Infantil, 3d Sinequi (Seq) Infantil, 3d Sinequi (Seq)

El toro Tauro

.El toro Tauro.

  Al toro Tauro le agrada estar repanchingado en el suelo apoyado en sus patas delanteras. Andar saltando con las traseras a pie, también le encanta, pero, no puede hacerlo más que un rato porque se le descompone la cara y los ojos se le van a un lado, a otro los labios, y le quedan, en el rostro, un solo instante y, luego, van al suelo, o por ahí, por el aire, o al agua y ya, ahí, vete tú, recógelos y…

¡colócaselos de nuevo!

Lo de embestir, no es lo suyo ni en broma, ni en serio.

Carece de rabo y, casi casi, (por lo finitos que son), de cuernos que, (al igual que unos pantalones de pana que tiene y nunca se pone), ‘pa ná‘ le valen.

Moscas, que fueron de ala azul gota de lluvia en reflejo turquesa, rondan su boñiga que las convierte, al contacto, en marrón amarillento. Él considera que esos moscones acuden al estiércol y niega generar ¡él!, olor, que semejante especies atrajese. ¡Sus heces huelen a flor y las visitan solamente abejas gualda y negro a las que alimenta!  

Iba a llamarse Mauro pero le pusieron Tauro porque nació en algún momento entre el 21 de abril y el 20 de mayo, es más, como decirse, se cuenta que estuvo naciendo el mes entero hasta que, ¡por fin, al final! se le pudo parir. Pero yo eso, no lo vi. ¿Lo creo, no lo creo…?

Sus dientes, (que nunca cepilla), acaban volviéndose del mismo marrón de su cuerpo y cayéndose, uno a uno, hasta que, todos, los pierde. Entonces se pone a dos patas y los busca pues dice que, aunque para nada le sirvan, (aunque no los use), suyos son y guardarlos es cuidarlos como no hizo cuando no los cepilló. No sé yo… tal parece que andar por ahí y así, le entretiene pues, la enfermedad que tiene, provoca, tanto que se le caigan, como que le salgan de nuevo (así, sin que le duela nada de nada) y, si ya sabe qué le va a pasar, ¿por qué los deja ir desperdigándose si no es porque disfruta recogiéndolos?

Tiene familia griega, (un tal Zeus que es secuestrador de alguna humana europea), egipcia, (un tal Apis que es buey), fenicia- cananea (Astarté), y ni sé quién más. No están en contacto en absoluto con él, (ni tan siquiera, de ellos, tiene un diente de recuerdo que guardar), pero eso no le impide regodearse en ese pensamiento, (ahí repanchingado) imaginando, (viviendo), aventuras épicas y ancestrales en las que… ¡es Mauro, el héroe!

Leer más
Escenas, 3d Sinequi (Seq) Escenas, 3d Sinequi (Seq)

Tipo sospechoso

Hay vínculos de humo que unen anverso y reverso en una sola, (de la autenticidad e intenciones de cuya cara desconfiaremos), moneda.

.Tipo sospechoso.

El tipo sospechoso lo es semántico, (como de diccionario normativo) y adquiere su dignidad por “imaginario basado en conjeturas fundadas en apariencias o indicios.”.

¿No denotan, acaso, ese sombrero ladeado, esa mirada rasgada, esa boca de labios más que prietos forzadamente apretados, algo?

¿Y su paso, siempre con un pie en el suelo mientras que el otro perfectamente, a él perpendicular, en el aire?.

¡Pero si, hasta su pelo, a poco que lo dejase crecer, sería un antifaz también!

¿Y la nariz?... bueno… ahí… igual tendría que estar partida o algo pero… ¡no por un indicio aislado vamos a retirarle la sospecha!

¡Ay el vaivén sigiloso de su paso!, y su barbilla más al frente que hacia abajo….

Y el brazo ese, como retorcido y a su espalda, del que sólo se puede reconocer el dedo índice señalando, (intentando hacia allí llevar nuestra atención, sin conseguirlo, pues seguiremos sospechando), hacia arriba y a un lado. ¿Qué me dices?: ¿no podría estar ocultando un arma acaso?

La asohcepsos apit, (mira, léelo, de derecha a izquierda), camina.

Levanta la pierna, (hasta dejarla en ángulo recto con el muslo), con ese pie que carece de falanges y su calcaño extenso y alargado.

Nunca la verás apretar los labios, (lo hará, más no mostrándolo), sólo una boquita distendida y pintada verás.

Su naricilla redondeada, (que cuelga con gracia en donde debe de estar en su cara), describe, en ocasiones especiales, (cuando quiere confundirte o camelarte), movimiento pendular.

(¡Según parece, algún asunto, sospechoso, de narices, les sucede, en las napias, a este par!).

En general, su perfil (de ella), es chato y su pelo ondulado.

La mano que la precede, enguantada, señala hacia arriba y a la derecha, impidiéndonos, en su rostro, fijarnos, consiguiendo despistarnos.

Al sospechoso y a Asohcepsos les une un cordón umbilical del humo de un cigarro que se dejó de fumar hace décadas; el placer, (por, de lo consumado, naturaleza, imposible de darse por satisfecho de nuevo), de ella cada vez que él, sospechoso, (que sospecha), ha de apretar el gesto por el dolor inmenso de cada paso más que les mantiene, unidos, en lados opuestos.

