2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

Instante

¿Cómo dibujas un instante?,

¿es la palabra esa, de papel, que te mantuvo en un pedazo de cordura de lienzo ?,

¿la compañía de aquel silencio, de tela, a tu lado?;

¿la contemplación compartida de aquel cuadro intangible (sin marco) del que ignorábamos, en realidad, qué significaba entonces, (qué significará después)?

¿Te refieres, quizás, al instante ese que te consientes presenciar, que permites que suceda a expensas de tu impronta, del impulso de tu pudor, del tamiz del rubor y la incredulidad (y la inocencia)?

¿Ese que retienes, (que capturas), antes de que, (mientras), se desvanezca?

¿que por ser, de esa manera, tuyo, rubricas pero en tamaño diminuto por no verte en él ?

No presencies lo que no deseas que habite tu cuerpo,

(¿carece, acaso, de residencia corpórea tu, (olvido), memoria?).

Ni de soslayo.

Ni por un instante aunque, cuando vengas a darte cuenta, ya será tarde, no podrás no haberlo… presenciado, (esa otra manera de protagonizarlo).

Hoy miré esto que sigue, (¡qué tendría que ver?),

inopinadamente me asaltó un recuerdo del instante de tu mano tocándome, (casi como se expande la onda del agua que crea tu nado), de toda la vida en mi piel.

¿Cómo dibujas un instante y en, (para), qué?

Leer más
3d, Utensilios Sinequi (Seq) 3d, Utensilios Sinequi (Seq)

Puzle

¿Recuerdas aquellos buriles para abombar el estaño en láminas y formarlos deformándolos?, ¿no tenías, acaso, que derretir cera para rellenarlos?.

Hoy lo he visto de nuevo, no en láminas de metal blando y dúctil, y fresco al tacto, sino en piel blanda y moldeable y suave y cálida.

Encajaban, (desencajaban), como piezas de un puzle, (sin acoplar todavía), las siluetas, intentándolo con dedicación y ahínco y delicadeza las unas con, (por, y, con), las otras. Recostando partes propias en ajenas por ser así como hay rompecabezas que se com (des) ponen.

Colores cobrizo y piel curtida, (madera viva), de bosque tupido, que recuerdan a láminas de estaño plateadas. El lugar que evoca recuerdos es una caverna en donde todo está relacionado, puede ser evidenciado.

Irás a buscar el principio habiéndolo deducido del resultado, a través de él retrocedido, apartando añadidos, retirando colores que lo que son, son,  y no lo que fueron. Y será válido y fiel y adecuado a un principio, el único al que ya sin testigos, (ni fidedignos, ni perversos, sin testimonios que encontrar en recoveco alguno), podrás remitirte.

Ya era, (lo general, el boceto, el inicio), lo mismo y lo que, de allí vino a desprenderse. Como un puzle, del que sabes que las piezas cortadas linealmente por un lado, son el marco que integrará al conjunto.

Y siempre, cuando a punto de desaparecer en la bruma del horizonte, de desvanecerme en el polvo, de disolverme sumergiéndome en el aire…

vienen. 

Deformes, irreconocibles, raudos, pacientes…

A pedazos construidos, a trozos, vienen.

Con tantas veces como llegaron demasiado pronto, ¿aparecerán, (alguna única vez), demasiado tarde?. 

Vienen, con cada revés, cada reverso, cada dorso, cada torso… con cada…

Vienen y me contemplan.

Hacen acto de presencia silente dejándome saber que nunca , (acompañada), sola.

Vienen.

¿Se van alguna vez?.

No escuchar, ni ver, ni tocar, ni poder… y, sin embargo, saber.

Vienen.

¿Quién vendría a verme si fuese yo otra?.

Leer más
3d, Utensilios Sinequi (Seq) 3d, Utensilios Sinequi (Seq)

El martillo imposible

El martillo imposible tiene extremos.

En la cabeza dos, romo uno, en punta el otro.

En su interior un cuerpo humano y masculino descabezado, (o, quizás, con la cabeza gacha, derrotada), y con muñones por rodillas, (con nada bajo ellas), camina, (con sus brazos, carentes de manos), como en horizontal empaladas. Enterradas en la cabeza de cualquier mango de martillo (imposible) de donde, este último, obtiene su fuerza precisamente.

