Señal de nada
Por su aspecto, no mostrarías la imagen, pero, (por ser quien te consintió poner alguna palabra a un pensamiento impronunciable), lo haces.
Me mandas señales de humo.
Así es como hemos terminado por comunicarnos (no).
Vienen acompañadas de polvo de estrellas:
contaminante deslumbrante que no podría, del humo, desentrañarse.
Atravesando una puerta a un pasado que, en el presente, no sobrevivió, vienen pretendiendo abrir la oportunidad al futuro.
¿Cuántas veces te dije lo que estaba presenciando suceder y te supliqué encontrar remedio conjunto antes de que fuese tarde?:
la respuesta fue polvo de humo, señales de estrellas.
Y, ahora que ya no hay remedio,
la criatura ésta de morro alargado cuyas quijadas somo tú y yo,
espalda con espalda, (una solamente por suturadas con, de estrellas, el polvo),
y contorno de humo,
de qué es señal,
(señala a qué).