Un vicio, (una supeditación, una naturaleza), irreparable; con apetito insaciable de una parte que, la otra, pese a todo, remediaría con cortar un hilo, en realidad, de humo, aunque, con ello, cayese (¿inexorablemente?) en la parte, oscura e intrigante de la historia.

Si los girases verías que, en realidad, sus rostros no permanecen en sus contornos, ni están a ellos fijados, sino al humo que se desvaneció en el aire.

Pero no miramos, (no se miran), girándonos.

De un tipo de cara, sospechamos.

Leer más
Utensilios, 3d Sinequi (Seq) Utensilios, 3d Sinequi (Seq)

Candelabro

Somos desechos de recuerdos de parafina consumida, dolores sin resolver grapados al sentimiento, en carrera, (sobre de hoja cortante de la experiencia el filo), de galgos tullidos, hacia, de la vida, restos de cenizas sobre las que emergemos.

.Candelabro.

Sí, sé que creíste alguna vez, (las veces todas), que era, (en aquellos tiempos sin iluminación alternativa), un candelabro aquello.

Luego viste, (en tantos otros lugares, circunstancias… en ese mismo lugar ante otros testigos), que el tenebrario de una vela carece de pincho que la atraviese de extremo a extremo a punta de navaja…que… lo que tú pensaste cera era metal frío y des…. ¿cómo?, ¿qué?, no te oigo, por favor perdóname... (a mí, en quien estás confiando, que no pude protegerte entonces y aterrada por ignorar si podré, ahora, ampararte) …la luz que, en un pedestal a sí misma se colocaba, era magnífica, perfecta, superior…era, lo que era… y tú, de su reflejo, ni sombra siquiera.

¿Sabes, ahora, que no hay cirio seguro, (sano), del que emane ese hedor secreto?, ¿sabes, ya, qué, (de quién), eran esos goterones sanguinolentos? ¿No viste? ... !cómo , siendo quien eres, (eras), habrías podido ver amenaza alguna, (nada que no fuese merecido o aceptable al menos)!

Te vienen a la cabeza, (al sentimiento), la grapadora aquella, (de las de entonces), que con grapas selló tus verdades, tus obligaciones, tus memorias. El abrecartas violentando todo sobre (lo) que hubieras podido haber escrito, impidiendo, a lugar alguno, siquiera, de enviarlo el deseo.

Ahora ves aquellos ojos desamparados, el cabello oscuro y graso no merecedor de mayor atención o cuidado, la nariz hinchada por la anosmia cubriendo (casi ocultando), los labios y… en el pedestal aquel…una mano disfrazada, el pico de una bestia que viviría de devorar sus entrañas.

Lo siento: que vivieras como lo hiciste la destreza de aquella fuerza, de la que carecías tú, (para impedirte anticiparte, defenderte), que poseías, (para soportarla). ¿Cómo…?, ¿que ahora que ya sabes, tires a la basura los restos, (las consecuencias, los …), que, de lo que no supiste, quedan en ti?

Perdiste, en el camino de un galgo, (que no cazará ni será cazado, ni perdió excepcionalidad su velocidad, ni agudeza su vista, ni agilidad, (suficiente), ni nobleza, (ni sensibilidad, ni tranquilidad), su carácter), una pata (un miembro…).

No tiene remedio que no hayas sido quien no eras, es cierto. Pero te pertenecen a ti, (en pasado resuelto eso sí), no a un basurero, tus recuerdos.

Pusiste, en un pedestal, a alguien que debieras de haber apartado de tu afecto, (de tu vida no habría podido ser), de inmediato, y pensaste, (lo sostuviste, !y con qué esmero!, por ello), que era la luz tenue, cálida, titilante y fidedigna, de velas en un candelabro.

Leer más
Infantil, 3d Sinequi (Seq) Infantil, 3d Sinequi (Seq)

Rinoceronte verde de dos cabezas

El rinoceronte llegó cruzándose con este tipo de cabecita pequeña y blanca.

No han vuelto a encontrarse, (a olvidarse), de esos encontronazos, desde entonces.

Me contó una historia, (el tipo), pero era, (has de respetar decisiones que, por mucho que te encuentren no te corresponde a ti tomar), para que, con él, desapareciera.

.De dos cabezas y verde, rinoceronte.

El rinoceronte verde tiene su cuerno único algo debajo, (y más adelante), de en donde a otros rinocerontes no verdes corresponde. Cada una de sus dos cabezas, (tanto la que tiene el cuerno como la que no), dispone de un ojo, (único), en su mismo y respectivo centro con su niña, (pupila), negra.

Camina con gracia y salero con su cabeza superior erguida sobre una nuez tan enorme que es más bien cuello entero, (y roja), mientras la inferior, (cabeza), olfatea, todo el camino el suelo, (como perro que un rastro estuviese siguiendo). Pese a su aspecto pesado y voluminoso, anda con pata cuya pezuña termina finita y puntiaguda de forma que su paso, en vez de plúmbeo, se escucha como picoteo.

Si con él te cruzas, su cuerpo, (al embestir al tuyo cual elefante en cacharrería entrando), le llamará encuentro y, como mucho, si algo te hubiera dicho al dejarte despatarrado por los suelos, habría sido, un apresurado… “!ahí te quedas!”.

Nada, nunca, te dijo.

(Cuídate de con quién te cruzas, estate atento).

