Res despiezada
¿También lo que consientes te define, lo que permites eres, lo que no puedes impedir que te inflijan te cometes?
¿Eres, acaso, bestia tú?
Esta es una de las piezas de las que, en más de un año, sabré que, girándola, más personajes, (mensajes) esconde.
En los otros tres giros las bestias caminan, se mueven así les falte pedazo, o use, como apoyo el hachazo.
Sólo en la primera, de aquí debajo, la tortura inmoviliza.
Saben, tus garabatos, de asuntos que ignoras tú.
Como en su momento la vi la mantengo.
Lo sentí,
(en la piel, en los músculos, en los huesos…)
el dolor del que nace tu crueldad despiadada, insaciable.
Con precisión quirúrgica, (invisible a ojos que no vean o que, lo que vean, no puedan creer), del bisturí ,(para sanar no, para herir).
El efecto de tus palabras de hacha.
Lo siento.
Ha de ser devastador, (imposible), vivir constantemente necesitando la mejor manera de destruir, sin conseguir, (por mayor que el logro sea), ver, (esa necesidad), nunca satisfecha.
Que no broten, (que, en mí, los conserve), los gritos, las lágrimas, la sangre que, de tus hachazos, la saña necesitaría conseguir.
Lo sentiré.
Pero hasta aquí llegué. De despiezarme, (y habré de hacerlo), seré yo quien el hacha use.
Para herir no, para sanar sí.
Habrías sido una asesina brillante, una carnicera espectacular, un… y, sin embargo, fuiste mi…
Playa
Encuentra:
1- Una avioneta ‘viejeta’, (obsoleta), que parece estar en caída libre pero aún podría hacer piruetas.
2- Un globo puesto en un sitio que parece que son tres porque no está solo pero sólo uno es.
3- Una silla plegable, de tela y madera, y de playa. Parece algo desvencijada, pero está perfectamente.
4- Una especie de cangrejo que, aunque no se nota, está hecho un lío porque no sabe si está en el mar o en el río.
5- Un pareo que se vio envuelto en un jaleo y acabó enganchado a un tronco de un árbol.
6- Un balón de playa (o, igual una pelota, pero grandota).
7- Una estrella de cielo anochecido y otra de mar y, ya, si quieres más, (de militar, de Sherif, de categoría de un hotel, de forma de cabeza de destornillador, de ídolo, de…) eso, ya, ¡para la próxima!
8- Un delfín algo saltarín.
9- Un globo aerostático que no se llama así, (mira en el diccionario como siempre que aparezca una palabra cuyo significado ignores y verás), por ser simpático.
10- Algo que, igual parece otra cosa, pero es estera de paja de la playa del Gurugú en Castellón para ponerla sobre la arena y bajo la toalla.
11- Una palmera que no es comestible, ni es peregrina en Tierra Santa, ni está en un tablao flamenco, ni ata hojas de palma para que no se pongan verdes, ni es natural de La Palma en el archipiélago canario.
12- Una cometa con dos pares de colores diferentes sin contar los lazos de su cola. No sé si anda perdida, o se está dando una vuelta, pero está sola y suelta.
13- Un cometa. No me cometa un error y lo meta en donde no le corresponda, no es la otra, ni un nueve de oros en un juego de naipes, sino… ¡excéntrico, y astro!
14- Un remo, así, sin más comentario.
15- Un polo de limón que, por cómo va goteando, en muy poco tiempo se habrá derretido.
16- Un flotador bicolor. De estos de ahora con tantas formas, tamaños y colores diferentes no. El sencillito: hinchable, de plástico, forma de aro y para que floten algo en el agua quienes aún no nadan nada de nada.
17- Un par de cocos, de los que no dan miedo, de los que son frutos del cocotero o… ¿serán frutas? !veremos!
18- Una barquita que no sabemos si está ahí a la deriva o anclada.
