (estéril) del futuro del que, la mujer, será pasado, (esa otra manera de denominar al origen, de invocarlo).
Res despiezada
¿También lo que consientes te define, lo que permites eres, lo que no puedes impedir que te inflijan te cometes?
¿Eres, acaso, bestia tú?
Esta es una de las piezas de las que, en más de un año, sabré que, girándola, más personajes, (mensajes) esconde.
En los otros tres giros las bestias caminan, se mueven así les falte pedazo, o use, como apoyo el hachazo.
Sólo en la primera, de aquí debajo, la tortura inmoviliza.
Saben, tus garabatos, de asuntos que ignoras tú.
Como en su momento la vi la mantengo.
.Res despiezada.
Lo sentí,
(en la piel, en los músculos, en los huesos…)
el dolor del que nace tu crueldad despiadada, insaciable.
Con precisión quirúrgica, (invisible a ojos que no vean o que, lo que vean, no puedan creer), del bisturí ,(para sanar no, para herir).
El efecto de tus palabras de hacha.
Lo siento.
Ha de ser devastador, (imposible), vivir constantemente necesitando la mejor manera de destruir, sin conseguir, (por mayor que el logro sea), ver, (esa necesidad), nunca satisfecha.
Que no broten, (que, en mí, los conserve), los gritos, las lágrimas, la sangre que, de tus hachazos, la saña necesitaría conseguir.
Lo sentiré.
Pero hasta aquí llegué. De despiezarme, (y habré de hacerlo), seré yo quien el hacha use.
Para herir no, para sanar sí.
Habrías sido una asesina brillante, una carnicera espectacular, un… y, sin embargo, fuiste mi…
Sin rostro, hombre.
El hombre sin rostro tiene una pierna mucho más larga que la otra, (como el doble como mínimo), y lleva, con forma de pata de elefante, el pantalón. Camina tomando impulso con la grande para, al bajarla, arrastrar hacia adelante el resto de su cuerpo por muy poquito que sea.
Así de despacio, con de su peso la parte más pesada como arranque, lleva el paso.
Vigila su espalda una criatura verde con sus ojos atentos y fuera, (por encima), de su cabeza, (del bicho).
Desde arriba, (del hombre vestido de amarillo), le observa con curiosidad y atención, en cabeza puntiaguda, un semblante.
El hombre sin cara ¿qué lleva atrapado, (¿protegido?), dentro de una jaula que le cuelga del extremo más frontal de su faz?
Observado, continúa.
No es, su color, (ni el sabor suyo), ácido, ni limón.
Buscan su rostro, del que carece, y se pierden su corazón.
. El hombre amarillo.
PS: se vio ella, en la cabeza sobre el hombre, así misma increpándole que se afeitase el bigote.
¿Qué verías, si te lo mostrase, tú?
Retrato de mujer de cuello largo
La posesión más preciada de la mujer de cuello largo es un camafeo de un ojo entre ámbar y dorado.
Réplica del humano y perfecto con, por cadena, una tira en forma de labios de persona finos y prietos,
(más enjutos que apretados),
pensando más que conteniendo un pensamiento, (un sentimiento).
Pero no lo lleva puesto, (ni quitado).
Su nariz, tan alargada, podría ser, en sí misma, un cuerpo entero, un alma misteriosa e intrigante con su mirada, (bajo la boca), en el cuello.
Pero es mujer de cuello largo, (y retrato).
Si cuerpo tuviera, caminaría despacio, levantando manos y pies a un tiempo.
Acompasados como si, en realidad, sólo uno fueran y, entonces, se detendría un instante imperceptible,
(por esa cadencia enmascarado),
para mirarte de soslayo.
Notarías, tú, (de hacerlo), fugazmente su perfil, más ella te vería, por entero, a ti.
Perfecta, imperfecta, e incorpórea.
No querrás, todavía, escuchar lo que ella ve si decidiera contártelo.
Pero, antes de poder, querer … (ver, entre ámbar y dorado del cuello, el largo).
. Retrato de mujer de cuello largo.
Alargó, esta mujer, la distancia con el boicot (esa voz crítica por el innecesario desperdicio de tinta, de papel, de tiempo…), y así, (aquí), Sinequi comenzó a imprimir sus garabatos.
Es dejar, (impreso, escrito, dicho …), dotar de una dignidad que el sabotaje continuará atacando.
Retrato de hombre moreno
Este hombre de pelo negro lo fue desde el primer momento, anticipándose a su concepción incluso y como 16 meses antes de ser bebé.
Ya ahí, se sabía qué carácter, qué cuerpo, qué espíritu, iba a tener.
Y así fue.
Quizás, algún día, cuando envejezca, le vuelva a ver.
.Retrato de hombre de pelo negro HOMBRE. (Mayo del 2023).
. Retrato de hombre de pelo negro (concepción). (Mayo del 2023).
. Retrato de hombre de pelo negro BEBÉ. (Septiembre del 2024)