.Serie del rinoceronte verde.

Mirándole bien en derredor y en detalle, se convierte en una serie que no sé si debiera dejar aquí, o poner a parte pues llega a ser:

pendientes, colgantes, máscara, amuleto, pájaro intentando liberarse de sus plumas apelmazadas, tipo flotando con traje antiexplosivos, hombre meditando en invierno muy bien abrigado, peso muerto por el aire atado por el cuello, uno de dos colmillos blancos…

Leer más
Nombres, 3d Sinequi (Seq) Nombres, 3d Sinequi (Seq)

Rosiña

Hay personas a las que dejan de llamar por su nombre. No, no por elección, o por un apodo, o una adaptación cariñosa, (o no eso sólo). Le cambian, los demás, (hay vidas con muchos nombres), el nombre. Como si empezar, (tan joven que siendo niña todavía), una nueva vida, no pudiera hacerse sin que te cambien el nombre.

.Rosiña.

Hubo un tiempo, en un lugar, (que los nacidos en los años 60 del siglo XX habrán podido presenciar), en que niños se ofrecían, (solicitaban), para trabajar de criados a cambio de techo y comida.

Circunstancias, tiempos, (otros), y responsabilidades asumidas.

Así se hablase de 20 kilómetros de distancia, (solamente), era decir regresar a visitar de donde venías, (en donde te encontraría un recelo cauteloso como mínimo), una vez al año, (y con fortuna!).

Niños criando a niños, trabajando como adultos, y creciendo llamados por nombres que no eran los suyos, (por mucho que se le pareciesen).

Niños que, con ese comienzo, se labraron porvenires que no se forjaron niños a quienes criaron y a ningún lado tuvieron que irse a cambio de…

Niños que, ¿cómo eran vistos?, llamados…

Niños que, nunca dejaron de tratar como familia, (en el más idílico sentido del término), incluso a la parte de la misma que siempre les consideró más abierta, (o cerradamente), criados.

Niños ,(niña), capaces de ver cómo su corazón, (el tuyo), es,

y así tratarte.

Siempre.

Incluso cuando los kilómetros no sean 20 sino cientos y miles y las circunstancias, tiempos, (otros), y las responsabilidades asumidas, lleven a una parte a un lugar cuando la otra se quedaba …aparte.

Y una día, que aquí era ya noche, levantas el teléfono y haces una llamada, (tras tantas que no había habido), preventivamente, como consecuencia de un diagnóstico. No para compartirlo, o pedir…, para que, si mal salía, aquella mujer, que fue niña, supiese, (sin necesidad de mayores explicaciones, o de eso decir siquiera), que la quería, y la tenía presente muy a pesar de …. circunstancia, tiempos (otros), y obligaciones asumidas.

Miren que podría haber dicho, (callado), cosas ella…; una voz de sorpresa y grata, con tan sólo escuchar, de mí, su nombre, dijo: “!te quiero como si fueras mía!”.

Y “suya” sigo siendo.

Y eso, sin todo lo demás añadir, ¿qué nombre tiene?.

Hay, en algunos tiempos, un lugar que a todo cambio de nombre sobrevive.

Leer más
Series (3d), 3d Sinequi (Seq) Series (3d), 3d Sinequi (Seq)

Boca de un retrato

Hay bocas de unas proporciones que, si almas tuviesen, además de besar, serían brazos, (que abrazarían, ¡y cuánto!), manos, (que acariciasen, y… ¡cómo!). Eligen abofetear, golpear, devorar lo que, en el camino que, (sea o no suyo), se crucen. No pueden evitarlo, (no lo evitarían aunque pudiesen).

No están, ellas, en el retrato este.

.Boca de un retrato.

Con cabeza, con cuerpo, con labios, bésame.

Acepto tus insistencia, obstinación, y empecinamiento.

Tu juego.

Cumple con lo prometido, así, (como tú sabes), haciendo lo contrario de lo que predicas, (de lo que tú, ¡que te mereces lo que nadie! exiges).

Con tu sigilo felino e intrigante,

con la desenfadada y estudiada naturalidad de, en los bolsillos, (cuando algo encogiendo tus hombros), tus manos,

con la cordura del cuerpo en caída libre,

te lo digo.

Y luego vete, por donde, has, (nunca), llegado.

Besón (de “Boca de un retrato”)

Besón es cándido, zalamero y retozón. Parece que camine muy despacio, sosegado, casi como si fuese un barco fondeado en aguas apacibles que poco más que, de lado a lado, (sólo si la marea lo desease), se balancearía. Y así es, a no ser que te eche un ojo, (ese con el que todo lo mira expectante, ve ilusionante), acompañado por su cuerpo entero, y se lance a besuquearte. Será rápido, apresurado, y tierno.

Ebnos de “Boca de un retrato”

Ebnos tiene caderas anchas, y piernas delgadas, (más la derecha que la izquierda). De pechos abundantes y flácidos, camina, (sin pausa, sin prisa), con las manos metidas en un manguito indistinguible de su jersey. Ya perdió, su rostro, todo lo que no le hace falta: nada más, (considera) que decir tiene, ni que escuchar, ni andarse pensando a qué le huele… se quedó con lo que ve (su ojo ocupa por completo su cabeza)..