19- Un dispensador de bebidas que también las mantiene algo fresquitas. Lo usaba, ya en los años ochenta diría yo, “Viva Lola” (en el Santiago de la Ribera, de Murcia).!No es trola!.
20- Dos chanclas, (una para cada pie, no ambas para el mismo).Las usan mucho, y mucha gente pero éstas, (ahora ya no sé qué usa), la usó, en un agosto, al que le faltaba la última “o”, una mujer blanca..
21- Una caracola marina de las que ‘ven’ la vida de manera algo retorcida.
22- Unas gafas, que no son de sol ni de aumento, aunque sí protejan y ayuden a ver mejor en su contexto. Sí, de natación.
23- Un sombrero que, algunos, dicen es de piel, otros de cuero, a mí me parece de papel, pero, la verdad, ¡vete tú a saber de qué está hecho!
24- Una caña de pescar: con su mango, su carrete, sus argollas sujetando el sedal y el anzuelo ya esperando bajo el agua a ver qué pica…
25- Una medusa, tan transparente que sólo le notarás la silueta y, según le de la luz, ¡ni eso!
26- Algo para beber que no sé si es zumo, batido, néctar, jugo, refresco… pero… si es de hortaliza, es de zanahoria seguro y, de fruta, con ese color…
27- Un cigarro encendido y mayormente de adorno pues nadie está, en realidad, tragándose su humo.
28- Un calamar algo fuera de lugar y camuflado para que no le molesten y le dejen de lado.
29- Una tabla de surf con punta hacia arriba, cola hacia abajo, casco completamente blanco y tres aletas (o quillas), a la vista.
30- Una pajita que no es una paja chiquitita sino una de las de beber. Es bicolor, aunque sus colores sean como se llama a los del cine en sus comienzos que… ¿cómo se llamaba?
31- Un cubo para jugar con la arena en los años aquellos del dispensador de bebidas en un pueblo de Murcia.
32- Una gaviota ¡que lleva algo en su ‘bocota’!. Bueno, vale, que no tiene boca, en el pico…
33- Un rastrillo, y una pala de arena medio enterrados, o medio escondidos o partidos por la mitad.
34- Una ración de una fruta que, de haber sido triángulo, Isósceles se habría llamado.
35- Una sombrilla multicolor, que no es ninguna maravilla, pero sombra sí que da y, entonces, ¡qué mas da!.
36- Un cartel blanco, rojo y azul marino que significa “hielo” en japonés y añadiendo un par de trazos a su izquierda sería chino.
37- Un espiráculo. Para esto igual hace falta una pista, pues…a ver…: tú y yo respiramos por la boca y por la…. Sí. Muchos artrópodos terrestres y algunos vertebrados acuáticos, en vez de nariz, tienen “espiráculo”, el de la ballena, sin ir más lejos, ¿lo encuentras? ¡Ay que se me olvidó decirlo antes!, ¡tenías que haber encontrado una ballena primero!
38- Este un poco más de imaginar… ¿ves algo, que te recuerde, así como a un rostro oculto tras un pañuelo con expresión de querer hacer algo que no es bueno? Sí, así como con sonrisa y expresión de canalla.
El hombre amarillo
El hombre sin rostro tiene una pierna mucho más larga que la otra, (como el doble como mínimo), y lleva, con forma de pata de elefante, el pantalón. Camina tomando impulso con su pierna grande para, al bajarla, arrastrar hacia adelante el resto de su cuerpo así sea un poquito.
Muy poco a poco, camina.
Vigila su espalda una criatura verde con sus ojos atentos y fuera, (por encima), de su cabeza, (del bicho).
Desde arriba, (del hombre vestido de amarillo), le observa con curiosidad y atención, un rostro en cabeza puntiaguda.
El hombre sin cara lleva su corazón atrapado, (¿protegido?), dentro de una jaula que le cuelga del extremo más frontal de su cabeza.
