2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

Cara de lluvia de tinta

Cara que esconde la lluvia de tinta

.Cara escondida en la lluvia de tinta.

La mujer de senos caídos y generosos, (y boina irlandesa), tiene un problema de piel.

En forma de península le baja por la frente, sobre los labios le sube, y en la nuca, y en los codos, (y en partes que solamente el espejo, cuando se hace las curas, ve).

A la mujer da forma, a su piel tersura, la tinta de lluvia.

Leer más
Escenarios, 2d Sinequi (Seq) Escenarios, 2d Sinequi (Seq)

Lluvia de tinta

Lluvia de tinta

.Lluvia de tinta.

Llueve tinta, y es como de estrellas fugaces diurnas.

Visible a plena luz, (bruma) del día, (sólo por, para, ello, oscura).

Tiene peso esta tinta de lluvia, idéntico en su origen y en su destino, en su trayectoria fino, recto, decidido.

Sólo ella sabe, desde el comienzo mismo, a dónde, y cómo llegará, (qué, del lugar en que se estrelle, revelará).

Y tú, sólo podrás, (y tendrá que pillarte, el horizonte contemplando), verla caer, (en horizontal, en vertical, en transversal), así en ti sea, recta, en su destino.

No te interpongas en los renglones que escribe la lluvia de tinta.

P.S: tiene, de todas las caras aquí escondidas, una, algo que decir.

Leer más
2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

De manecilla negra de reloj, cara

 

Llaman los maullidos al tiempo, siendo, sus labios, manecillas, de la boca sobresaliendo, al hacerlo.

Se ofrecen, (ellas), a sostener, del paso, su peso, siendo patas con que, (¿de desearlo él?), continúen en movimiento.

Creen, en su cima clavadas, conquistado haberlo por aparecer hincadas como una bandera señala un dominio.

Y terminan por ser, de gato, bigotes, a su cuello, caídos.

Son, las manecillas, negras, de un reloj y señalan, (con cada movimiento), un tiempo hallado, (perdido).

Leer más
Series, 2d Sinequi (Seq) Series, 2d Sinequi (Seq)

Manecilla negra de reloj

Tiene, también, en etiquetas, otra cara. Pero vea, ésta, primero.

Manecilla negra de reloj (vendedor ambulante)

La manecilla puntiaguda de reloj es negra.

Camina, ambulante, el vendedor que vende, (a su espalda acarreándolo y ni lo gana, ni lo pierde), tiempo que parece caminar de puntillas con delicadeza de bailarina de ballet, siendo, a la espalda, carga.

Ni de pared, ni de muñeca.

Señala la dirección sin hora, y él, a contra reloj camina, (y a pasos que marcan “tic, tac”), brazo izquierdo hacia atrás cuando hacia adelante la pierna derecha y viceversa, (como si algún lugar al que llegar tuviera, antes de que, de su tiempo, la cuerda se extinguiera).

Manecilla negra de reloj, (ave).

Vuela el ave, con patas de manecilla, por manecillas dirigida hacia un adelante inexorable, en el que cualquier idea, pensamiento, que haya tenido, ha de quedar, abandonado, (¿suspendido?), en el tiempo de aire.

Manecilla negra de reloj (tiempo en pie)

Es criatura de pico caído, negro y alargado, el tiempo; y está en pie.

Así quieto, (detenido), su espalda, que ya sabe lo que fue, no puede menos que sonreírse sabiendo a su presente así, con ese deseo expectante, mirando a lo que por venir esté, (sea cual sea la complejidad incomprensible de su apariencia), y sujetándolo con, de manecilla, su brazo.

Todo antes de saber, que no es ya tiempo de acercarlo o apartarle.

Manecilla negra de reloj (tablero)

¿Has mirado, alguna vez, del tiempo, bajo su tablero?

¿indagado bajo de, de su mesa camilla, sus faldas?

¿qué dibuja su manecilla si doblas, del reloj, la esfera?

Es negra, del reloj, la manecilla.

Con ella, lo que a cada momento sucede, en su suelo, tirado queda.

Leer más
Niños, 2d Sinequi (Seq) Niños, 2d Sinequi (Seq)

Mariquitas

Comentan, de los recortables, el tener lengüetas, (lo que tú creías que eran pestañas son lenguas).