Sonbé de “Boca de un retrato”

Sonbé lleva, absolutamente todo lo que ve, a cuestas. ¿Qué será lo que esa carga le cuenta? Va, literalmente, a “velocidad límite”, esa alcanzada cuando la fuerza de la gravedad y la resistencia del aire se equilibran. Ahí, en ese lugar exacto, se mantiene.

P.S: si bien el “Retrato de una boca” es de un solo trazo, (se considera siempre a parte la firma, en este caso, el rabo), por primera vez, (quizás la única), corté el cuerpo negro de Besón en tres trozos para hacer las piernas de Ebnos.

El único trazo de “Boca de un retrato”

Cuando, solo, (sin pinturas, sin adornos), camina su único trazo,

adelantado su rostro, (que sólo notará quizás, su cola de no caballo),

 será del conjunto, lo menor, y carecerá, su boca, hasta de labios.

Leer más
Niños, 2d Sinequi (Seq) Niños, 2d Sinequi (Seq)

Dos dinosaurios charlando

De ser hoy, (julio del 2025), debieran hablar un poco al menos, girando página: de la boina negra el tipo, córvido imprimiendo ojo de tinta negra con su pico, el hombre de con ojo y boca negra que estira el brazo parando cualquier desastre en el futuro… y una cara de hielo que, con ese nombre, se va a esa etiqueta.

Pero no fue hoy.

.Dos dinosaurios charlando.

Dos dinosaurios charlan tranquilamente uno frente a otro.

El gris, algo despatarrado, habla.

El verde, con un brazo con escayola color marrón barro y sujeciones negras, escucha.

Habla el verde, el gris interrumpe.

Comenta si no se estará, desde allí arriba, acabando el mundo con ese par de volcanes: ¿Derretirán esos dos hilillos de lava rosada el hielo de la cueva esa, (en vez de oscura), tan clara que, si la montaña se descuida, va a acabar por, por entero, ocuparla?, ¿y ese pie gigante que la protege, (a la gruta), con sus siete dedos, de qué saurio es?

Dos saurópodos viven en un mundo que uno cree que se extingue y el otro quiere que, su pata rota, le cure. Hablan, sin duda alguna responderse el otro al uno y viceversa, cada cual, de lo suyo.

Leer más
Animales, 3d Sinequi (Seq) Animales, 3d Sinequi (Seq)

Cisne enamorado de un naranjo

.Cisne enamorado de un naranjo.

El cisne está partido en dos, literal, y verticalmente: en uno que contempla, (desde ese ojo en cabeza a punto de separarse del cuerpo), y en el otro, que se conmueve (eso le mueve).

¿Qué podrían haber hecho, ambos, (que uno son), el día que se encontraron aquel arco?: ¿disparar flechas?, ¿burbujas de jabón gigantes mostrando, de su luz, los reflejos?, ¿usarla como fusta, como silbato?

Ni arma, ni azote, ni instrumento hueco a cuyo través hacer pasar ningún aire.

El frutal tiene hojas grandes, frondosas, carnosas y caídas (para gustos, una especie de languidez insinuante). Sus frutos crecen colgando de las hojas directamente, o, sobre ellas, reposando. No podría decir nada más en particular que lo describa salvo que, quizás, tenga más pinta de pertenecer a una selva tropical que a los humedales en los que viviría un ánade.

Y, sin embargo, ahí están: el uno despertando apetitos, el otro, con apetitos despertados.

El cisne, enamorado de un naranjo, apoya un arco en el cuello de la mitad de su cuerpo, y, con la otra mitad, toca el violonchelo y ronda a su objeto de deseo. Su música es firma con formas de aves y de flores o plantas, muy rudimentarias, (todo lo que sabe componerle ofrece, regala).

P.S: produjo, el cisne para el naranjo tocando el violonchelo, de amor una cara.

Leer más
Utensilios, 3d Sinequi (Seq) Utensilios, 3d Sinequi (Seq)

Secador de mano

Leyendo lo que cuentan los “utensilios” que, cronológicamente le preceden, me sorprende, (me alegra), que “secador de mano” pertenezca a la misma categoría, (subepígrafe), que ellos. Opuestos que se complementan y coexisten.

.Secador de mano.

El secador de mano !tantas cosas pudo haber sido!:

  • foco, ahí, colgado del techo, (irradiando alguna luz reflejo de la de su entorno), deslumbrándote;

  • sifón, (de esos colocados en las botellas de antaño, para que el líquido salga a presión), en tu cara, chorreando aire;

  • interruptor de luz (de los de otrora) que, ahora, algo sobre enchufes te enseñase;

  • megáfono que apagase, (a veces fue necesario), con su rugido, tu queja;

  • bichejo con su probóscide, sus tres ojos de los colores de las luces del semáforo, sus orejas como de liebre pero caídas y su pasito lento, a ti acercándose;

  • su mango plancha también…

    El secador de mano, (a mano siempre), que tantas cosas fue en aquel baño, también secó tus manos, tu ropa, (tras los saltos en los charcos), tus libros, (tras la tormenta en tu mochila a la vuelta del colegio), …

    Aquí dejándole, le dejo, ya retirado.

    Al secador de mano, que todo eso fue, y secó tu pelo (cuando, en otro tiempo, tú de mi mano).

Leer más
Niños, 2d Sinequi (Seq) Niños, 2d Sinequi (Seq)

Hombre de un brazo largo

Desde el ángulo prefieras, mírale, y escribe, sobre esta imagen, tú, otra historia.