El uno camina con sus brazos mancos siempre en cruz, el otro golpea y golpea tan silencioso que imprevisible, (inevitable), tan rápido que antes que dolor, desorientación, desconcierto. Caminarás, sin saber qué te ha pasado, y continuará, lo mismo, sucediéndote.

Mango que dice ser de madera áspera y quemada y, sin embargo, no es, no tizna. Sin huella suya que rastrear, tú, (si, por el motivo que fuera lo tocases, otra manera de decir, te tocase),  enhollinada, marcada.

Sólo mostrará su suciedad si reducido a cenizas, sólo lo que de él quede mostrará, qué era.

Se deja ver tanto con clavos como con sacacorchos. Que no te confunda, sólo es prueba de que puede machacar tanto al retorcido como al franco.

El martillo tiene esta cualidad imposible de que solamente con tenerlo cerca, (sin que te toque, sin que le toques), te desangra.

Tu sangre derramada, (pese a su rabia y tu sorpresa), será gusano de sangre de seda y reptará, por el aire, (contra toda gravedad), para a ti regresar.

El martillo no tiene remedio, (es imposible).

Leer más
3d, Utensilios Sinequi (Seq) 3d, Utensilios Sinequi (Seq)

Diana

La pistola de agua tiene un solo y frontal cuerno en vez de cabeza. Su ubre, (un corazón tan enorme que se le sale completamente del cuerpo), supura agua fresca, limpia, y dulce, (sin exagerar, que endulce el alma solamente). Cuerpo de pelo bovino marrón oscuro y blanco nube.  Y esa pata, sólo una, con su pezuña compleja, (deforme), que podrá usarse como gatillo.

Cree, (el arma), que abre la boca, (de la que carece) y que, con su lengua, (que no existe), lame una piruleta por dos patas sujeta y no por una solamente. Y le sabe dulce, (sin excesos),y, su alma, lo disfruta.

A parte de lo que ella crea, dispara. Al tiempo que el corazón le derrama lágrimas, apunta con flechas de agua. La travesía del proyectil parece caerse al principio, pero remonta, (gota a gota haciendo formas, formándose), hasta llegar a su objetivo, en movimiento siempre, sobre sus patas, (dos).

Diana camina, más o menos aprisa, corriendo jamás. Asegurando que ha de estar, el tiro, en constante alerta, que nunca por tedio, costumbre o experiencia, atinará a acertar. Siempre atento permanecer. No corre. Asegura que no vaya, la flecha, a dedicarse a buscar otro destino.

Depende de desde donde se te cruce con el suyo tu camino, la presenciará a horcajadas, desafiante, o indiferente. Caminando siempre, sus dos piernas en movimientos, todo el rato.

Diana espejo del arma, ¿qué muestra, el reflejo, de Diana?.

Leer más
Blanco y negro, 2d Sinequi (Seq) Blanco y negro, 2d Sinequi (Seq)

Cuarto oscuro

Habrás hecho , en tres dimensiones, otra escena de una complejidad incomprensible, (frustrante, apremiante) y , al revisarla más adelante, descubrirás porqué la guardaste: tras ella, había una historia, (mucho más…. ¿simple?) que, en dos dimensiones, quería contarte.

La conservarás con fecha de mensaje primigenio y apariencia del día en que lo comprendiste.

. Cuarto oscuro.

Y si todo fuera un proyecto, (boceto, borrador…intento), eterno…Siempre inacabado, en proceso. ¿En dónde estaría el reposo?, dónde el agotamiento.

¿Recuerdas?.

Aquel suelo de baldosas blancas y negras. Como un tablero de ajedrez en el que andar constantemente saltando de una a otra casilla, (con normas, a cada paso, nuevas, viejas, distintas). Mostrándolo impoluto al visitante y asegurándose de que no las caminaría.

¿Caminaste sobre ellas?: ¿Lisas unas, por desgaste abombadas, (aunque más cual cojín viejo que como cerámica abotargada), otras?, ¿tropezaste en ellas?.