Ahí colocados, ¿eran, de no cortarlos, ojos sin mirada o bocas a punto de vaciarse de palabras?

Lo que un corte muestra, (demuestra)… y la cuchilla en tus manos…

.Mariquitas.

Empieza con jugar a convertir dibujos infantiles en personajes con sus vestimentas y en papel.

Continúa vistiendo a juguetes, (cualquiera), existentes.

Pero cuando ya la figura da el paso de ir a convertirse en pieza de 3d con entidad propia, llegó el momento, de aprender a cómo eso diseñar, y/o de llevarla a otra bitácora que no es ésta.

In memoriam de las mariquitas, (y demás actividades), de las infancias propia y ajenas que sólo sobrevivirán, (de eso suceder), en la memoria. Y, ya de paso, del significado, de la palabra, en el papel.

Leer más
Escenarios, 2d Sinequi (Seq) Escenarios, 2d Sinequi (Seq)

Criatura de su caverna saliendo

.Criatura de su caverna saliendo.

La criatura sin cabeza, y de un sólo un brazo, sale de su caverna.

Su piel parece una malla apretada, (con color copiado de la humedad de alguna, del lugar, piedra), que la sujeta entera convirtiéndola en silueta.

Aparentan, sus piernas juntas, ser parte inferior de un tronco que será, en su parte superior, mucho más robusto.

Pero sí que las tiene y con pies a pasos cortos y rápidos, se mueve.

Recoge agua de la charca cercana y, sobre ella del cielo, sol.

Les guarda, (en su piel y en su estómago), y retorna a su guarida.

A donde, para suya hacerla, a brazo, y cabeza, (ambos tajó), renuncia:

a él, por empeñado en dibujar los monigotes esos inútiles e irreconocibles por completo,

a ella, para que dejase de ver lo que a su brazo obligaría a, con ellos, el tiempo perder.

Y sale, y se guarda, del agua el dulce y del sol el calor y a su gruta regresa.

Allí, a donde, sin importar qué se haya hecho, sigue, lo que ve, (verá), viendo.

El mago anciano de cabello y barbas, (y bigotes), poblados, y largos, y dorados, habita, de la gruta, una pared, (dependiendo del momento su suelo, o el techo también) y su brazo, (con la manga de su sayo tan amplia) sujeta todo lo que la criatura llegará a ver, (a no ver), alguna vez.

La liebre, (tan veloz y despierta siempre ella), corre y, con ello, tal parece que sus orejas estén horizontales en vez de…lo hace sobre animal negro a rayas claras, con quien, (otro más aparece), compite en carrera que, a ambos, les encanta.

¡Cuánto mundo no recorrería de no ser, en realidad, parte de la cabeza de otro ser, (el de, en la pared, pintura)!

La bestia de la caverna, (con sus orejas enhiestas, su cornamenta al cuerpo paralela), mira a la pared, (en donde reflejo de sí misma encuentra), y la enfrenta berreando con su boca bien abierta.

Hay, en la caverna, más humanos, y tienen caras.

Leer más
2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

Caras de la caverna

Es el muchacho, de pelo color del limón la cáscara, feliz.

A su manera, (que abriendo por completo la boca es), ríe, aunque poco se le note con la tela que, en desorden, su rostro venda.

Un tipo con turbante cubriendo su cabeza, chilla del dolor que le produce el enorme colmillo que le está saliendo.

Tanto abre la boca para que el quejido salga, que está casi, en dos partiéndose, su cara.

Sólo ella, (ese es su secreto, su tesoro), la reconoce.

 Como pudo, (cuando cabeza, y su otra mano, tenía), la pintó, pues no quería olvidar a la rubia de rostro celeste que un día conoció en el agua.

Viven, ni se sabe cuántas formas las acompañan, en la caverna.

Leer más
2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

Cara de Frank en Stein

.Cara de Frank en Stein.

Esta cara la cueva de Frank custodiaba.

Solamente, al regresar él cada día, de buscar lo que no encontraba, le miraba.

 Nada nunca le contaba salvo, a diario, una sola vez y la misma siempre, una cifra:

“uno… uno… uno… uno…”

Y Frank, así, a otro día más, (uno), paso daba.

Hasta que a Stein encontró.

¿Qué diría, ahora, la cara, si te le acercaras?

