2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

Cara de Chimeneo

Necesitó, Chimeneo, de otra cara:

de, en su rostro, otra parte, (que todo su humo sin rechistar tragase),

de, en su estómago (que todo resto de llama que, para expulsar no fuese, digiriese).

. Una cara de Chimeneo.

De aquí viene esta cara.

Leer más
2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

Cara de Samu y Rai en el cañaveral

Se camufla en un zapato de tacón y punta y así camina: golpeando el suelo cual pico, (sin pala que nada recoja después), a saltos.

Convencido estando de que, así, ya que vive en donde los cuerpos son calzado, (de una pieza sola, siempre la misma), podrá, en el mundo que le rodea vivir.

Pero se verá su rostro asomando y, con ello, no habrá paso dado, (sin dar), que no le ponga en… ¿su lugar?

Leer más
Sinequi (Seq) Sinequi (Seq)

Samu y Rai en el cañaveral

Continuarás notando a los sin nombre. Les llamarás, (de alguna manera has de hacerlo), por su ocupación aspecto, función… y te hablarán más de quién eres tú que de quienes son ellos. Es, por ello, (aunque te canse, y a pesar de las veces que les rehúyas), que todavía no es momento de dejar de hacerlo (verles al menos).

.Rai de Samu y Rai en el cañaveral.

Rai es un corredor con casco de visera negra, que a tal velocidad va que detrás deja, más que el camino recorrido, su estela. Personajes le rodean:

 La mujer calva, (que por garganta y cabeza tiene, sin uña, dedo), viste una pieza larga, con cuello alto, (abierta y cruzada al frente), que le cubre, oscureciéndolos, los hombros.

¿Y lo feliz que está el ser ese que, con ojos cerrados (y, por pestañas, letras), lo que no le interesa, por un oído le sale por otro le entra?  

(Con sus orejas puntiagudas, tres, dos una, ninguna, una, una …)

Y el cabezón de ojos enormes con su cuello alargado algo despatarrado y su pata inferior sombra (no oscura, sino más clara), de la superior.  

(Sombras que siluetas aclaran…)

Y la figura esa tan gris y enojada que solamente grita con boca tan abierta que todo rastro de rostro hace desaparecer

(que chilla, para que nada más que a ella oigas).

La mujer con el torso inclinado hacia adelante, se sienta en sus piernas dobladas.

De ver sus brazos, (de su cuerpo el resto), no sorprendería comprobar que está lavando, en un río, ropa.

Hay, seguro, corriente de líquido, pues un cisne marrón corteja, entre las cañas, a un pato.

Si te descuidas, (concentras), igual hasta por ahí anda un chucho.

 

Samu, con su antifaz negro, (y su mascarilla), respira, a través de la criatura de trompa alargada que su cara cubre, muestra, (oculta).

Más carilla, más baratilla, mascarilla, máscara.

Guarda, al guerreo, la espalda, un hombre con un ojo sólo y de pez, (que todo lo que con él ve pesca), y hombro en grises de montañas.

Un ave (preñó, el cisne, al pato y alguien tuvo que hacerse cargo), vuela llevando, hacia la luz y en su pico, su pesca capturada en río de aguas de color piedra de pizarra clara.

 

Hay vuelos que sacan a la luz más que los equipajes, los precios que otros han de pagar para que unos sigan adelante.

Hay una, (ni dura ni blanda), cara, que de aquí salió para a otro lugar, (en donde otras como ella están), irse.

Leer más
Series (3d), 3d Sinequi (Seq) Series (3d), 3d Sinequi (Seq)

Aguja que no pincha

La aguja que no pincha eyecta.

A tinta, de colores diferentes según le plazca, (no ordenes, no pretendas que obedezca).

La aguja que no pincha administra, cual suero, palabras, (de advertencia, de contexto, de descripción, de…), de consuelo.

Como deshechos, hechos echa.

La aguja que no pincha, pincha en el hueso ese de quien también eres sin serlo.

Liebre no corre ya, (es más que no quiere que, que no pueda).

Mira, con sus lentes colocados como sea, (de las que una patilla siempre anda a su aire), al suelo.