Aquella salida desvencijada de una habitación sin entrada. Expuesta siempre, en todo momento oculta tras… ¿Qué era aquello que la ocultaba?.

¿Olvidaste a aquel animal de patas tan pequeñas y tan sucio, tan obsceno, que ni la oscuridad lo distinguía? que tal parecía, allí, escondido, (solamente allí mostrado), que tenía solamente cuerpo (sin alma, sin …) y ese par de ojos brillando en lo oscuro, que no abría nunca sino allí?. ¿Recuerdas si existía?, ¿te han vuelto a visitar, alguna vez, sus gemidos, sus mentiras?, ¿su paso inaudible y acechante?, ¿su arañazo afilado y sibilino?. ¿Te han, alguna vez, abandonado?

¿No?. ¿Cómo podrían?, tú nunca estabas en aquel oscuro y cuarto. Tú mirabas, desde arriba y desde afuera, hacia ,(desde), otro sitio. Querer mirar, ver más allá, sentencia de… vida (en el cuarto oscuro).

Cuarto:

 - primero: ¿y aquel perchero en donde nada podía dejarse colgado?, nada, ni tuyo, ni no tuyo, hasta que, como siempre, (como si siempre se hubiese podido), se pudo; todo lo que, siendo tuyo, en tu ausencia se encontraba ¿en dónde podrías haber dejado colgada toda la vergüenza, cualquier duda, la señales de alerta, el instinto de…?

Aquel perchero del que colgar la confianza, la certeza, la entrega, la dignidad, la… para ser traicionadas, violentadas. Que devoraba cualquier reacción, duda, queja, y tras escupirla, la pisoteaba. ¿Recuerdas?, ¿no existía?, ¿existió nunca?;

-segundo: baldosas que garantizan caer sin conservar, sobre ellas, huella alguna (huella dejando);

- tercero: animal acechando con un par de cristales negros por ojos cerrados y miembros, (intenciones), ocultos;

-         cuarto: el cuarto, oscuro, en el que tenía que haber, (seguro, inseguro), alguna rendija, por la que escurrirse, por la que ver, (algún resquicio al menos), lo cierto.

De haberla visto, (¿cómo lo habrías soportado?), no la habrías usado.

Pero no recuerdas haberla visto.

Recuerda: el perchero era color madera, la pared pálida y limón, y, el suelo, no era de baldosas blancas y negras…

Leer más
3d, Nombres Sinequi (Seq) 3d, Nombres Sinequi (Seq)

Keito

¿Han tenido alguna vez la conversación de “!por favor deja de comprarle ya ropa sólo negra al niño!”?. !No ha habido manera de obtener resultados!. Ese color, por ese motivo, aquí y hoy, elijo: “años negros” (añadan mueca de resignación), serán honrados.

Por lo demás, no porque no aparezca evidente, no porque no se muestre al completo, no porque se esconda, deja, el nombre, de ahí estar.

Nacerás por la tarde y serás diurno.

Nacerás, y en la cuna que junto con tu hermana, te llevará a la incubadora, carraspearás.

Esgarrarás más del pulmón que de la garganta y será una declaración de intenciones, (de carácter), como quien, no sabiendo qué está sucediendo a su alrededor, sabe decir ya, hacerse oír con cierta autoridad: “!aquí estoy, y, hasta que quiera, llegué para quedarme!”.

Nacemos siendo algo, (y alguien).

Nacerás, y, contigo, habré nacido yo.

Leer más
3d, Nombres Sinequi (Seq) 3d, Nombres Sinequi (Seq)

Shiomu

Un día conocí a alguien que se había cambiado el nombre. Me impresionaron los 10 años de paciencia y de acumulación de pruebas de que así era como todos la llamaban antes de poder registrarlo oficialmente.

Como no te apartes de quienes te llamaban, (te llamarán), de otra manera, tendrás dos nombres.

Leer más
3d, Nombres Sinequi (Seq) 3d, Nombres Sinequi (Seq)

Daniel

Cuando, sin ser “hijo de”, de alguien sí que eres hijo.

No irás allí en donde no estuviste, ni lo pretenderás, (no importa si haya sido por no haber realmente podido o no haber querido en realidad).