Leer más
Blanco y negro, 2d Sinequi (Seq) Blanco y negro, 2d Sinequi (Seq)

Frank en Stein

.Frank en Stein.

Está, Frank, en Stein ¡y cómo lo goza!

Tantos tumbos había dado, (de tumbado, de boca arriba, de abajo, de lado…), que no esperaba ya, (ni desesperaba), sitio alguno encontrar en el que, su presencia ninguna reacción ocasionase.

Pero se topó, con él, con uno (dando un paso le alcanzó).

El lugar ese en donde no importa qué forma, ni qué apariencia tienes ni, si de ella careces siquiera (siempre que el corazón, en lugar debido, guardes).

Disfruta de la vista poniéndose los dedos en los labios como si estuviese quitando, de las pipas del girasol la cáscara sin necesidad de mostrar los dientes, y sabiendo que, (lo que nunca tuvo), una mano, en cuya lengua, (mirada, sentimiento), se entiende, reposa sobre la parte superior de su frente.

Todas sus posesiones, (pensamientos), las guarda, hasta nueva orden, en la caverna que habitó junto con esa cara enorme de la que solamente ahora, viene a entender el mensaje.

Leer más
Parejas, 2d Sinequi (Seq) Parejas, 2d Sinequi (Seq)

Los drenantes de caballos

Le consideran una rareza, de monigote una especie con quien no comparten ojos ni cabeza, que por ahí anda, como levitando, (eso todo lo que no sea seguir, de ellos, los pasos, es), por vericuetos que a ningún lugar autorizado, (respetable), puedan, (por mucho que los hechos confirmen lo contrario), llevarle.

Y eso les autoriza, (como uno actúan, dos son), a perpetuidad, a drenarle, (obligándole a él, en aplicación de la ley esa, a consentirlo).

.Los drenantes de caballos.

Está, el caballo, en constante diálogo entre su frente y su hocico.

Sabe, la una, que la están vaciando de contenido, de significado; tiene, el otro, dudas, o explicaciones para aceptarlo.

Acaba, el uno, por asumir que carece de final, (con fin), el proceso, (será insuficiente el vaciado completo, continuará con convertir, el vacío, en mentidero); ignora, la otra, cómo zanjarlo.

Y mientras, un mismo tronco, con entradas y salidas dos, le atraviesan.

A costa de su alimento, (para hambrientos continuar, succionando con labios que dicen lo contrario estar haciendo), se alimentan.

.Ladrón drenante.

Actúa, el ladrón drenante, con antifaz, (ocultación) y sonrisa, (burla y satisfacción).

Ni un solo pelo de tonto tiene.

Disfrazado como de perrito dulce y bueno, por ello, se conduce, naturalmente, despatarrado con las gónadas así, ¡como de ser ha!, al aire.

Dice ser uno y carecer de plan alguno, pero alimenta a un mismo tronco, del que dos forman parte .

P.S: tiene, el caballo, cabeza, no hay lugar del que salir no se pueda de conseguir mantenerla, a ella, en su sitio.

Leer más
2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

Musita

Musita tiene esposo y está aquí.

.Musita, de Samurái la mujer.

La mujer de Samurái cubre su cabeza con pañuelo de color rostro del hombre.

La piel aceitunada de su cara es tan fina que cualquier brisa la mueve y la saca de sus bordes.

Sus ojos negros más que cuencas parecen ser lentes (todo lo que ve filtran liberándola de lo que ya pasó que ver no quiere).

Sujeta, su cabeza, (como si pincho de pelo hubiese sido siempre), la catana que a Samurai le une.

Su boca siempre entreabierta, antes que hablar, (como el viento que partes de su cara estira), musita.

De ahí procede su nombre, y de ser musa, (esa que la catana en pincho convierte), de la única persona, (hombre), que lo pronuncia.

Leer más
Parejas, 2d Sinequi (Seq) Parejas, 2d Sinequi (Seq)

La mula y la alforja

Para lo que anotas, cuatro posiciones de la imagen debieras poner.

Una, y sola, dejas.

Tiempo, y alentar, a la otra parte, (del lado al otro), a ello hacer.

.La mula y la alforja.

Descansa, la mula, dejando caer sus alforjas mientras reposa, en pie, empujando su cara alargada sobre cualquier árbol que se lo permita.