Camina, en pie, sobre sus patas traseras.

Más larga la una, alargando, (como con aguja extensible de cuerpo de liebre), la más pequeña cuando cojea.

A pasitos cortos, de otra manera.

Rebile pesca, de poder, patillas rebeldes de gafas de liebres, de así no ser, nombres, direcciones, datos, detalles que localicen…

Con pico, como de aguja, los pincha y, más que tragarlos, los enhebra en, de aguja cuello, convirtiéndoles.

Su apetito voraz, insaciable, hace que se le abran sus carnes blancas y muestren así, sus entrañas de tinta, (los usos de esta substancia ya lo saben), negra.

 

Briele tiene, de las anteriores, ser, de sus colores, combinación.

Su cuerpo diminuto acude a donde la llamen, (de nada oír quieta se queda), caminando, de los dedos de sus pies alzados, sobre las yemas.

Cae, a su encanto rendida, un cuerpo entero de agujas:

la que el punto exacto busque para oírla, la que para sanarla, huya, la que cual Buffon bufa…

. El único trazo de aguja que no pincha.

Trazas, hoy, línea sin del papel levantar la mano y, de sus recovecos y giros al final, te espera, (que no pincha), aguja.

Leer más
2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

Regalo

Llegará el día, (¿habrá, a él, llegado?), en que abra, a riesgo de vacío encontrarlo, (lleno de qué), un regalo.

.Regalo.

Envuelto en papel de mapa callejero de ciudad ninguna.

Con cinta que más que de tela es de borrado,

de “típex” blanco, de eliminado, el dibujo bajo él, a cuchilla, (a cuchillo),

(a uña no, !no arañes este regalo!).

Casi perpendiculares, aunque asimétricos, los nudos, (las ligaduras, los vínculos).

Lazada caída, flácida, desvencijada y de cuatro lazos (de esos que borraron lo que hubiera en sus bajos).

El presente está embalado con (un) papel y atado con hilo de corregido, de rectificado.

Empaquetado como si fuese un regalo.

Leer más
2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

Cara de lluvia de tinta

Cara que esconde la lluvia de tinta

.Cara escondida en la lluvia de tinta.

La mujer de senos caídos y generosos, (y boina irlandesa), tiene un problema de piel.

En forma de península le baja por la frente, sobre los labios le sube, y en la nuca, y en los codos, (y en partes que solamente el espejo, cuando se hace las curas, ve).

A la mujer da forma, a su piel tersura, la tinta de lluvia.

Leer más
Escenarios, 2d Sinequi (Seq) Escenarios, 2d Sinequi (Seq)

Lluvia de tinta

Lluvia de tinta

.Lluvia de tinta.

Llueve tinta, y es como de estrellas fugaces diurnas.

Visible a plena luz, (bruma) del día, (sólo por, para, ello, oscura).

Tiene peso esta tinta de lluvia, idéntico en su origen y en su destino, en su trayectoria fino, recto, decidido.

Sólo ella sabe, desde el comienzo mismo, a dónde, y cómo llegará, (qué, del lugar en que se estrelle, revelará).

Y tú, sólo podrás, (y tendrá que pillarte, el horizonte contemplando), verla caer, (en horizontal, en vertical, en transversal), así en ti sea, recta, en su destino.

No te interpongas en los renglones que escribe la lluvia de tinta.

P.S: tiene, de todas las caras aquí escondidas, una, algo que decir.

Leer más
2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

De manecilla negra de reloj, cara

 

Llaman los maullidos al tiempo, siendo, sus labios, manecillas, de la boca sobresaliendo, al hacerlo.

Se ofrecen, (ellas), a sostener, del paso, su peso, siendo patas con que, (¿de desearlo él?), continúen en movimiento.

Creen, en su cima clavadas, conquistado haberlo por aparecer hincadas como una bandera señala un dominio.

Y terminan por ser, de gato, bigotes, a su cuello, caídos.

Son, las manecillas, negras, de un reloj y señalan, (con cada movimiento), un tiempo hallado, (perdido).