Y, sin embargo, pensar sí podrás y desear que ese camino, hoy en el aire, (que comienza), le lleve al mejor lugar.

No irás allí en donde no estuviste, ni lo pretenderás.

Y, sin embargo, no descartas, llegar a ser mota que, (así sea tangencialmente),

flotando en el aire llegue a tocar su vida, una vez, como un punto escrito a mano, (por ello muchos, cada vez otro, distinto), lo haría sobre la i de su nombre.

No irás allí en donde no estuviste, ni lo pretenderás.

Y, sin embargo, ¿a dónde habrás, (habrá), ido?.

Leer más
3d, Nombres Sinequi (Seq) 3d, Nombres Sinequi (Seq)

Lola

Y habrá veces que tendrás que firmar por lo que es ella, por lo que tú frente a, (gracias a), ella, eres. Y ese será tu nombre también.

Lola es mujer y de una sola pieza, (por eso de un trazo solamente fue hecha).

No es así, (aquí), en donde la describiría si pudiera y, sin embargo, sí mencionaré en qué aguas navega.

En línea de flotación siempre equilibrada la obra viva de su nave, (que es ella), más sumergida unas veces que otras, a flote siempre, más claro su reflejo, (que en ningún caso desaparece), según las aguas que haya de navegar sean más despejadas, más serenas o más turbulentas. La obra muerta protegiendo a su tripulación, (a su carga), siempre.

Sus dos mástiles mirándose, (te), de frente. No se ,(te) darán la espalda en ningún viaje.

Y sus velas de cera, (derritiéndose solamente para aportar luz, calor), fundiéndose de no quedar más remedio y para encontrar su forma de izarse de nuevo solamente.

Lola es mujer de una pieza.

Leer más
3d, Infantil Sinequi (Seq) 3d, Infantil Sinequi (Seq)

Juega al balón

No paraba de trazar “cerámicas” de un sólo trazo que ya no me parecían originales. A fin de detenerme, (analizar para qué parar queda pendiente), decidí usar en lo que fuese un pincel que no me agrada (garabato 3d de contorno afilado). En efecto, no me disfruto este pincel, (también usado en “abrelatas”) y, obligarte a hacer algo que no disfrutes, te previene de seguir disfrutando lo que hacías.

Juega al balón

(deja que juegue, él, contigo):

con cabeza,

con pie,

con mano

con boca,

con pechino

Y ya,

tras suficiente número de rondas,

sé balón tú mismo.

Leer más
3d Sinequi (Seq) 3d Sinequi (Seq)

Cara de posesión cerámica

Una gran parte de la entrada “posesión cerámica” son caras, como no están discriminadas todavía ( son como 40), una a una o subdivididas, dejo una a modo de recordatorio de la necesidad de cribar esa entrada en el futuro.

Leer más
3d, Series (3d) Sinequi (Seq) 3d, Series (3d) Sinequi (Seq)

Posesión cerámica

Hoy descubro lo aparece cuando haces un pieza con un solo trazo de pincel 3d y, después, giras en todas direcciones (ya no es en un solo plano). Dentro de un año y en dos dimensiones, me parece que es primicia, surgirá la etiqueta “caras” y resulta que ya había aparecido, (entre otras figuras, en 3 d y de forma masiva), ahora.

Actuaré cual posesa como si no fuese a parar de trazar una y otra vez o a ensimismarme mirando el efecto de dar la vuelta a cada pieza.

No sé ni cuántas no guardaré intentando frenarme, calmarme y de las que quedan, no puedo aún valorar si debiera de honrarlas individualmente o en conjunto.

También aprendo hoy que quizás aplique este efecto la firma Seq y sea visible en foto pero, en vídeo, digamos que, aparezca al rotar.

En esta primera criba de información y queriendo también optimizar la cantidad de vídeo que tengo contratada, queda así a falta de revisión futura.


Posesión cerámica: cerámicas 0.

Cerámica 1 con “El genio de la no lámpara” que es una figura en distintas posiciones.