Observado, camina.
No son, su color, (ni el sabor suyo), limón.
. El hombre amarillo.
También es, como ella misma dice, P. mirando desde arriba a un hombre al que le increpa: “!aféitate el bigote!”.
Retrato de mujer de cuello largo
La posesión más preciada de la mujer de cuello largo es un camafeo de un ojo entre ámbar y dorado.
Una réplica de ojo humano y perfecto con, por cadena, una tira en forma de labios de persona finos y prietos,
(más enjutos que apretados),
pensando más que conteniendo un pensamiento, (un sentimiento).
Pero no lo lleva puesto, (ni quitado).
Su nariz, tan alargada, podría ser, en sí misma, un cuerpo entero, un alma misteriosa e intrigante con su mirada, (bajo la boca), en el cuello.
Pero es mujer de cuello largo, (y retrato) .
Si cuerpo tuviera, caminaría despacio, levantando manos y pies a un tiempo.
Acompasados como si, en realidad, sólo uno fueran y, entonces, se detendría un instante imperceptible,
(por esa cadencia enmascarado),
para mirarte de lado.
Notarás, tú, su perfil, más ella te verá, a la perfección, a ti.
Perfecta, imperfecta, y, sin cuerpo.
No querrás, todavía, ver lo que ella ve si decidiera contártelo.
Pero, antes de poder, querer…
Aquí comenzó Sinequi a, (esa voz diciendo que qué desperdicio de tiempo, tinta y papel enfrentó), sus garabatos imprimir. Es dejar escrito, (impreso, esculpido, incluso dicho), dotar de una dignidad que el sabotaje no tolera.
Pares
A todo debieras poner un nombre lo más escueto posible , (para que lo encuentren, para que lo busquen, para que recuerden, para que…), y, sin embargo, habrá historias que, ¿cómo las nombras?, ¿ son “pares” o “dos” o parejas, o…?
.Pares.
¡Siempre hay tu idéntico?,
(¿qué mayor prueba de existencia que un “tener que haber estadístico”?).
Pon atención.
Vendrán.
A tu espalda, de frente, arrastrándose, colgando de un hilo apenas, sigilosamente, o…
Te encontrarán,
¿les reconocerás?
¿Qué harás?
¡Cómo no va a haber eso que eres tú, seas lo que seas?
No estás sola.
Sólo en otro lugar.
No vendrán.
Permanecerán encerrados en cuevas de barrotes idénticos a los de la tuya.
Y no les verás.
No les encontrarás, (ni les buscarás siquiera), jamás.
¿Qué no harás?
Vendrán.
No vendrán.
Qué harás.
Qué no harás.
Habrás muerto, o morirás.
¿Importará?
Eclosión
Iba a ser “con un par” y, quizás, eso fue de todas formas.
Personalizable en número de huevos, (nacimiento esperado que honrar), con las pequeñas estrellas que, unidas, formarán la constelación del signo del zodiaco que corresponda (aquí aparece en espejo por ser un reflejo de algo tuyo que, quizás, alcances a mirar).
El proceso de eclosión comienza días antes de que podamos observar, a simple vista, la vida.
Habrá de hacerse, primero, un hueco a través de la membrana, (de la cáscara interna), para avanzar hacia el aire.
Será un orificio, desde el exterior, minúsculo y con forma de estrella, (desde dentro, los únicos sentidos, dirección, luz… en un firmamento, por lo demás, oscuro).
Si escuchamos, (si escucháramos, si escuchásemos, si…), oiríamos el sonido leve de la vida que viene y aún está en otro lugar.¿A qué suena la vida que está a punto de eclosionar?,
(¿a renuncia, a esperanza, a ignorancia, a latido mecánico en una máquina, a…?)
que ya se sabe, no cómo ni hasta cuándo, pero sí que vendrá.
.Eclosión.