Le da vueltas la testa, así le sucede siempre que, por asalto, sin permiso, recuerda todo lo que, con el morral, ha, más que hecho, sido.

La fuerza de qué corriente guiaba a las árguenas, por todo medio, a cualquier sitio.

Todo lo que erguidas, juntas, caminaron como si, de todo baile, fueran pareja, (como si no hubiera habido evento que, en fiesta, no hubieran convertido).

Cuando despatarrada, pretendía que los bolsillos de la talega eran un gran sujetador de otro tipo de hembra.

Y…

Su alforja, (única compañía), compañera y ella; y la marea, (el mareo), de lo que fueron, al suelo vacío cayendo.

Leer más
Bestiario, 2d Sinequi (Seq) Bestiario, 2d Sinequi (Seq)

Atnafele y Elefanta

Atnafele es, al revés, Elefanta.

Aunque sólo a ellos te presente, en realidad, a quien más miraré, es a la noche que, (no sólo, pero también si tumbados), les rodea.

Es gracias a ella, y a como se conduce, que ellos pueden aparecer.

Atnafele y Elefanta Sinequi (Seq)

Atnafele es un Dios con sombrero negro de ala ancha a donde, a través de sendos agujeros, lleva, a sus ojos, a asomar.

De carecer de otro cuerpo se diría que su cuello repta hasta, en el tocado, encontrar ese lugar adecuado en el que colocar su mirar.

Pero torso, sí que tiene, con en su medio un pico de ave acicalando una única pluma alba, y con sus hombros cubiertos por solapas grises de, a la medida hecha, chaqueta.

A sus ambos lados, dos columnas le limitan, (¿le sujetan?), y sus rostros no se sabe si con complicidad se miran o, en realidad, se enfrentan.

Elefanta alcanza el mundo de otros vivos, (de otras vidas), en vez de volando, (reptando), poniéndose boca abajo y dejándose caer a cuerpo muerto, muy vivo, con planeo planeado desde el principio que alguna vez rotará y alguna hará algún giro (algún otro rostro mostrará).

La elefanta sin colmillos y con ojos cándidos, (que le consienten ver lo que ve y no lo que mira), tiene trompa larga, aplastada y más sinuosa que retorcida que deja reposando como si el descanso fuese, de alguna manera, en sí mismo, un camino.

Tiene, Elefanta, cabeza y trompa solamente y, ya con eso, le basta y le sobra para la tarea que de frente, (en su interior), tiene.

Leer más
Series, 2d Sinequi (Seq) Series, 2d Sinequi (Seq)

Gusano rosa y feliz

El gusano, abandonado un día, es, hoy, rosa y feliz.

De su lado más oscuro emana, perfectamente ordenado y transportado por hilo (de no seda, de pelo negro), luz (tenue, tranquila, serena).

El gusano rosa y feliz vive en un zapato que tiene por punta una nariz.

De él salió, y sale, aunque, en él, nunca haya entrado.

No sabe cómo es que apareció allí o quién en semejante lugar le dejó abandonado antes de que recuerdos tuviera, memoria, y de que su cuello saliese con tanta fortaleza sujetando una boca bien abierta que se confunde con su cabeza hasta parecer que la devora.

Se desprenden, de su cuerpo, algunos hilos negros, muy pocos, es que es gusano de pelo, no de seda.

 

Es perro de oreja roja y boca negra, de cuerpo fino, y pata muy gruesa con dedo, solamente uno, sin uña.

Cabeza con cabeza con un ser de ojo de rosa difuminado y casco de visera negra, o con habitación oscura y luz tenue y mate.

Y muslo parlanchín con boca en la entrepierna.

De él, como puede, (será supervivencia), escapa cualquier gusano que se lo encuentre.

Es tipo con tal cabeza que mirar al frente y atrás, al tiempo, le consiente.

A algún lugar llegar aspira, (y lo consigue), mientras la base de su cuerpo, aspirando va, los desechos que, para alcanzarlo genere, asegurándose de que, como huella, sólo la de las plantas de negros pies deje.

Es ave faraón malhumorada cuya cola le señala, (mareando a la parte posterior de su cabeza que a discutirle se pone), directamente, ruta que seguir exactamente contraria a la que lleva.