Cerámicas 2

Cerámicas 3:

Cerámicas 4:

Cerámicas 5:

Cerámicas 6

Leer más
3d Sinequi (Seq) 3d Sinequi (Seq)

Cara de posesión cerámica 5

También surge en 3d pertenencia a la definición con etiqueta “caras”. Guardo con interrogante sobre posibilidad de logo futuro. Atañe a “cerámicas 5” dentro de la entrada “posesión cerámica”.

Leer más
3d, Infantil, Animales Sinequi (Seq) 3d, Infantil, Animales Sinequi (Seq)

Retrato de un gato para mi hija

Entras a en donde mi mesa de trabajo, (de reposo), y, ante, mi “qué te parece”, tu silencio atento y tu “pero… ¿qué significa?”.

Titubeas como quien intenta ganar tiempo. Lo repites con asombro discreto, como quien acaba de descubrir otra opción, (una alternativa), …. “igual, si entendiese qué está haciendo…”.

Y te pregunto que qué querrías que te dibujase y ya, acorralada, (liberada), me dices: “un gato”.

El gato negro, (sentado al tiempo que erguido), observa atento con su, (de igual color al cuerpo), rabo largo y sinuoso, a veces reposado en el suelo, a ratos en el aire apoyado, (suspendido).Presencia a la hija de la golondrina y el cuervo, llevarse volando, de alguien, la cruz.

A su izquierda, (la del gato negro con su rabo), quien hubiera podido ser un tipo recostado, todo apelotonado, (sin que puedas distinguirle pies, ni ropa, ni miembros ni… del tronco que es), con nariz triangular y puntiaguda como su frente alargada y bebiendo con su boquita pequeñita (que, poniendo atención, podrás percibir sin lupa), lo que le ha caído del cielo, lo que, del aire, arranca el viento. Haciendo, al tiempo, malabares para poder conservar, sobre su cabeza, una aceituna gigante sin que le aplaste.

A su izquierda, (la del felino con rabo y cuerpo de igual color), quien quizás sea algo más, mas es árbol , de marrón de tronco y más verde aceituna no macerada que hoja perenne y de otoño.

A su derecha, (de la cola y su minino), un rayo hecho de tendón orgánico, (hueso del esqueleto de la tormenta), atraviesa a una nube que, del dolor, (y la sorpresa), llora pero que, tan coqueta, (!y tan digna!), como es, se adorna, con las lágrimas, las orejas.

Tras dejar atrás el músculo del relámpago, (la piel del trueno), su toma de tierra, (su freno), un nombre.

Y luego el sol y sus rayos cubriendo sus falanges.

Hay que mirarle, (al minino), de frente, para descubrir de sus ojos el color, de sus bigotes si sobre el labio o ambos lados de la cabeza, de su mirada, tu reflejo. Si te lo permite. A no ser que sea él quien gire a verte, sin consentirte mirarle.

Colgando de una protuberancia de la cabeza del ave, una falda plisada y negra , (favorita de una niña), de colegiala que puede por si misma caminar a su aire, (sin pies, pero con piernas semejantes a unos dedos índice y corazón con mallas).

A su derecha, (del felino), quien hubiera podido ser un caballo (sentado, y erguido aunque algo encorvado), eso sí, con tupé cortito y encrespado y hocico más bien de gorrino. Sus dos patas inferiores, una, terminada en gancho, (para poder colgarse de cualquier lugar, anclarse en cualquier sitio), la otra, de estar sin calzado, (sin el zapato favorito de una niña) como no está, ¿en punta, para apuntar al futuro, (al pasado)?. Y comiendo, no por el morro como parece por estar ahora mismo de perfil , sino por la boquita chiquita, (tanto que, como no te acerques a mirar con lupa, ni la ves) sita y medio en vertical, a mitad en horizontal, a su derecha y a su lado. Masticando despacito, con paciencia, forraje seco que no es lo único que mastica sino lo, para él en concreto, más necesario en este momento.

Del gato atento, (alerta), se aleja, por la espalda, el hijo de la golondrina y el cuervo llevando cruz, (carga), por ajena, (de a qué miembro de tu vida pertenece), propia.

Equipajes que son cruces en cada espalda, no desaparecen, se van, por el aire a otro lugar.