Busca en el cuadro lo que se dice a continuación, ten en cuenta, que pueden ser siluetas, cosas algo parecidas a las reales pero distintas, o imaginaciones.
1. Ciervo tumbado y escondido.
2. Araña, de cuatro patas, pequeña pequeñísima para ser (o estar en la) vista.
3. Herradura de caballo.
4. Bellota.
5. Ardilla.
6. Hoja que camina y parece que orina pero es casualidad y no verdad.
7. Chimenea de tejado de los de antes y voladora.
8. Paraguas nave espacial.
9. Tortuga.
10. Escarabajo.
11. Cerdo que sólo come piña, limón y macarrón.
12. Algo que estuvo a punto de ser calabaza pero acabó siendo rata y con una de sus orejas muy, muy alta.
13. Constelación de acuario. ¿Qué crees que tendrás que unir con una línea para poder dibujarla?
Gato panza abajo
El gato panza abajo está reposando.
Por la boca, entreabierta, (que nunca se le reseca pues por la nariz inspira), expira.
Un amigo, (quizás un empleado, no sé, tú qué dirías),
protege su descanso con su gran ala extendida, sobre el minino, a cierta altura.
Habita, el alón, un miembro con puño en un extremo, (dispuesto a pelear si la paz falta), y en el otro, de caballo una cabeza (que come mariposas solamente si las confunde con flores y, aún así, al notar el error no las mastica, de un relincho, al aire las devuelve, te explica).
El gato panza abajo expira.
Una rémige desprendida de su amo, intentará, así sea que solamente lo consiga con el rabo, devorarlo.
.Gato panza abajo.
Herpetólogo sideral
El herpetólogo sideral tiene un ojo rojo y otro amarillo.
Lleva una máscara que puede operar directamente, con su patilla metálica, a sus pacientes, (reptiles, y anfibios mayormente).
Ahora mismo está tratando a una serpiente, enorme, con un empacho tremendo por haber comido ni se sabe qué ni cuánto.
Ella, que es algo teatrera, chilla fingiendo que le duele.
Él, que de sobra la conoce, se concentra en lo que le hace que es abrir un camino, en el cuerpo de serpiente, que su mal remedie.
La volverá a ver, con lo glotona que es, no le va a quedar otro remedio.
. Herpetólogo sideral.
Sigo ignorándolo, (tardará meses y meses en suceder), pero hay piezas que, girando, una y otra vez, 90 grados, cuentan, (incluso antes de matizarlas tú), historias diferentes. Convierte, el mismo trazo, en personajes distinto. A ésta, eso le sucede pero, respetando lo que no supe entonces, como fue, lo dejo, aunque algo más sea también.
Paloma de un trazo
Buscando excusa para interesar, en mi lengua materna, a mis hijos, (busque, y !arriésguese a ver qué encuentra!), elaboro un “partes del cuerpo humano” bien infantil, (y adecuado, ya de paso, a mi competencia de dibujo realista).
Entre medias, recibo un mensaje con un “estoy en casa de baja por un balonazo en un ojo que requirió operación con láser”. Lo escribe quien, para mí, se llama Palomi y añado la paloma de un trazo del dibujo para que, con el ojo sano, si bien le viene, entrene su visión a bien encontrarse.
Sabes, como mucho, (pues ya es saber), qué empiezas y para qué, y luego ya…
Localiza estas partes del cuerpo de una persona:
1. La planta de un pie, ¿o es de una mano se…, ahora no sé?.
2. Una oreja sin que te deje perpleja.
3. Medio cuerpo y por detrás, lo que viene a ser de espaldas ¡vamos!.
4. De perfil, un seno sin nada que ver con un coseno.
5. Un dedo índice y, además, para repasar ¿cómo se llaman el resto de los dedos de la mano?.
6. Una sonrisa algo inquietante quizás.
7. Una medio melena algo despeinada o desaliñada.
8. Un ojo con su ceja, sus pestañas y… ¿cómo se llama todo lo demás?
9. Una mano.
10. Una nariz (recuerda, más bien humana).
11. Una cabeza con su cuello pero solamente eso, (sin cara).
12. Un brazo derecho.
13. Un par de piernas caminando.
14. Un bebé probablemente escuchando una nana sobre las partes del cuerpo humano.
Y, ¡ya puestos!:
15. Un caballito de mar algo chamuscado, (sí, como quemado en su parte exterior).
16. Un señor que tiene dos dientes.
17. Un par de zapatos, (sí, son dos).
18. Un sombrero hecho a medida de la cabeza que lo porta.
19. Una paloma dibujada de un solo trazo.
20. Una figura que no sabemos si estará, bailando, caminando o cayéndose hacia atrás y tiene aletas en vez de brazos.
Serie verde y amarilla
La serie verde y amarilla es un recordatorio, un testimonio de que no hay marcha atrás, ni retorno.
Ignorando cómo, ya, ni para qué contar, pero, ni disponiendo del conocimiento (de la técnica, del tiempo, del…).
Ni hablar.
Solamente hablar.
Borrarás para explicar y habrás de borrar, con ello, parte de lo explicado.
.Serie verde y amarilla.: garabatos, ojos, gusanos amarillos, mujer con pamela verde, y tipos de tez morena sin aliento.
Entró con la excitación que, no conociendo su naturaleza sería imposible reconocer, y alzó un apacible, (una forma, en su naturaleza, de pasión): “!esto me gusta!”.
Claro que,” me gusta” significaba, aquí, “me agradan (ya que intentando estoy apoyar esto que te veo hacer y no comprendo ni el gusto le encuentro), estos dos colores que elegiste”,
Aun así, dedicó voluntad a que esto hecho por mí le gustase y la alentó, además, a preguntar que cómo lo hacía.
Para mostrarle el principio, fui borrando a mano desde el fin.
Pero ya, con lo que, (y como lo), hiciste, sólo podrás explicar de dónde procede
más al trazo aquel primigenio,
ese ya desapareció.
.Tipo de tez morena muy sin aliento.
Le regaló una primera vez.
Hoy reposa colocada, (¿abandonada?), sobre una mesa de un despacho.
¿Qué lugar, (y hasta cuándo), debiera ocupar, de una vez, la primera,?
Nota al margen
Trazar, (en vez de a ciegas como habitualmente haré), mirando:
a un tipo con bigote estrecho y alargado,
a una aguja de impresión 3d,
una silla ósea,
la lámpara de la habitación tuya,
el ave que vuela con hélice de follaje amarillo del que cuelga,
el corazón atravesado que deja al hombre partido….
Conservo, como nota al margen, este ejemplo de lo que, normalmente, (mirar al trazo al hacerlo), no haré.
.Nota al margen.
Intestinos
Intestinos es la primera práctica con pinceles sólo tubulares. Me llevó a un lugar remoto, (que no podría asegurar si existió en realidad fuera de mi imaginación), en donde aprender era jugar y disfrutar sin que nadie, ni tú siquiera, supieses qué (que) estabas aprendiendo.
Mucho más adelante, exploraré la paleta de efectos de colores de fondo y guardar en vídeo y de esas cosas tan elementales que te ruborizas con la mención de ignorarlas y regresaré a él, (ellos) variando eso accesorio solamente. Pero, si algún fondo hay, ninguna superficie, en la realidad, lo altera.
Como no manejo ni esta plataforma ni cómo organizaré el trabajo que tengo, empezaré por optimizar el uso del vídeo que cargo así es que muestro foto aunque también ver la rotación de la figura y guardarla fue otro disfrute.
!A quién podría haber creído que me hubiera dicho “un día sonreirás con ternura al mirar unos intestinos”!
.Intestinos.
Incluso cuando a nadie había enseñado ni uno de mis bocetos, firmaba, si es que lo hacía, “seq” en dos dimensiones.