Leer más
2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

Caras de sol pastel

El Sol pastel, tiene caras.

Leer más
Escenarios, 2d Sinequi (Seq) Escenarios, 2d Sinequi (Seq)

Sol pastel

Y un día, que hoy es, te visitará más que la quietud, la parálisis, (y la confusión, y el desconcierto, y…), dejándote, (ese, a la suerte, abandono), sin herramientas con que comprender qué está sucediendo.

Porque estará aconteciendo nada, o, de los habituales acaecimientos, (los cimientos esos), ninguno.

Esta vez, no es que no sabes, todavía, (que tiempo has de concederle), qué quiere decirte él.

Es que quiere, que no le escuches.

Es que algo tiene que pedirte:

 que le mires solamente, a él, desde su ángulos todos, y a de sus caras, (que más habrá de las que conserves), así, sin más, (te inspire, (expire), lo que te inspire).

Y eso haces.

Como, de los niños, el que cree que su madre, de ese desconocido asunto, mucho más sabe que él, y, pese a toda duda, la obedece.

Aunque ignores cómo se puede solamente contemplar sin añadir al pensamiento, (a las emociones, a las reacciones), palabras que le, (las), acompañe, (acompañen), que no le, (las), deje, (dejen), abandonado, (abandonadas), tan a su suerte, tan, a solas solo completamente.

.Sol pastel.

Leer más
2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

Ceras, cuadros escoceses y…

Ceras, cuadros escoceses, y…

Me dice que es tartán a cuadros perteneciente a ningún clan salvo si, una época, semejante cosa fuese.

Y lápices (pinturas) Alpino que siempre muy afilados tener,

y colores a la cera “Manley” (los de dedos manchados y hasta por ellos perfumados).

Y gusto por mirar a través de la maleza, (tras cortina en patrón a listas, apartando nada) y encontrar, (de ella protegerse), la luz del día.

Y nombre, apenas visible, (con él mezclado), entre del tejido, (de la pintura), el color.

Que tal parece que estuviera contenida por tela de malla metálica amarronada, pero son tallos, cañas, vida meciéndose al compás de la brisa.

Y que así, sin nada más ser que Sinequi, la deje.

O me hablará, (bien sabe que del tiempo, (sinónimo, hoy, de entereza), para escucharla carezco), del sabor que las conversaciones pasando frente a ella dejan en, en formación todavía, las palmas, (tronco leñoso, penacho de, en la cima, hojas), de sus manos.

P.S: De verdad que el experimento éste que ya conversando con …

no sé a dónde me lleve.

Pero la dejo.

Leer más
Blanco y negro, 2d Sinequi (Seq) Blanco y negro, 2d Sinequi (Seq)

Pajita, boina, maniquí y calavera.

Amenazan sombras con oscurecer recuerdos, alimañas con devorarlos, y sólo consiguen ocupar, entre ellos, huecos.

Hombre con camisa y boina negras

Decía el abuelo, (no es el recuerdo proporcional a, de palabras, el número, de momentos compartidos la cantidad), que lo que quita el calor, el frío quita.

Aquel señor sin estudios, ni luz (eléctrica), ni agua (corriente), sabía que, (leyendo hoy, yo, de la gorra la publicidad), esa “lana con forro interior de raso y badana en piel sintética, ofrece aislamiento tanto de frío como de calor y es transpirable”.

Aquel hombre del campo del entonces aquel, de vela de cera, de río, (nada corriente, nada, contra corriente), sabía que no has de fiarte de la apariencia de contradicción sino aprender pese a ella.

Sí, él lo dijo de su chaqueta de pana, llevando al burro Morito a pastar, y no así, pero, como tener, también tuvo boina que, pudiendo haber sido de otros lugares, lo fue, de donde él lo era.

Hoy lleva, (parte derecha), un tipo, chaqueta y boina negras. Cruza, de lado a lado su cara, una línea gruesa de vida entera.

Una niña, (con, a ambos lados de la cabeza, coletas, sin abuelo), disfruta bebiendo, de copa pequeña, con una pajita grande, negra, y de papel. Al terminar, la lava; soplando con suavidad y paciencia la seca; y la guarda, pues, segura está de que así, lo próximo que con ella tome, le gustará de igual manera.