Leer más
3d, Utensilios Sinequi (Seq) 3d, Utensilios Sinequi (Seq)

Rompecorazones

Quien te rompe el corazón tiene mango de goma dura y negra a la que puño cerrado y prieto se ase. Parecerá, compacto, fuerte, limpio, nítido, pulido, bruñido, brillante, y en parte, (una parte y la otra que muestra), lo será. Cuando su resplandor te halla deslumbrado hasta cegarte, se girará. No verás, en principio, su hoja afilada cual cuchilla de afeitar, sus bordes distintos, cada cual, capaz de causar un destrozo propio, distinto: machacar aquí, despiezar allá, desgarrar en, punzar….

No anticiparás su embestida potente y posible en cualquier momento, con cualquier, (sin razón), razón, con ninguna, (toda), excusa. Notarás los tajos, las cicatrices, la fractura, la brecha, la quiebra, ¿definitiva?, solamente cuando tranquila, y … , de nuevo confiada, (equivocada), te gires.

Sólo el corazón roto sabe, (con tiempo), a posteriori, de dónde, (de qué), debiera de haber, (a tiempo), huido.

Tendrías que haber dado tantos giros antes para ver, en la cara oculta del brillo, la calavera, el niño asustado, el animal con su hocico, el toro, la boca abierta nunca capaz de herir lo suficiente. Fantasmas, recuerdos, vivencias, imaginaciones, furias. Golpes, cortes, puñaladas… Solamente mandíbula desencajada incapaz de cerrarse jamás, condenada a vomitar (sin descanso), basura color de goma negra y dura. Con filo que, de cerrarse, se cortaría, (se corta), así misma.

Vete, toma tanta distancia como puedas y ,de poder, (mantenla). Llama a la cordura y, con paciencia y dedicación , escúchala.

Y si un día, otra pátina, presencias… eso será otro día.

Quien te rompió el corazón tuvo puño implacable en mango de goma negra y , (¿recuerdas lo suave que mostraba su tacto?), dura.

Leer más
3d, Infantil, Criaturas Sinequi (Seq) 3d, Infantil, Criaturas Sinequi (Seq)

Labicha, Elbicho, Tragón, y Cobra.

Si bien lo del girar la página lo asociaré como posterior y con los de 2 dimensiones, ahora ( que he de volver atrás para encontrar manera de organizar archivos que no nacieron para el propósito de este blog), diría que, su versión en 3 d comienza aquí.

No lo estoy girando yo todavía y es rotación solamente en plano horizontal. Guardo en vídeo y, al verlo, surgen figuras, (como Cobra), que no anticipé. También es primera vez que añado opción recortable.

Se te dispara la cabeza una primera vez con “gallo Andrés” y no sabrás hasta dónde llegará el tiro. que, tienes la sensación fue en el pie.

Iba a ser una “serpiente sedienta” y fue lo que fue.

La serpiente sedienta buscará el agua y su lengua viperina la encontrará. Quizás es simplemente previsora, (o no y glotona), y, por si acaso en adelante no encuentra, ahora beberá.

Convive, (en el otro extremo de sí misma y con ella), con un gusano feliz que no necesita ojo para ver o que para comer también lo usa (no te sé, igual está oculto bajo eso que, entonces, serian pestañas bien puntiagudas). A él, sin embargo, que siempre anda a su aire, el agua misma caminará en su busca.

Mirando al revés sólo sería una boca enorme y abierta dispuesta a tragarse la fuente completa, a engullirla sin dejar rastro, (ni resto) para nadie. No es bestia que expulsa fuego: arrasa tragando todo lo que a su paso, o a su voluntad, (pues, de no querer, no se mueve), encuentre.

Se llaman, respectivamente: Labicha, Elbicho y Tragón.

Tú no eres ellos. A ellos enfrentarás y al peligro de la paciencia y la perseverancia juntas subiendo piedra resbaladiza para encontrar el agua. Si se separa en regueros ante ti para evitarte, continúa el ascenso. No seas agua, búscala.