.Hombre de un brazo largo.

El hombre tiene un brazo que es largo y bebe deshechos que, en vez de enfermarle, le fortalecen, (al brazo, no al hombre).

Su pecho flácido (caído, alargado, colgante), termina en un pezón protuberante.

Su mano, de ser necesario, camina usando su pulgar alargado cual tacón alto de botín irregularmente recortado.

El hombre tiene por pelo un tupé que zapato, (con tacón de nuevo), y, al revés, parece y, sin embargo, es un pedazo de luna cubierto, de manera bien inusual y curiosa, por la noche. ¿Por qué se disfrazaría   la luna de tacón amarillento, como si sol quiera ser, cuando es blanca y palidece?

El hombre lleva una carga al hombro, desde una figura de cuello alargado que parece ir contándole algo hasta pensamientos opuestos que le llegan a la cabeza: sombríos, oscuros, afilados unos, festivos los otros.

El mismo hombro sujeta la entidad que genera los deshechos de los que el brazo se alimenta.

El hombre que no camina, se mueve cogido de su propia mano.

Leer más
Hombre, Retratos, 2d Sinequi (Seq) Hombre, Retratos, 2d Sinequi (Seq)

Retrato de un ojo verde

.Retrato de un ojo verde.

El hombre, (en barba y cabeza pelirrojo), pesca.

Con su nariz, en dos partida, literalmente, (como libro que no hubiese caído boca arriba) y, en pie, (abierto como en dos mitades que, hacia abajo, miran).

Bajo ella, la que podría haber sido como aleta, (o branquia), más fue libro.

Atravesando su cara plana, (en plano), dos anzuelos, (uno a cada lado), del verde de su ojo ese que tiene su lacrimal cerrado (abierto), a consecuencia del golpe que partió su nariz como lo hizo.

Ojo que, más que llorar, una lágrima sola, supura reguero nítido y fino, (que más bien hilo pareciera), hasta alcanzar la bombilla redonda, de lágrima de agua salada y fresca, pendiendo del lóbulo de su oreja ¿que… qué ilumina, (a qué da sombra)?

El hombre imaginó fumar en pipa de boquilla verde como el anzuelo, y cazoleta marrón como, de su cara, el contorno y cuerpo… pero no lo hizo. La pipa que no fumó es, en su rostro silueta, como si mostrar quisiera, de alguna manera. lo que algún día…fue, (sin haberlo sido), por decirlo.

Parece llevar un pañuelo a la cabeza más es gorro raído por la falta, (exceso), de uso y de lustros y lustros almacenado en un desván sin ventilación ni cuidado, (en su cabeza). Por el uso sin reposo ni sosiego.

El uso, (el desuso), en exceso, es pañuelo atando a la cabeza.

El pescador comenzó con un paso atrás y otro…hasta que se adelantó y tras que su mirada de verde anzuelo se cruzase con la mía, (me pescase), …

…me dije, (le dije), que tenía la razón del motivo mayor, (de la menor excusa vacía), que me iba, pero que volvería.

No mentía.

Pero no harás lo que no hiciste.

Tengo, en el rostro del alma, la silueta de un pescador de un ojo verde, (y una lágrima).

Leer más
Infantil, 3d Sinequi (Seq) Infantil, 3d Sinequi (Seq)

Pelota blanca y amarilla

Si a tu hija le dibujas, (por encargo un tanto forzado), un gato negro, ¿no le dibujarás, sin que te lo pida, a tu hijo futbolista, un balón, así sea, blanco y amarillo y acabe siendo pelota, (globo…)?

.Pelota blanca y amarilla.

La pelota blanca y amarilla, (con la que están jugando tres), es, como mínimo, tres distintas:  a veces globo, a ratos balón, en ocasiones pelota.

Si acorazonada, (pelota con forma de corazón deformado), la está inflando con agua, y con su pico, una paloma, casi por completo, blanca. Con ella, (la forma no del todo redondeada), juegan: a cabezazos, una oruga negra; a narizazos, una raíz de jengibre con tallo seco; y, a miradas, (sí, las miradas también pueden ser juego hijo), un tipo que tal parece tener cuerpo de pollo asado con cabeza cubierta por máscara roja y elástica, babeando, al mirarla, (a la bola), como unas tres gotas.

Si pelota, juego, (aunque sea de agua).

 Si globo, juego será llevar por el aire lo que le cuelgue, hasta un tótem, si eso, en su círculo, cuadrase. Y acercarse, (antes de continuar su viaje), a que patada le de un pie con calzado de madera, (que, sin embargo, no es zueco, y tal parece maza con su mango de madera); y a que una cabeza, (con frente nasal prominente, negra y ojos cerrados), le interrumpa el paso.

Si globo, seguirá volando. 

Cuando balón, los tres serán: un hombre sin miembros, nariz goteando una sola gota y cabeza enorme; un animal de tres patas muy anchas y seis ojos, (dos por cada una de sus caras); y un pájaro al que alguna infancia habría llamado “loco” pero está muy cuerdo, (con su camisola rojigualda de cuello alto y cerrado, con tres botones metálicos, que, tal parece, de él sobresalen). El hombre querrá llevárselo enganchado, el cuerdo a patadas afiladas pretenderá desinflarlo y el animal, esperará oportunidad para devorarlo.

Si balón, escapando.