Una mujer de parte superior del pecho y pelo negros, está dándose cabezazos con una calavera, que es como, así misma, propinárselos: algo le sucedió, corriente y no eléctrico, (de lo que conserva solamente una fina cicatriz cruzando su rostro de lado a lado), que a punto estuvo de convertirla en llamada Cala, y Vera apellidada.

Un maniquí de costura, (torso estilizado), en palo tan largo como la pajita que a los labios se lleva la niña que la seca, ahí está quieto, esperando a que alguien, que sobre él la vista pose, le vista de cera de vela.

Leer más
Series, 2d Sinequi (Seq) Series, 2d Sinequi (Seq)

Vaca, funambulista y rostros

La vaca de ojos negros, boca abierta, y cola pequeña, está tumbada.

Algo, (una sombra a su espalda), la increpa.

 A su frente, otra la reta estirándose para tocarla pero ella, ahí continúa, (sin otros asuntos interesarle), sin inmutarse.

El rostro de pelo corto y flequillo irregular se corta el cabello así mismo y le pone, por nombre, (todo lo nombra, a nadie llama), “capa de murciélago con trabilla”.

Se tapa la boca con la mano con los dedos pulgar, corazón e índice plegados y otro estirado y así anda siempre,

como si para una foto estuviese posando,

haciéndose el interesante.

La funambulista es aleccionada por una figura cuya autoridad se adivina de la sombra de su uniforme de abrigo hasta los pies, y gorra y cómo con el dedo, (el arma), apunta.

Pero a ella ni esto, ni, a su otro lado ese tipo, esa mano, alargándose para despistarla, la perturba.

Guarda, (en él encuentra), su equilibrio en el aire.

Ninguna otra cosa, despierta su interés.

El rostro te mira, tras un antifaz, a los ojos directamente.

Tiene una camiseta por pelo y se dejó una especie de bigote y barba baja pues quiere fingir que de boca carece así ocultándola.

De hablar, sin embargo, (le veas o no los labios mover), no para

como si lo que cuenta que interesarte tuviera.

Leer más
Series, 2d Sinequi (Seq) Series, 2d Sinequi (Seq)

Secreto

¿Te cuento un secreto, así,

en susurro cómplice mi mano acercada a mi rostro,

tu cuerpo al mío  

tanto como para que la intimidad no te intimide,

que la cercanía no te consienta ver la verdad en, de mis lentes, el reflejo?

Hay confesiones que sólo una espalda, (sola y sin remedio), merece

¿acudiría yo, a dónde más, a confesar mis secretos?

Tengo un secreto, tapando mi boca ni a mí misma me lo cuento.

Nos (yo a él, él a mí), pertenecemos.

¿Te cuento un secreto?

Secreto es una mujer partida en dos por una línea mitad cortante (recta), mitad sinuosa (obscura).

Cuando diestra, segura, (con razón), de que puede confiarte sus confidencias,

cuando siniestra, contando, sin preguntarte siguiera,

lo que imagina (sin cierto ser) es tu secreto.

Para en seco, (o en mojado de lágrimas de pena si el caso fuera),

sea quien esa mujer sea,

a quien imagina tus secretos.

Secreto es una raza de perro algo barbudo, gafotas, y con oreja erecta que todo escucha (ve).

Con nadie hablará nunca.

No podría,

(lo intentó en su momento y le convirtieron en perro).

 

No se habla con los vivos, los problemas, se padecen, (y se acallan), no se resuelven.

No contará sus secretos.

No se habla de los vivos ,

no se cuentan ni verdades, ni sus mentiras,

eso está mal.

No se habla (ni con una sola persona siquiera) de qué hicieron los muertos (eso es hablar mal).

Eso es maldad.

Secreto es un can,

lleva una vida de perros.

El secreto es silueta imperceptible salvo que, dedicándole a partes iguales atención e imaginación,

encuentres su boca abierta y su ojo negro, (su cuerpo blanco, en lado derecho).

Le delimita línea muy fina que, además, de tu propio contorno (límite) es la misma.

 

 

De apariencia inofensiva, insignificante, trivial, infantil incluso.

Susurra constantemente a tu oído, a tu cabeza, a tu nuca…

(si durmiendo, si en vigilia…)

asegurando,

de la tuya a costa,

la supervivencia suya.

 

Leer más