Cuando camine el agua en sus dos piernas, le pesarán y parecerá imposible que muslos tan delgados porten losas de semejante tamaño. Cada hueco, de cada piedra portada por cada uno de los dos miembros, coincidirá perfecto con el sólido de su opuesto. Encajando y procurando con movimiento en donde habrá de caminar primero la pantorrilla, muslo después y, luego ya, como impulsado, el cuerpo.

La serpiente, por la tierra, reptará, El bicho, grácil, se dejará llevar por ese esfuerzo como si le llevase el viento aunque le lleve el cuerpo y el que no expulsa fuego, volará.

No seas (eres) agua, ni aire, ni tierra, ni fuego. No todavía. No seas (eres) ingerida, consumida, pisoteada, reducida a cenizas. Aún no. Asciende, cual peldaños, por esos cantos rodador y dorados a la fuente de la vida. Te llevarán a ese lugar (de ti), en el que nunca, (al que jamás debieras haber renunciado) has estado. Continúa, aunque oscurezca, esos escalones luminiscentes más de luz de pez abisal que de luciérnaga. Ojos pintados que lo son , no con pintura adornados, de ella creados. Creerás que has de bucear un abismo oscuro, en realidad, esa será la luz que ilumine tu camino.

Si todo se desbaratase y pudieses permitirte recomponerlo de nuevo, seguirían, tus piezas , en el mismo orden, y siendo las mismas.

Asciende a la fuente de la vida y, en su cima, verás a la cobra esa de cuerpo grande, cuello ancho, y cabeza diminuta. Se cobra lo que le pertenece de tu vida.

Leer más
3d Sinequi (Seq) 3d Sinequi (Seq)

Cara de Labicha

Leer más
3d, Utensilios Sinequi (Seq) 3d, Utensilios Sinequi (Seq)

Hoz de hoja de cobre con mango metálico

Lo vio en vídeo con giro completo y me dice:

-”te vas a reir pero yo veo ahí un feto como bien protegido en el útero y todo”.

No era comentario con intención conceptual ni simbólica y, sin embargo, qué afortunada habrá sido Sinequi si cuidada y protegida cuando embrión, si capaz de cuidarse (de protegerse), cuando nacida.

La hoz de cobre con mango metálico brilla y pierde, más que virutas, puntas de flecha; con las que se afila.

Corta, (si no hay más remedio), cabezas de las bestias que no saben hacer más que daño. En seco, sin emponzoñar el escenario ni en lo más mínimo.

También siega y, en caso de necesidad, dispone, (parece que fuera un rabo), de un garfio de reemplazo, (también metálico), aunque sin cobre, y bruñido.

El mango de cobre de la hoz está pulido. Lo empuña un embrión mínimamente desarrollado para poder hacerlo y que está protegido en cubierta en donde, cual pieza de puzle, encaja. Ahí podrá ir formándose ,(no deformándose).

No será, la hoja curva, perfecta pero incluso pedazos suyos que podrían echarse a perder se pintan y, para otros, fines, (hasta calzados para tareas especiales), se usan.

La hoz de cobre con mango metálico, brilla haciendo brillar los recuerdos que la crían.

Leer más
3d, Utensilios Sinequi (Seq) 3d, Utensilios Sinequi (Seq)

Abrelatas

Es práctica de pincel de garabato 3d con contorno afilado. No le tengo mayor afinidad. Lo habría tirado pero veo, más adelante aquí, (que es más atrás en el tiempo), el motivo para conservarlo.

Abrirás la lata, cualquiera.

Sea con él que las abre (latas) todas, o bien hablando amablemente a las que prefieren abrirse solas, quizás, subiéndote al lugar más alto que encuentres y lanzándolas para que, el golpe, las…

Qué encontrarás dentro, (fuera) de ellas. Qué habrá sobrevivido al saber, (poder), hacer; a la palabra; al precipicio.

Tu vida envenenada ahí, último miembro de familia política agonizando aquí y tú, (todo lo que queda por hacer), abriendo latas.

Leer más
3d, Animales Sinequi (Seq) 3d, Animales Sinequi (Seq)

Gallo Andrés

Un día mandas algo a una amiga y responde: “pero… ¿y esto?, no sabía que eras artista”.

Cómo podría saber lo que ni tú sabes todavía.