De las porterías, con ninguna red ya, (con tanto…), sólo quedan algunos pedazos.

Los tres que juegan, siempre los mismos, girando.

Leer más
Nombres, 3d Sinequi (Seq) Nombres, 3d Sinequi (Seq)

Elena

Jugarás, como una niña, a escribir su nombre. Sin detener el cursor en la pantalla hasta terminarlo, y elegirás, los primeros cinco intentos fallidos porque nada que la refleje a ella, (por muy imperfecto, simple, aleatorio que sea), serán errores, (aunque lo sean).

.Elena.

Naciste tú por la tarde y serás nocturna.

Naciste tú y, al lado de tu hermano, sollozaste mirando, (sin ver todavía), a todos lados. Como quien sabe, ya, cuestionarse qué está sucediendo ignorando cómo preguntarlo.

Y puse sobre ti mi mano , que cubría la práctica totalidad de tu torso, y te susurré: “no estás sola cariño, soy mamá”.

Y, de inmediato, callaste.

¡Años te llevará permitirte, (cuando enfrentada a lo que no en tus manos), llorar de nuevo!

Es estremecedor, ve con cuidado, hija, (las bestias, así sean madres, lo usarán para someterte y destrozarte), el poder de una mano, (de un compromiso, de un deseo), sobre un pecho desvalido.

Naciste tú, y a mí me naciste.

Leer más
3d, Escenas Sinequi (Seq) 3d, Escenas Sinequi (Seq)

Arpa de seis cuerdas

.Arpa de 6 cuerdas.

Hoy quiso.

Cuídate de no discriminar la apetencia; de no discernir si es el lugar, la manera, la tarea; si dispones del instrumento, (del tamaño que fuera), de descanso, de reposo; de que no vendrá, tu deseo a perturbar, a sembrar, (en vez de armonía), discordia.

Hoy quiso música.

Figuras vinieron a invadir el pentagrama en donde debiera de haber notas, letras…Las cinco líneas negras nacieron en cuerdas y, en un horizontal perfecto, fueron conducidas, al vuelo, por figura que no se sabe si a su destino las lleva, o las roba. Los renglones, al vibrar en el proceso, conservando las formas, se deshacen de las notas.

Notas, (letras), que, más que caer con la violencia de su peso, yacen suspendidas con paciencia. Sabiendo cuál es, (sin dudarlo), su lugar, en, (con), esa fortaleza, aguardan su momento.

No, no desaparecen las palabras nunca dichas, (nunca compuestas): aguardan, suspendidas, al momento correcto, a la persona adecuada, que las encuentra, y las coloca en su lugar.

Las dirán allí, ¿quién las escuchará?

Del arpa de seis cuerdas sólo una se tocará libre de renglones que van, todos, al mismo lugar.

Hoy quiso y cometió todo error de principiante y mezcló, a pesar de bien advertido estar en contra, ingredientes incompatibles. ¿O solamente lo consintió?

Pero ya no.

No hay recomenzares ni reinicios. Hay lo que fue y lo que será. Sin comienzos distintos. !Admite ese sentimiento de frustración innecesaria que tanto precisas!.

Quieres, de alguna manera, querer, (creer en), lo que creas, y que no te disguste, te confunda, te decepcione o, (esa forma de dolor), te repugne.

Es, a veces, crecer, solamente dejar suceder.

No sabes, (no todavía, no es, obligatoriamente, nunca), escribir música:

El arpa de seis cuerdas se envía notas, que tú forzarías en renglones rectos, (tensos y no distendidos), a sí misma.

.Arpa de seis cuerdas (a) notándose a sí misma.

Leer más
Parejas, 2d Sinequi (Seq) Parejas, 2d Sinequi (Seq)

Instante

¿Cómo dibujas un instante?,

¿es la palabra esa, de papel, que te mantuvo en un pedazo de cordura de lienzo?,

¿la compañía de aquel silencio, de tela, a tu lado?;

¿la contemplación compartida de aquel cuadro intangible (sin marco) del que ignoraba, en realidad, qué significaba entonces, (qué significará después)?

¿Te refieres, quizás, al instante ese que te consientes presenciar, que permites que suceda a expensas de tu impronta, del impulso de tu pudor, del tamiz del rubor y la incredulidad (y la inocencia)?

¿Ese que retienes, (que capturas), antes de que, (mientras), se desvanezca?

(del que escapas tantas veces)

¿que por ser, de esa manera, tuyo, rubricas pero en tamaño diminuto para no encontrarte con en él ?

No presencies lo que no deseas que habite tu cuerpo,

(¿carece, acaso, de residencia corpórea tu, (olvido), memoria?).

Ni de soslayo.

Ni por un instante, aunque, cuando vengas a darte cuenta, ya será tarde, no podrás no haberlo… presenciado, (esa otra manera de protagonizarlo).

Hoy miré esto que sigue, (¡qué tendría que ver?),

inopinadamente me asaltó un recuerdo del instante de tu mano tocándome, (casi como se expande la onda del agua que crea tu nado), de toda la vida en el recuerdo de mi piel.

Tantos instantes me regalaste que no pude corresponder…

.Instante.

P.S: estuve, de instante a punto, de poner firma que mira, (que claramente se ve), dejé ésta que buscar, (en la que buscarme).