Leer más
Series, 2d Sinequi (Seq) Series, 2d Sinequi (Seq)

Manecilla negra de reloj

Tiene, también, en etiquetas, otra cara. Pero vea, ésta, primero.

Manecilla negra de reloj (vendedor ambulante)

La manecilla puntiaguda de reloj es negra.

Camina, ambulante, el vendedor que vende, (a su espalda acarreándolo y ni lo gana, ni lo pierde), tiempo que parece caminar de puntillas con delicadeza de bailarina de ballet, siendo, a la espalda, carga.

Ni de pared, ni de muñeca.

Señala la dirección sin hora, y él, a contra reloj camina, (y a pasos que marcan “tic, tac”), brazo izquierdo hacia atrás cuando hacia adelante la pierna derecha y viceversa, (como si algún lugar al que llegar tuviera, antes de que, de su tiempo, la cuerda se extinguiera).

Manecilla negra de reloj, (ave).

Vuela el ave, con patas de manecilla, por manecillas dirigida hacia un adelante inexorable, en el que cualquier idea, pensamiento, que haya tenido, ha de quedar, abandonado, (¿suspendido?), en el tiempo de aire.

Manecilla negra de reloj (tiempo en pie)

Es criatura de pico caído, negro y alargado, el tiempo; y está en pie.

Así quieto, (detenido), su espalda, que ya sabe lo que fue, no puede menos que sonreírse sabiendo a su presente así, con ese deseo expectante, mirando a lo que por venir esté, (sea cual sea la complejidad incomprensible de su apariencia), y sujetándolo con, de manecilla, su brazo.

Todo antes de saber, que no es ya tiempo de acercarlo o apartarle.

Manecilla negra de reloj (tablero)

¿Has mirado, alguna vez, del tiempo, bajo su tablero?

¿indagado bajo de, de su mesa camilla, sus faldas?

¿qué dibuja su manecilla si doblas, del reloj, la esfera?

Es negra, del reloj, la manecilla.

Con ella, lo que a cada momento sucede, en su suelo, tirado queda.

Leer más
Niños, 2d Sinequi (Seq) Niños, 2d Sinequi (Seq)

Mariquitas

Comentan, de los recortables, el tener lengüetas, (lo que tú creías que eran pestañas son lenguas).

Ahí colocados, ¿eran, de no cortarlos, ojos sin mirada o bocas a punto de vaciarse de palabras?

Lo que un corte muestra, (demuestra)… y la cuchilla en tus manos…

.Mariquitas.

Empieza con jugar a convertir dibujos infantiles en personajes con sus vestimentas y en papel.

Continúa vistiendo a juguetes, (cualquiera), existentes.

Pero cuando ya la figura da el paso de ir a convertirse en pieza de 3d con entidad propia, llegó el momento, de aprender a cómo eso diseñar, y/o de llevarla a otra bitácora que no es ésta.

In memoriam de las mariquitas, (y demás actividades), de las infancias propia y ajenas que sólo sobrevivirán, (de eso suceder), en la memoria. Y, ya de paso, del significado, de la palabra, en el papel.

Leer más
Escenarios, 2d Sinequi (Seq) Escenarios, 2d Sinequi (Seq)

Criatura de su caverna saliendo

.Criatura de su caverna saliendo.

La criatura sin cabeza, y de un sólo un brazo, sale de su caverna.

Su piel parece una malla apretada, (con color copiado de la humedad de alguna, del lugar, piedra), que la sujeta entera convirtiéndola en silueta.

Aparentan, sus piernas juntas, ser parte inferior de un tronco que será, en su parte superior, mucho más robusto.

Pero sí que las tiene y con pies a pasos cortos y rápidos, se mueve.

Recoge agua de la charca cercana y, sobre ella del cielo, sol.

Les guarda, (en su piel y en su estómago), y retorna a su guarida.

A donde, para suya hacerla, a brazo, y cabeza, (ambos tajó), renuncia:

a él, por empeñado en dibujar los monigotes esos inútiles e irreconocibles por completo,

a ella, para que dejase de ver lo que a su brazo obligaría a, con ellos, el tiempo perder.

Y sale, y se guarda, del agua el dulce y del sol el calor y a su gruta regresa.