Mira que podría haber dicho, (callado), cosas , pero es amiga.

El gallo Andrés parece carroñero pero, ¿lo es?

El gallo carroñero está perdiendo un trozo de su propio cuerpo, quizás, (pese al brillo aterciopelado y esponjoso de su cuerpo), de lo que es, se alimenta. Tiene una sola, (y flotante y brillante), pata y, en vez de otra, el trozo desprendido de su cuerpo, que es dos triángulos de tamaño,( distinto e invertido uno respecto a otro), unidos por su vértice superior. De ahí, la línea que su pico excava en el cuerpo al que, después, despieza. Empezando, de nuevo, por triángulo diminuto (éste rectángulo, tumbado y alargado). y siguiendo cual costura de aguja en máquina de coser de las antiguas.

Hilo de sangre y marca.

El gallo tuvo dos patas una vez más no una al lado de la otra sino una al frente, la otra, detrás. Hoy, en donde debiera estar la delantera es de donde caen los globos triangulares como cortados con tijera, así, despedazados y aún por un hilo solamente, unidos. Y tiene cola de pluma verde aunque parezca de hoja.

Hilo de rastro de sangre.

Todo levita, flota, (inmóvil), sólo el pico avanza tan rápido como imperceptible cada puntada, no sabrás decir, no escucharás, pero verás….

el hilo, (el rastro).

El alimento tuvo un solo ojo azul piedra de blanco centro situado en la misma corona de su cabeza. Ahora cae, en caída libre, cuando en su lugar, más parecía un gorrito y, ahora, ¿qué parece?. El ojo no flota, no levita, cae, cae, (al lleno, al vacío).

El alimento del gallo está en reposo. Su postura no lo deja ver pero  tiene dientes afilados que ya no pueden protegerle, (ni ayudarle a), de nada. Una pata prolongación de sus glúteos, la otra, un muslo trenzado, retorcido y fino y una conexión directa con un níspero erguido sobre pata partida, (como la de un centollo en una cena de mariscos). Bajo la hoja, verde de pluma, (de la cola del gallo), la fruta.

 

Parte del cuerpo del alimento, más bien la pata no retorcida, reposa sobre un tres pies raros con seis senos glandulares de ubre atravesado, (unido), sujetos, por negro y palo. ¿De qué color sería la leche producida por esos senos que, además, permanecen en horizontal, que no cuelgan, que no caen?.

Y el ojo, que continúa cayendo, en caída presa de un ¿destino?.

Siguiendo hacia abajo y de izquierda a derecha, las psicodélicas, (dos). Tal parece que la verde oscura, (no de hoja, ni de pluma), arrastra, a través de las mamas, al conjunto, y que la rosa la sigue de cerca fingiendo que se aleja.

El gallo Andrés parece carroñero pero igual es… Está en atmósfera:

 

Suave.

El ojo como de piedra pulida por agua del río del tiempo. su blanco de dulce de nubecita. De lana el alimento, De terciopelo el gallo, De su propia piel el níspero. Y, de la suya, la ubre. De papel la cola verde. De metal pulido la psicodélica y verde y, de madera, la rosa.

Suave

De pelo la pestaña, la cresta y el ojo negro, (no temas acariciarle, no causará dolor, sólo consuelo). Suave de corteza de cerezo de picota madura, (a punto de caer al suelo pero en rama todavía) el rabo de la fruta anaranjada. Suave de globo inflado al máximo y de aceite cubierto, los pies del tres pies que, si girase, no sé si eso sería o protuberancias del alimento.

 

La firma no se sabe si es o no suave. No se toca, ni se roza siquiera, ni el gallo Andrés osaría hacer cosa semejante.

P.S: viene un ‘ gallo ‘ y enciende algo que estaba tan apagado en tu mente que ni existía. Y no ves, (de ese don careces) pero ‘sabes ‘ que todas esas piezas se desplazan, y las unen poleas y ruedas e hilos invisibles que las suspenden y las mueven sin que, entre sí, se interrumpan. Y el gallo que encendió, no dejó tras de si instrucciones sobre cómo apagar esa luz en tu cabeza.

Leer más