Figura alargada

Figura alargada

La figura alargada tiene, (sus pensamientos esos almacenes requieren), una cabeza en su lugar y otra en su estómago.

Una oteando despreocupada, pizpireta, lo que se le antoje.

La otra, completamente cubierta, (como por tripa de animal), digiere, (está llena de) lo que es (no) ella.

La figura alargada, si hacia la izquierda, más que caminar levita, (algo inclinando el cuerpo hacia adelante), con su cabeza cubierta llena, acarreando deshechos de, quienes ni ella son ni la toleran.

Si a su derecha, guía la cabeza pizpireta casi fuera del cuerpo a penas por un par de pequeñas enredaderas, (caminando sobre), a él unidas.

Figura alargada tronco

 A sus adentros mirando solamente cuando como un tronco dormido, viendo lo que no recordará haber visto.

Aunque su testa (una, y otra sobre ella, y otra), nunca tan enhiesta (ni alineada), como entonces. 

Figura alargada trepa

Sobre lo digerido que no es ella, trepa para alcanzar, (que la alcance), su festiva, (al cerebro enredada por un par de enredaderas finas), cabeza.

De no alzarse, (evacuar) sobre lo que no,(sí), es ella, (ni la acepta), no podrá.

!Será posible?

Los dos trazos de figura alargada

Si de la alargada y figura, solamente sus dos trazos primigenios, cada uno yendo por su (y opuesto) lugar.

El uno, hasta la mitad en su propia realidad, (bruma), medio sumergido, va conformando una nueva forma solo suya emergiendo.

La cabeza, la espalda dándole, se va (nunca cesa su empeño pizpireto y tozudo), en busca de buenos recuerdos.

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