Allí, a donde, sin importar qué se haya hecho, sigue, lo que ve, (verá), viendo.

El mago anciano de cabello y barbas, (y bigotes), poblados, y largos, y dorados, habita, de la gruta, una pared, (dependiendo del momento su suelo, o el techo también) y su brazo, (con la manga de su sayo tan amplia) sujeta todo lo que la criatura llegará a ver, (a no ver), alguna vez.

La liebre, (tan veloz y despierta siempre ella), corre y, con ello, tal parece que sus orejas estén horizontales en vez de…lo hace sobre animal negro a rayas claras, con quien, (otro más aparece), compite en carrera que, a ambos, les encanta.

¡Cuánto mundo no recorrería de no ser, en realidad, parte de la cabeza de otro ser, (el de, en la pared, pintura)!

La bestia de la caverna, (con sus orejas enhiestas, su cornamenta al cuerpo paralela), mira a la pared, (en donde reflejo de sí misma encuentra), y la enfrenta berreando con su boca bien abierta.

Hay, en la caverna, más humanos, y tienen caras.

Leer más
2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

Caras de la caverna

Es el muchacho, de pelo color del limón la cáscara, feliz.

A su manera, (que abriendo por completo la boca es), ríe, aunque poco se le note con la tela que, en desorden, su rostro venda.

Un tipo con turbante cubriendo su cabeza, chilla del dolor que le produce el enorme colmillo que le está saliendo.

Tanto abre la boca para que el quejido salga, que está casi, en dos partiéndose, su cara.

Sólo ella, (ese es su secreto, su tesoro), la reconoce.

 Como pudo, (cuando cabeza, y su otra mano, tenía), la pintó, pues no quería olvidar a la rubia de rostro celeste que un día conoció en el agua.

Viven, ni se sabe cuántas formas las acompañan, en la caverna.

Leer más
2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

Cara de Frank en Stein

.Cara de Frank en Stein.

Esta cara la cueva de Frank custodiaba.

Solamente, al regresar él cada día, de buscar lo que no encontraba, le miraba.

 Nada nunca le contaba salvo, a diario, una sola vez y la misma siempre, una cifra:

“uno… uno… uno… uno…”

Y Frank, así, a otro día más, (uno), paso daba.

Hasta que a Stein encontró.

¿Qué diría, ahora, la cara, si te le acercaras?

Leer más
Blanco y negro, 2d Sinequi (Seq) Blanco y negro, 2d Sinequi (Seq)

Frank en Stein

.Frank en Stein.

Está, Frank, en Stein ¡y cómo lo goza!

Tantos tumbos había dado, (de tumbado, de boca arriba, de abajo, de lado…), que no esperaba ya, (ni desesperaba), sitio alguno encontrar en el que, su presencia ninguna reacción ocasionase.

Pero se topó, con él, con uno (dando un paso le alcanzó).

El lugar ese en donde no importa qué forma, ni qué apariencia tienes ni, si de ella careces siquiera (siempre que el corazón, en lugar debido, guardes).

Disfruta de la vista poniéndose los dedos en los labios como si estuviese quitando, de las pipas del girasol la cáscara sin necesidad de mostrar los dientes, y sabiendo que, (lo que nunca tuvo), una mano, en cuya lengua, (mirada, sentimiento), se entiende, reposa sobre la parte superior de su frente.

Todas sus posesiones, (pensamientos), las guarda, hasta nueva orden, en la caverna que habitó junto con esa cara enorme de la que solamente ahora, viene a entender el mensaje.

Leer más
Parejas, 2d Sinequi (Seq) Parejas, 2d Sinequi (Seq)

Los drenantes de caballos

Le consideran una rareza, de monigote una especie con quien no comparten ojos ni cabeza, que por ahí anda, como levitando, (eso todo lo que no sea seguir, de ellos, los pasos, es), por vericuetos que a ningún lugar autorizado, (respetable), puedan, (por mucho que los hechos confirmen lo contrario), llevarle.

Y eso les autoriza, (como uno actúan, dos son), a perpetuidad, a drenarle, (obligándole a él, en aplicación de la ley esa, a consentirlo).