Quitar vocales, (abofetearte de esa manera), es proteger (incluso ante ti misma), el nombre que tu corazón sabe que tienes no haciéndolo visible, (sujeto de ataque furioso, despiadado y …desprecio y… que tan bien conoces).
Los intestinos me enseñaron que “Sinequi” en tres dimensiones, iba a ocupar, según pinceles, demasiado volumen… ¿inflamar el abdomen?
Y que, quizás, era momento de reservarlo para las dos dimensiones.
Aún necesitaré tiempo para digerirlo, pero…
! ay de ti si se te indigesta lo que las tripas, (que dos son), te muestran!
Luz al final del …
En donde la oscuridad fue oportunidad,
(nadie quiso instalarse en ese lugar con luz apagada y vacío que, habría de llenarse de… hogar),
criaron, (ella y él), a quien tanto quisieron como para dejarle ir, (quien era siendo), a donde le correspondiera,
conservando los brazos, (los abrazos, los lazos), que les unían.
¿Te imaginas tener lugar al que regresar en el que siempre el bien hallar?,
(y hay quienes le llaman … oscuridad…).
La luz al final del…
no lo era del túnel, ni luz,
sólo que, (de allí), afuera,
aguardaba el papel en blanco que habitar, en donde tanta falta haría disponer de tinta, (para ese borrón ,sin cuenta nueva ni antigua, en rojo criado), … oscura.
Criaron, sin ellos serlo, un borrón, y casi no lo cuenta.
.Luz al final del ….
Todo está conectado
Esta es la versión en japonés como intento de despertar, en ello, el interés de mis hijos.
Dejar desperdigadas las letras,(kanas, ideogramas, o …), para componer la frase, cabe en cualquier idioma (no lo identifico con una lengua específica).
PS: acerca del Interés, no va a ser, (entiéndase con sonrisa), la primera, ni la última vez, (no), despertado.
.Todo está conectado.
Todo está conectado, o quizás no.
A lo mejor solamente, (con la fortuna, la pericia, la paciencia…suficientes),
acaba por encajar puesto en la posición precisa, exacta, tan inestable que el mínimo giro mostrará, a cada cual, como en realidad está,
a su aire,
tan fuerte, que pudiendo cada pieza, (cada cuál), tener su propio lugar, (camino),
todavía puede funcionar como un todo, sin perjuicio a lo uno ni de lo otro.
A lo mejor, (a lo peor), sólo penden, juntos, de un hilo enganchado con fuerza a un plano vertical que, si desapareciese, ¿revelaría qué?
El lienzo, (la pared, el plano), puede ocultarse hasta la invisibilización más completa, ¿desaparecen, por ello, acaso?,
Todo está conectado:
su desidia, tu esfuerzo, aquel odio, ese amor, el ruido, este silencio, la lluvia, el …
… y tú
y yo.
Serie retrato de hombre moreno
Este hombre de pelo negro lo fue desde el primer momento, anticipándose a su concepción incluso y como 16 meses antes de ser bebé.
Ya ahí, se sabía qué carácter, qué cuerpo, qué espíritu, iba a tener.
Y así fue.
Quizás, algún día, cuando envejezca, le vuelva a ver.
.Retrato de hombre de pelo negro HOMBRE. (Mayo del 2023).
. Retrato de hombre de pelo negro esperma. (Mayo del 2023).
. Retrato de hombre de pelo negro BEBÉ. (Septiembre del 2024)
Pierna
Dentro de casi un par de años, sabrás que te pedía el cuerpo, (¿no tiene acaso, él, alma?), dibujos en 2d , (con los 3d sucederá prácticamente desde el comienzo), que, con cada giro de la pantalla de 90 grados se conviertan, siendo el mismo, en algo distinto.
Antes de que eso suceda, has de pararte y, veas lo que veas, (así nada sea), mirarlos.
