Bestiario
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dícese de estas dos acepciones de acuerdo con el diccionario de la R.A.E.L:
1.
nombre masculino
En la literatura medieval, colección de relatos, descripciones e imágenes de animales reales o fantásticos.
2.
nombre masculino
En los circos romanos, hombre que luchaba con las fieras.
De un trazo
Se entenderá que la figura protagonista, (la del titular), está hecha de un trazo solamente, (no se ha levantado el cursor del razón en la pantalla para completar la pieza). Se cuenta por separado la firma de autor (generalmente “Seq” en 3 dimensiones).
Blanco y negro
Hay cosas que solamente en blanco y negro surgirán, ¿significa eso que sólo así se pueden contar?.
Así, solas, se cuentan.
Dos trazos
Cada figura se compone de dos trazos, (partes independientes). La firma, que a veces se incluirá en la figura en sí y otras a parte, cuenta por separado.
Perdidos
Los perdidos no es tanto que lo estén ellos, (que, quizás algunos aunque, seguramente, en otro lugar estarán), es que, para ti, así lo están.: extraviados, inaccesibles.
Un buen ,(mal), día (y, sorprendente), abrirás esa ventana desde donde a todo ellos veías, (a ello así de sencillamente accedías), y ya no estarán.
Habrá un sólo espacio y vacío.
Aprenderás a, en adelante, guardar copia de lo que ves a través de ventana en otro lugar , no será todo, ni siempre, ni podrás, a lo que quedó, usar para continuar como el original habría sido pero lo recordarás, (esa manera de honrar a lo que estuvo y ya no está).
Les llamarás, aunque a algunos te los volverás a encontrar, los perdidos.
Descubrirás, también, que algunos, serán tus favoritos.
No, no porque no sepa uno lo tenía hasta que lo pierde sino porque, como ya lo eran, no por desaparecer dejan de serlo.
Favoritos
Dicen aquello de que las madres no podrían confesar nunca, por muy cierto que fuera, (especialmente si mentira no es) que tiene hijos favoritos. Afortunadamente para mí, mis entradas de blog, (por muy mías que sean), hijos no me son. Y aún así, es como si tuviera que mencionar que no es que, a las otras no reconozcas, ni quieras; es que las que hay que, (sea por significado, por tu gusto, por su aspecto …), gozan más de tu…. favor, (ese que hicieron, por tí, en su momento, ellas).
Ceras, cuadros escoceses y…
Ceras, cuadros escoceses, y…
Me dice que es tartán a cuadros perteneciente a ningún clan salvo si, una época, semejante cosa fuese.
Y lápices (pinturas) Alpino que siempre muy afilados tener,
y colores a la cera “Manley” (los de dedos manchados y hasta por ellos perfumados).
Y gusto por mirar a través de la maleza, (tras cortina en patrón a listas, apartando nada) y encontrar, (de ella protegerse), la luz del día.
Y nombre, apenas visible, (con él mezclado), entre del tejido, (de la pintura), el color.
Que tal parece que estuviera contenida por tela de malla metálica amarronada, pero son tallos, cañas, vida meciéndose al compás de la brisa.
Y que así, sin nada más ser que Sinequi, la deje.
De verdad que el experimento éste que ya conversando con … no sé…
Leonas
¿Temerás a las leonas?
Leonas
LE es… ¡tan feliz!
Con su rostro de tan serio que casi amenazante,
su boca enorme con más una línea recta que labios,
y rostro de proporciones que la envejecen,
(que la hacen aparentar mucha más edad de la que tiene).
Pero, a ella, le resulta indiferente:
camina que más parece gacela que leona,
dice tener cuerpo de ave que en cualquier momento volando la puede llevar a cualquier lugar y,
si te mira, y, con las pezuñas, se limpia los dientes, es que le gustas.
Ya a eso, (no necesita que tú la correspondas), le llama felicidad.
LEO es león que perdió su melena.
Imposta la voz, (en las cuerdas vocales la fija para emitirla en plenitud que no vacile ni tiemble), y pone cara como de fiera para que nadie vaya a equivocarse y pensar que es hembra.
ONA viene de otra zona,
no se sabe si es animal o persona,
si está llegando o yéndose
si…o…
Pero, es que, a su parecer, son (ambas), una misma cosa:
uno ha de, de algún lugar irse, para a otro llegar, y, ¿no son, acaso, animales las personas?