Leer más
Utensilios, 3d Sinequi (Seq) Utensilios, 3d Sinequi (Seq)

Puzle

¿Recuerdas aquellos buriles para abombar el estaño en láminas y formarlos deformándolos?, ¿no tenías, acaso, que derretir cera para rellenarlos?

Hoy lo he visto de nuevo, no en láminas de metal blando y dúctil, y fresco al tacto, sino en piel blanda y moldeable y suave y cálida.

Encajaban, (desencajaban), como piezas de un puzle, (sin acoplar todavía), las siluetas, intentándolo con dedicación y ahínco y delicadeza las unas con, (por, y, con), las otras. Recostando partes propias en ajenas por ser así como hay rompecabezas que se com (des) ponen.

Colores cobrizo y piel curtida, (madera viva), de bosque tupido, que recuerdan a láminas de estaño plateadas. El lugar que evoca recuerdos es una caverna en donde todo está relacionado, en donde, de sus piezas un orden, acabará, un conjunto, evidenciando.

.Piezas del puzle al tablero llegando.

Irás a buscar el principio habiéndolo deducido del resultado, a través de él retrocedido, apartando añadidos, retirando colores que lo que son, son,  y no lo que fueron. Y será válido y fiel y adecuado a un principio, el único al que ya sin testigos, (ni fidedignos, ni perversos, sin testimonios que encontrar en recoveco alguno), podrás remitirte.

Ya era, (lo general, el boceto, el inicio), lo mismo y lo que, de allí vino a desprenderse. Como un puzle, del que sabes que las piezas cortadas linealmente por un lado, son el marco que integrará al conjunto.

.Piezas del puzle a su aire.

Y siempre, cuando a punto de desaparecer en la bruma del horizonte, de desvanecerme en el polvo, de disolverme sumergiéndome en el aire…

vienen. 

Deformes, irreconocibles, raudos, pacientes…

A pedazos construidos, a trozos, vienen.

Con tantas veces como llegaron demasiado pronto, ¿aparecerán, (alguna única vez), demasiado tarde?. 

Vienen, con cada revés, cada reverso, cada dorso, cada torso… con cada…

Vienen y me contemplan.

Hacen acto de presencia silente dejándome saber que nunca , (acompañada), sola.

Vienen.

¿Se van alguna vez?.

No escuchar, ni ver, ni tocar, ni poder… y, sin embargo, saber.

Vienen.

¿Quién vendría a verme si fuese yo otra?.

Leer más
Utensilios, 3d Sinequi (Seq) Utensilios, 3d Sinequi (Seq)

El martillo imposible

. El martillo imposible.

El martillo imposible tiene extremos.

En la cabeza dos: romo uno, el otro en punta.

En su interior un cuerpo humano y masculino descabezado, (o, quizás, con la cabeza gacha, derrotada), y con muñones por rodillas, (con nada bajo ellas), camina, (con sus brazos, carentes de manos), como en horizontal empaladas. Enterradas en la cabeza de cualquier mango de martillo (imposible) de donde, este último, obtiene, precisamente, su fuerza precisa.

Camina, el uno, con sus brazos mancos siempre en cruz, el otro golpea y golpea tan silencioso que imprevisible, (inevitable), tan rápido que antes que dolor, desorientación, desconcierto. Caminarás, sin saber qué te ha pasado, y continuará, lo mismo, sucediéndote.

Mango que dice ser de madera áspera y quemada y, sin embargo, no es, no tizna. Sin huella suya que rastrear, tú, (si, por el motivo que fuera lo tocases, otra manera de decir, te tocase), hollinada, marcada, condenada a nada tocar, para ensuciar nada.

Sólo mostrará su cochambre si reducido a cenizas, sólo lo que de él quede mostrará, (¿qué tipo de resarcimiento, (imposible), es ese?), qué era.

Se deja ver tanto con clavos como con sacacorchos. Que no te confunda, sólo es prueba de que puede machacar tanto al retorcido como al franco.

Dispone, este martillo, de la cualidad imposible esa, de que solamente con cerca tenerle, (sin que te toque, sin que le roces siquiera), te desangrará su presencia inocente.

Tu sangre derramada, (pese a su rabia y tu sorpresa), será gusano de sangre de seda y reptará, por el aire, (contra toda gravedad), para a ti regresar.

No tiene remedio el martillo, (es imposible).

Leer más
Utensilios, 3d Sinequi (Seq) Utensilios, 3d Sinequi (Seq)

Diana

.Diana.

La pistola de agua tiene un solo y frontal cuerno en vez de cabeza. Su ubre, (un corazón tan enorme que se le sale completamente del cuerpo), supura agua fresca, limpia, y dulce, (sin exagerar, que endulce el alma solamente). Cuerpo de pelo bovino marrón oscuro y blanco nube.  Y esa pata, sólo una, con su pezuña compleja, (deforme), que podrá usarse como gatillo.

Cree, (el arma), que abre la boca, (de la que carece) y que, con su lengua, (que no existe), lame una piruleta por dos patas sujeta (por una y sola no). Y le sabe dulce, (sin excesos), y, su alma, lo disfruta.

A parte de lo que ella crea, dispara. Al tiempo que el corazón le derrama lágrimas, apunta con flechas de agua. La travesía del proyectil parece caerse al principio, pero remonta, (gota a gota haciendo formas, formándose), hasta llegar a su objetivo, en movimiento siempre, sobre sus patas, (dos).