.Los drenantes de caballos.

Está, el caballo, en constante diálogo entre su frente y su hocico.

Sabe, la una, que la están vaciando de contenido, de significado; tiene, el otro, dudas, o explicaciones para aceptarlo.

Acaba, el uno, por asumir que carece de final, (con fin), el proceso, (será insuficiente el vaciado completo, continuará con convertir, el vacío, en mentidero); ignora, la otra, cómo zanjarlo.

Y mientras, un mismo tronco, con entradas y salidas dos, le atraviesan.

A costa de su alimento, (para hambrientos continuar, succionando con labios que dicen lo contrario estar haciendo), se alimentan.

.Ladrón drenante.

Actúa, el ladrón drenante, con antifaz, (ocultación) y sonrisa, (burla y satisfacción).

Ni un solo pelo de tonto tiene.

Disfrazado como de perrito dulce y bueno, por ello, se conduce, naturalmente, despatarrado con las gónadas así, ¡como de ser ha!, al aire.

Dice ser uno y carecer de plan alguno, pero alimenta a un mismo tronco, del que dos forman parte .

P.S: tiene, el caballo, cabeza, no hay lugar del que salir no se pueda de conseguir mantenerla, a ella, en su sitio.

Leer más
2d Sinequi (Seq) 2d Sinequi (Seq)

Musita

Musita tiene esposo y está aquí.

.Musita, de Samurái la mujer.

La mujer de Samurái cubre su cabeza con pañuelo de color rostro del hombre.

La piel aceitunada de su cara es tan fina que cualquier brisa la mueve y la saca de sus bordes.

Sus ojos negros más que cuencas parecen ser lentes (todo lo que ve filtran liberándola de lo que ya pasó que ver no quiere).

Sujeta, su cabeza, (como si pincho de pelo hubiese sido siempre), la catana que a Samurai le une.

Su boca siempre entreabierta, antes que hablar, (como el viento que partes de su cara estira), musita.

De ahí procede su nombre, y de ser musa, (esa que la catana en pincho convierte), de la única persona, (hombre), que lo pronuncia.

Leer más
Hombre, Retratos, 2d Sinequi (Seq) Hombre, Retratos, 2d Sinequi (Seq)

Samurái con barbilla puntiaguda

Samurai tiene esposa, y aquí está su cara

.Samurái de barbilla puntiaguda.

Samurái tiene nariz tan chata que como cortada; ojo de un planeta rasgado en vertical; y barbilla alargada y puntiaguda tanto que, con sólo rozarla, te hace sangrar.

Carga en la boca lo que, siendo catana, podría parecer, (¿de pelo pincho?), alguna otra cosa.

Parte superior de la cabeza rasurada, como ha de ser, y a punto de recogerse en un moño el pelo sobrante.

Nuez prominente que no se sabe si ha sido incrustada desde afuera o surgido, como su deber es, desde el interior de la parte frontal del cuello.

Su voz no sé.

Es hombre que, de con mujer hablar, será sólo con la suya y con nadie más habiendo presente.

De andar dando por ahí, alrededor, vueltas, se encontraría figuras, apariciones, seres… que enfrentó, (o enfrenta), y le definen.

Más no se mueve.

Ahora espera a que la batalla, de haberla, le encuentre.

Tiene hoy, sin ir más lejos, (más cerca), a un ninja cara a cara que piensa que, tan camuflado está, que no le ve.

Pero Samurai, a estas alturas, ya sólo atacará si es para defenderse, no por a quién ve o no ve de tan cerca.

El samurái se llama Samurái pues hay veces en que tu profesión, (ocupación, oficio, …), es tu nombre.

El otro, (suyo), solamente lo pronunciará la mujer suya y cuando nadie esté presente.

Leer más
Parejas, 2d Sinequi (Seq) Parejas, 2d Sinequi (Seq)

La mula y la alforja

Para lo que anotas, cuatro posiciones de la imagen debieras poner.

Una, y sola, dejas.

Tiempo, y alentar, a la otra parte, (del lado al otro), a ello hacer.

.La mula y la alforja.