No es nipona, ni llorona, ni anfitriona, ni cuarentona, sólo viene de otro lugar, (de otra zona).
Vaca, funambulista y rostros
La vaca de ojos negros, boca abierta, y cola pequeña, está tumbada.
Algo, (una sombra a su espalda), la increpa.
A su frente, otra la reta estirándose para tocarla pero ella, ahí continúa, (sin otros asuntos interesarle), sin inmutarse.
El rostro de pelo corto y flequillo irregular se corta el cabello así mismo y le pone, por nombre, (todo lo nombra, a nadie llama), “capa de murciélago con trabilla”.
Se tapa la boca con la mano con los dedos pulgar, corazón e índice plegados y otro estirado y así anda siempre,
como si para una foto estuviese posando,
haciéndose el interesante.
La funambulista es aleccionada por una figura cuya autoridad se adivina de la sombra de su uniforme de abrigo hasta los pies, y gorra y cómo con el dedo, (el arma), apunta.
Pero a ella ni esto, ni, a su otro lado ese tipo, esa mano, alargándose para despistarla, la perturba.
Guarda, (en él encuentra), su equilibrio en el aire.
Ninguna otra cosa, despierta su interés.
El rostro te mira, tras un antifaz, a los ojos directamente.
Tiene una camiseta por pelo y se dejó una especie de bigote y barba baja pues quiere fingir que de boca carece así ocultándola.
De hablar, sin embargo, (le veas o no los labios mover), no para
como si lo que cuenta que interesarte tuviera.
Secreto
¿Te cuento un secreto, así,
en susurro cómplice mi mano acercada a mi rostro,
tu cuerpo al mío
tanto como para que la intimidad no te intimide,
que la cercanía no te consienta ver la verdad en, de mis lentes, el reflejo?
Hay confesiones que sólo una espalda, (sola y sin remedio), merece
¿acudiría yo, a dónde más, a confesar mis secretos?
Tengo un secreto, tapando mi boca ni a mí misma me lo cuento.
Nos (yo a él, él a mí), pertenecemos.
¿Te cuento un secreto?
Secreto es una mujer partida en dos por una línea mitad cortante (recta), mitad sinuosa (obscura).
Cuando diestra, segura, (con razón), de que puede confiarte sus confidencias,
cuando siniestra, contando, sin preguntarte siguiera,
lo que imagina (sin cierto ser) es tu secreto.
Para en seco, (o en mojado de lágrimas de pena si el caso fuera),
sea quien esa mujer sea,
a quien imagina tus secretos.
Secreto es una raza de perro algo barbudo, gafotas, y con oreja erecta que todo escucha (ve).
Con nadie hablará nunca.
No podría,
(lo intentó en su momento y le convirtieron en perro).
No se habla con los vivos, los problemas, se padecen, (y se acallan), no se resuelven.
No contará sus secretos.
No se habla de los vivos ,
no se cuentan ni verdades, ni sus mentiras,
eso está mal.
No se habla (ni con una sola persona siquiera) de qué hicieron los muertos (eso es hablar mal).
Eso es maldad.
Secreto es un can,
lleva una vida de perros.
El secreto es silueta imperceptible salvo que, dedicándole a partes iguales atención e imaginación,
encuentres su boca abierta y su ojo negro, (su cuerpo blanco, en lado derecho).
Le delimita línea muy fina que, además, de tu propio contorno (límite) es la misma.
De apariencia inofensiva, insignificante, trivial, infantil incluso.
Susurra constantemente a tu oído, a tu cabeza, a tu nuca…
(si durmiendo, si en vigilia…)
asegurando,
de la tuya a costa,
la supervivencia suya.
Balcón de palacio encantado
.Balcón de palacio encantado.
El balcón del palacio encantado está en sala enorme de techos altos y abovedados en construcción aún.
Sus cortinas son telas rojizas,
espesas y pesadas que tal parecerían ser ropajes cayendo,
por su propio peso,
desde un cuerpo reposando,
(quizás posado),
en el dintel del hueco arqueado de la ventana.
En su medio una columna de madera a vetas alargadas.
El tipo que se tumba,
que reposa,
(que se posa en la parte superior del balcón a la calle, de un palacio encantado),
tiene los pies y el rostro rosados y una sola mano,
gigante,
que por ahí anda, ella sola, a su, (de la ventana), aire.