.Pierna.
´Conservo “pierna” (que podría ser paisaje, o perros o…) porque, con ella, dio Sinequi, el paso de vencer, (así fuese por un rato), la turbación y el bochorno de verse empezar, tan mayor, a hacer cosas, tan de niños (y mirarla aceptando algo ver).
Pierna es pie y pantorrilla (de algo, cabeza).
Interiores
Aún no sabrás que el lienzo se puede ocultar, !como para saber si podrás acercar o alejar, una forma, del plano!
Continúa y, si alguna vez, vuelves aquí a mirar, recuerda que, en vez de no hacerlo, un día, otro paso diste, que fue tuyo.
. órganos internos.
Esos órganos, (de tan adentro), están impolutos, relucientes, impecables, deslumbrantes, (cegadores).
¿De verdad algo que, en funcionamiento esté, puede mantener aspecto semejante?.
Unidos estrechamente por…
tajos limpios, sablazos secos que…
No serán percibidos.
Es todo lo que no ves, lo que más les une
(condena a estar juntos).
Y el corazón ese, tan de inocencia infantil bruñido, está, en su interior,
(tienen, los órganos internos, interiores también), podrido.
Putrefacto.
Corrompido.
No
“No”, es práctica de distintos pinceles de 2 y 3 d mezclados con colores que te desagradan, como si tuvieras que castigar esta ocurrencia, a estas alturas (¿bajezas?) de tu vida, tener.
Consentir no sólo aparecer, (que ya será).
No eliminar de inmediato para dejar hueco a… ¿qué?.
Dejar espacio: dejar ser, abrir la puerta así a nada sea,
(el vértigo, esa bajeza practica, no sólo en alturas padece),
a lo que por venir esté.
.No.
“No” dio permiso , a Sinequi, con el que nada era escuchando, para eso ser y no ser.
Agotamiento
Cuando, muy a posteriori, te pones a organizar, ya sabes que debes, para comprender, girar, (mover,de sitio, la mirada), y haces lo que, no hiciste, cuando hiciste.
El agotamiento tiene contorno de verde no sé si esperanza o espera
(¿no podría, acaso, el deseo, adquirir ese color, esa forma, esa manera?).
Enfermedad que, alimentada por sucesión interminable de agotamientos, enferma.
La extenuación tiene contorno verde esperanza de que llegará, de una u otra manera, a término.
Deseo de que, en algún momento, un descanso reparador aparezca.
Verde, más que de lápiz, o de óleo, de cordón que retiene,
que contiene, (que encarcela),
a la fatiga, sujeta por cuello demasiado fino para sostenerla.
El agotamiento espera…
La esperanza es una alimaña de la que te puedes fiar, de la que siempre esperar,
(por muchas veces que aparezca),
ningún cambio:
a la ilusión traición, contra la expectativa saña .
Tiene, cuanto menos, un par de caras:
más humana , la una, (casi embrionaria),
la otra empicada, (dispuesta a acceder al mínimo resquicio de vigor hasta extenuarlo).
Tiene más cabeza que cuerpo la esperanza y carece de pies que la anclen a tierra firme (que con ella la comprometan).
Qué más espera agotar, (que no acaba de irse), la esperanza…
Cucaracha
Sea que la enfrentes; que la mates; que vivas solamente a la luz, (a oscuras), para rehuirla; que la recojas y la coloques con cuidado afuera dándole la posibilidad de que, en otro lugar, viva (muera); que la ignores; que te la quedes como animal de compañía y como tal la cuides; que no hagas más que chillar, (quedarte inmóvil, correr…), al verla; que…
¿Me dejarás, (sin juicios, ni ironías, ni gestos, ni…), que yo, lo que en ella veo, vea?
. Cucaracha.
Qué racha lleva, la muy cuca, que en vez de ella volar, alguien (sobre sí), volando la lleva.