Diana camina, más o menos aprisa, corriendo jamás. Asegurando que ha de estar, el tiro, en constante alerta, que nunca por tedio, costumbre o experiencia, atinará a acertar. Siempre atento permanecer. No corre. Asegura que no vaya, la flecha, a dedicarse a buscar otro destino.

Depende de desde donde se te cruce con el suyo tu camino, la presenciará a horcajadas, desafiante, o indiferente. Caminando siempre, sus dos piernas en movimientos, todo el rato.

Diana espejo del arma, ¿qué muestra, (podría usarse para qué), su reflejo?

.Serie de la pistola de Diana sin terminar.

Leer más
Blanco y negro, 2d Sinequi (Seq) Blanco y negro, 2d Sinequi (Seq)

Cuarto oscuro

Habrás hecho, en tres dimensiones, otra escena de una complejidad incomprensible, (frustrante, avasalladora) y ,al revisarla más adelante, descubrirás porqué la guardaste: tras ella, había una historia, (mucho más…. ¿simple?) que, en dos dimensiones, quería contarte.

La conservarás con fecha de mensaje primigenio y apariencia del día, (un año después), en que lo comprendiste.

. Cuarto oscuro.

Y si todo fuera un proyecto, (boceto, borrador…intento), eterno…siempre inacabado, en proceso. ¿En dónde estaría el reposo?, dónde el agotamiento.

¿Recuerdas?

Aquel suelo de baldosas blancas y negras. Como un tablero de ajedrez en el que andar constantemente saltando de una a otra casilla, (con normas, a cada paso, nuevas, viejas, distintas). Mostrándolo impoluto al visitante y asegurándose de que no las caminaría.

¿Caminaste sobre ellas?: ¿Lisas unas, por desgaste abombadas, (aunque más cual cojín viejo que como cerámica abotargada), otras?, ¿tropezaste en ellas?

Aquella salida desvencijada de una habitación sin entrada. Expuesta siempre, en todo momento oculta tras… ¿Qué era aquello que la ocultaba?

¿Olvidaste a aquel animal de patas tan pequeñas y tan sucio, tan obsceno, que ni la oscuridad lo distinguía? ¿que tal parecía, allí, escondido, (solamente allí mostrado), que tenía solamente cuerpo (sin alma, sin …) y ese par de ojos brillando en lo oscuro, que no abría, (habría), nunca sino allí? ¿Recuerdas si existía?, ¿te han vuelto a visitar, alguna vez, sus gemidos, sus mentiras?, ¿su paso inaudible y acechante?, ¿su arañazo afilado y sibilino? ¿Te han, alguna vez, abandonado?

¿No? ¿Cómo podrían?, tú nunca estabas en aquel oscuro y cuarto. Tú mirabas, desde arriba y desde afuera, hacia, (desde), otro sitio. Querer mirar, ver más allá, sentencia de… vida (en el cuarto oscuro).

Cuarto:

 - primero: ¿y aquel perchero en donde nada podía dejarse colgado?, nada, ni tuyo, ni no tuyo, hasta que, como siempre, (como si siempre se hubiese podido), se pudo; todo lo que, siendo tuyo, en tu ausencia se encontraba ¿en dónde podrías haber dejado colgada toda la vergüenza, cualquier duda, las señales de alerta, el instinto de…?

Aquel perchero del que colgar la confianza, la certeza, la entrega, la dignidad, la… para ser traicionadas, violentadas. Que devoraba cualquier reacción, duda, queja, y tras escupirla, la pisoteaba. ¿Recuerdas?, ¿no existía?, ¿existió nunca?;

-segundo: baldosas que garantizan caer sin conservar, sobre ellas, huella alguna (huella dejando);

- tercero: animal acechando con un par de cristales negros por ojos cerrados y miembros, (intenciones), ocultos;

-         cuarto: el cuarto, oscuro, en el que tenía que haber, (seguro, inseguro), alguna rendija, por la que escurrirse, por la que ver, (algún resquicio al menos), lo cierto.

De haberla visto, (¿cómo lo habrías soportado?), no la habrías usado.

Pero no recuerdas haberla visto.

Recuerda: el perchero era color madera, la pared pálida y limón, y, el suelo, no era de baldosas blancas y negras…

Leer más
Nombres, 3d Sinequi (Seq) Nombres, 3d Sinequi (Seq)

Keito

¿Han tenido alguna vez la conversación de “! por favor deja de comprarle ya ropa sólo negra al niño!”?

Espóiler: se quedan, la criatura y usted, (cada cual por su motivo) y, por esa razón, el nombre mismo, de ese color.

También a los años negros, (añadan, de resignación, mueca, los que tuviste fueron), honrarás.

Por lo demás, no porque no aparezca evidente, no porque no se muestre al completo, no porque se esconda, deja, el nombre, de estar en su sitio.

.Keito.

Nacerás por la tarde y serás diurno.

Nacerás, y en la cuna que junto, con tu hermana, te llevará a la incubadora, carraspearás.

Esgarrarás más del pulmón que de la garganta y será una declaración de intenciones, (de carácter), como quien, ignorando qué está, a su alrededor, sucediendo, sabe decir ya, y haciéndose oír con cierta autoridad: “! aquí estoy, y, hasta que quiera, llegué para quedarme!”.

Nacemos siendo algo, (y alguien).

Nacerás, y, contigo, habré, yo, nacido.

Leer más