Un hombre rosa,
de rojo vestido,
construye a mano,
él solito, (acaba prácticamente de empezarlo)
un palacio encantando.
Está muy cansado.
Cara de hierba
Nació, de la hierba, el hombre
y en la nariz la conservó
y en la nuca
y en la mirada
y, en el pensamiento, con un par de hojas afiladas.
¿Qué piensa una cabeza de hombre de tierra y de hierba?
Qué piensas.
.Cara de “hierba”.
Hierba
Sin partes leñosas permanentes.
Color renovación, crecimiento, armonía, y esperanza.
Talle estrecho, talla larga, tallo hoja.
Muerte al final de la estación de su vida.
Es hierba,
vive,
(con la soledad, la compañía que le…),
mientras,
(en donde), habita.
.Hierba.
La hierba tiene, al menos, una cara.
Hex
Hex me enseñó que su color es 253 de rojo, 236 de verde, y 166 de azul en escala hexadecimal, (lo que viene a ser fdeca6 en, (su), realidad).
¿Cómo podría no haber registrado su hilo?
Aunque sea uno solamente y tan fino y colgado (aprobado, suspendido).
Crees que recordarás a quien te enseñó, más, por si acaso,
anota, quién te mostró, (y lo aprendido).
No lo abandones,
(honrar al maestro, y a lo conocido, apartar a quien, por contraposición, sabrás que no te ilustró a ti y sólo se exhibía a sí mismo),
a la memoria.
Tendrá mucha tarea a la que su esfuerzo dedicar,
mucho amasijo,
madeja que fuera, (dentro), de ella, desenmarañar, (hilar).
Cada vez más, que será menos porque ya no seguirás el hilo.
Ábrete paso entre los deshechos de hebras,
ve a tu encuentro-
Caballero como del siglo XVI
Hay veces que, por mucho que procedan de los mismos trazos, (o te empeñes tú), las formas no acaban de cuadrarte en la escena, (ni en el relato).
En tal caso, las elimino, conservo una solamente (aquí sería “el caballero“).
Dejo esta entrada así como recordatorio de esa parte del proceso.
.Caballero como del siglo XVI.
El caballero es como del siglo XVI.
Tiene mirada de poeta romántico que ¡tanto!, (de lo malo), ha visto,
(de lo bueno quiere ver).
De niño inocente que apenas nada, (ni malo, ni bueno), ha notado.
Así gira, su mente, en torno a ella misma una y otra vez para siempre regresar, (partir del), al mismo punto:
lo que ha experimentado, lo que le experimenta a él.
Su cara, a trozos, carece de cicatrices.
Sí, le han arrancado pedazos los duelos, (con floretes y sin ellos) pero, de alguna manera, se mantiene, se sostiene (con cicatrices de espacio vacío)
en su puesto.
Girado es perfil de …
con acolchado en la nuca, y boca cortada,
sobre cabeza de…
Lleva al pecho una medalla nunca ganada que es broche de no corbata, (no existen, todavía, en el XVI).
Su cuerpo fibroso,
(atlético, tonificado y vestido con malla ajustada),
que mantiene un equilibrio perfecto entre la masa muscular y el bajo porcentaje de grasa,
atravesó proceso, al de su rostro, igual.
De piernas carece.
Su nombre,
(entre metálico y látex que girado es gafa y florete y pluma, y pata y…),
le sostiene.
Hay quienes, por ello, creen que no es más que un maniquí, y a su antojo le visten, (le desnudan), o solamente le hace dar vueltas, (como si juguete fuera), que todo le desbarata, que lanza, despedidas, a sus partes.
Se convierten en muñeco muy corto de vista, dando la espalda a lo que no le apetece ver.
Con su nombre por gafas, que así usa, porque el niño, (y lo que no ha notado todavía), necesita juguete que vea por él.
O broche, cabeza y cuerpo en florete, boceto y peana, (tintero), se convierten.
O en, de barro, figura su camino con desenfado buscando
y escribiente con pincel metálico en pizarrón en posición de zarei escribiendo pues,
el escritor atormentado,
habrá de saludar con el merecido respeto antes de atacar
(a él enfrentarse)
al vocablo.
Están equivocados,
es caballero,
(como del siglo XVI).
. Los dos trazos del “caballero como del siglo XVI”