Descansa, la mula, dejando caer sus alforjas mientras reposa, en pie, empujando su cara alargada sobre cualquier árbol que se lo permita.

Le da vueltas la testa, así le sucede siempre que, por asalto, sin permiso, recuerda todo lo que, con el morral, ha, más que hecho, sido.

La fuerza de qué corriente guiaba a las árguenas, por todo medio, a cualquier sitio.

Todo lo que erguidas, juntas, caminaron como si, de todo baile, fueran pareja, (como si no hubiera habido evento que, en fiesta, no hubieran convertido).

Cuando despatarrada, pretendía que los bolsillos de la talega eran un gran sujetador de otro tipo de hembra.

Y…

Su alforja, (única compañía), compañera y ella; y la marea, (el mareo), de lo que fueron, al suelo vacío cayendo.

Leer más
Bestiario, 2d Sinequi (Seq) Bestiario, 2d Sinequi (Seq)

Atnafele y Elefanta

Atnafele es, al revés, Elefanta.

Aunque sólo a ellos te presente, en realidad, a quien más miraré, es a la noche que, (no sólo, pero también si tumbados), les rodea.

Es gracias a ella, y a como se conduce, que ellos pueden aparecer.

Atnafele y Elefanta Sinequi (Seq)

Atnafele es un Dios con sombrero negro de ala ancha a donde, a través de sendos agujeros, lleva, a sus ojos, a asomar.

De carecer de otro cuerpo se diría que su cuello repta hasta, en el tocado, encontrar ese lugar adecuado en el que colocar su mirar.

Pero torso, sí que tiene, con en su medio un pico de ave acicalando una única pluma alba, y con sus hombros cubiertos por solapas grises de, a la medida hecha, chaqueta.

A sus ambos lados, dos columnas le limitan, (¿le sujetan?), y sus rostros no se sabe si con complicidad se miran o, en realidad, se enfrentan.

Elefanta alcanza el mundo de otros vivos, (de otras vidas), en vez de volando, (reptando), poniéndose boca abajo y dejándose caer a cuerpo muerto, muy vivo, con planeo planeado desde el principio que alguna vez rotará y alguna hará algún giro (algún otro rostro mostrará).

La elefanta sin colmillos y con ojos cándidos, (que le consienten ver lo que ve y no lo que mira), tiene trompa larga, aplastada y más sinuosa que retorcida que deja reposando como si el descanso fuese, de alguna manera, en sí mismo, un camino.

Tiene, Elefanta, cabeza y trompa solamente y, ya con eso, le basta y le sobra para la tarea que de frente, (en su interior), tiene.

Leer más
Series (3d), 3d Sinequi (Seq) Series (3d), 3d Sinequi (Seq)

Metot

No preguntarás.

No están aquí para responderte sino para, (cuando quieren, cuando puedes), lo que muestren, mostrar.

Aunque ‘de sobra’ lo sabes, ‘de falta’, a veces, preguntarás.

.Metot.

Dime, Metot,

¿a qué objeto, animal o planta representas?

¿estás tallado en qué?,

¿eres, con ese aspecto, madera, o tela, o materia viva, (porque piedra dura no, ni…)?

¿a qué clan he de encontrar en tu camino para que sola yo, (ni eso a veces), vengas a protegerme, a revelar mi linaje, a mi identidad garantizar?

 

Dime, Metot:

¿cómo es que estás suspendido y no en tierra firme?

¿aguardas, acaso, mi llegada para ir a buscarme y ahí anclarte, (anclarme)?

¿qué ven tus ojos, a los pies del equilibrio inestable en reposo balanceándose, conectados?

¿qué lleva el hatillo de tela sucia colgado del pico de tu pata?

¿vas hacia dónde, vienes de qué?

 

Dime Metot, ¿podrás?:

Así, mirándome de frente como lo haces,

sin que ninguno de los chillidos de tus colores me despiste,

¿qué he de hacer para que cuando en, (sin), vela, me veles?

¿qué consonante pronunciar en, del paladar, el velo?

¿qué luz apagar para que la película ésta no se vele?

.Los dos trazos de Metot.

Leer más